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Restauración del esqueleto de El Cotillo, en el municipio de La Oliva. C7
Los esqueletos de los cetáceos se ponen guapos

Los esqueletos de los cetáceos se ponen guapos

Fauna marina ·

Las osamentas se encuentran en puntos clave de Fuerteventura, cercanos a la costa donde originalmente vararon estos animales marinos

Catalina García

Puerto del Rosario

Domingo, 4 de febrero 2024

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El Cabildo de Fuerteventura, a través del área de Medio Ambiente, ha emprendido la restauración de los seis esqueletos que conforman la Senda de los Cetáceos. La iniciativa busca preservar y revitalizar este importante patrimonio natural marítimo, que representa una parte integral de la historia marina de la isla.

El consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, destacó que esta iniciativa «no solo es un testimonio de la rica biodiversidad marina que ha rodeado a Fuerteventura, sino también una oportunidad para educar a la comunidad sobre la importancia de preservar nuestro entorno marino. La restauración de estos esqueletos no solo es un acto de conservación, sino también un homenaje a la magnificencia de estas criaturas marinas».

El esqueleto del Saladar de Jandía se arregla íntegro

Las osamentas se encuentran en puntos clave de Fuerteventura, cercanos a la costa donde originalmente vararon estos cetáceos. Los lugares de restauración incluyen El Cotillo, en el municipio de La Oliva, al lado de la Torre del Tostón; Gran Tarajal, el municipio de Tuineje, en la rotonda, al lado de la cofradía de pescadores; Las Salinas del Carmen, en el municipio de Antigua; Puerto Rosario, en la parte derecha de la playa de Los Pozos; en el área de descanso de la Isla de Lobos, en el municipio de La Oliva; y en el Saladar de Jandía, en el municipio de Pájara, cerca del faro.

Cabe destacar que este último esqueleto será desmontado debido a imperfecciones significativas que requieren una restauración completa, detalla el responsable insular de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez.

El proceso de restauración abarca el mantenimiento y la reparación de los esqueletos de animales marinos, entre ellos dos zifios de Cuvier, un rorcual aliblanco, un calderón, un rorcual común y un cachalote. Estos restos óseos, expuestos a la erosión del viento, la arena y el agua salada, requieren atención especializada para garantizar su conservación a largo plazo.

A dos semanas por osamenta

Los trabajos de recuperación implican la reparación de fracturas en huesos rotos, modelado de partes faltantes y la aplicación de técnicas especializadas para proteger los esqueletos de los efectos dañinos del entorno marino. Se estima que cada esqueleto requerirá aproximadamente dos semanas para completar este proceso de restauración.

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