La librería Tuareg cumple 30 años de resistencia cultural en Gran Tarajal

El oasis de los lectores del sur se llama Tuareg. Jose Suleimán y Jovita Martín abrieron la librería en noviembre de 1991

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Por la librería Tuareg, en Gran Tarajal, Jose Suleimán Padrón y Jovita Martín han visto desfilar 30 años de literatura y de lectores. El 11 de noviembre de 1991 abrió como bazar, papelería y librería, aunque con el tiempo los libros han ido ganando terreno, sobre todo las publicaciones de difusión de la cultura canaria.

El librero eligió el nombre del comercio por la cercanía con el desierto del Sáhara y por su afán de convertir las culturas étnicas como imagen de la librería. Con su mujer Jovita Martín Ruiz, ha convertido a la librería en un referente en el sur de Fuerteventura que, aparte de libros, vende cerámica aborigen y cuchillos canarios, todo con la vista puesta en la difusión de la cultura y el arte de las islas.

En estos 30 años de vida, ha ganado clientes fijos que acuden precisamente por sus fondos bibliográficos sobre Canarias y con la certeza de que encontrarán los libros editados en Fuerteventura como las obras de Domingo Castellano, Roberto Hernández Batista, Jesús Giráldez o Hipólito Sánchez, algunos de los cuales han presentado sus trabajos en la librería Tuareg. Uno de los libros de Giráldez, 'El médico de los corderos', es además de los más solicitados por los clientes de Suleimán y Martín.

Los amantes de la cultura canaria y de las publicaciones de los autores majoreros van a la librería de Jose y Jovita

Hoy, como hace 30 años, la venta de libros es «una tarea difícil siempre por lo cambiante del mercado, aunque reconozco que ahora vuelven a haber más lectores, pero no sé de qué depende». La pandemia y el confinamiento dejaron más amantes del placer de leer, «mas puede ser que tenga como trasfondo el cansancio de la gente frente a las nuevas tecnologías, que anima a volver a leer». También ha visto como sus clientes vuelven a pasar páginas y leer en papel, una vez pasados los primeros años del libro electrónico.

De esos 30 años, las anécdotas de este buen librero se relacionan con las confusiones a la hora de preguntar por los títulos de las publicaciones. «Un IES recomendó el libro titulado 'Acido sulfúrico' y un alumno pidió 'Ha sido sulfúrico' y otro, en vez de 'El lobo estepario', 'El lobo esterapio'».

Para los lectores internacionales, la librería Tuareg ofrece un pequeño surtido de libros de turismo y publicaciones sobre Fuerteventura en varios idiomas, aunque los ciudadanos de otros países le piden sobre todo guías de senderismo. Tuareg también vende libros de texto escolar. «Es un mercado también complicado porque el margen de ganancia se sitúa entre el 20 y 25%. Del equilibrio entre los dos, la literatura y los manuales de texto académicos, conseguimos la rentabilidad del negocio».

De aquel bazar de 1991, queda la venta de juguetes, pero se han tornado en casi todos educativos como la temática de los libros infantiles «que vigilamos para que fomenten la igualdad y la inclusión», destaca la cofundadora Jovita Martín Ruiz.