Vista general de Morro Jable, en el municipio de Pájara. / Javier Melián / Acfi Press

El fiscal pide diez de cárcel por una agresión sexual colectiva en Morro Jable

La Sección VI de la Audiencia Provincial juzga este martes a tres hombres por un supuesto delito sexual con empleo de violencia que tuvo lugar en julio de 2021. Uno de los acusados propinó un puñetazo en la cara a la mujer que intentaba ayudar a la víctima. El otro le tiró una botella de cristal a la agredida contra la espalda cuando intentaba escapar

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Por un presunto delito de agresión sexual con empleo de violencia e intimidación y con la actuación conjunta de dos o más personas que tuvo lugar en un centro comercial de Morro Jable el 31 de julio de 2021, la Fiscalía solicita para tes hombres la pena de diez años de prisión, la prohibición de aproximarse a la víctima principal a su domicilio o cualquier otro lugar frecuentado por ella a una distancia inferior a 1000 metros por tiempo de 18 años y la prohibición de residir en la misma localidad que la víctima durante un tiempo de siete años, así como la obligación de participar en un programa de educación sexual. A lo que hay un sumar un año y diez meses de prisión por un supuesto delito de lesiones mediante uso de objeto peligroso en grado de tentativa, puesto que uno de los acusados tiró una botella de cristal que le dió en la espalda a la agredida cuando finalmente pudo escapar.

La Sección VI de la Audiencia Provincial juzga este martes en Puerto del Rosario a los tres acusados que se encuentran en prisión provisional comunicada y sin fianza desde el 4 de agosto de 2021. Los hechos ocurrieron sobre las cuatro de la madrugada del 31 de julio, cuando tres hombres se encontraban en un pub del centro comercial de Morro Jable (en el municipio de Pájara). Los acusados invitaron a bailar a dos mujeres sin éxito.

Una de ellas, al sentirse incomodada´-y según el relato del fiscal- salió del local, momento en el que los acusados, «puestos previamente de común acuerdo en la acción y guiados del ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, fueron tras ella a su busca» Acto seguido, encontrándose la víctima sola en las escaleras del centro comercial, los acusados la rodearon, « con actitud agresiva (...). Entonces, uno de los acusados, guiado del ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, la agarró con fuerza a la altura del pecho y le rompió el botón de la camisa, procediendo a tocarle los pechos, a pesar de la fuerte resistencia que la víctima le mostraba de forma inequívoca, al tiempo que gritaba auxilio», según la Fiscalía.

Mientras el primer acusado realizaba tocamientos a la mujer, el segundo «guiado del mismo ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, así como de colaborar a neutralizar la resistencia que estaba oponiendo la víctima, se colocó detrás de ella, se fregó sus partes íntimas con el trasero de la víctima y le tocó el trasero y la vagina por encima del pantalón». Los dos hombres intentaron llevar a la mujer a una zona más oscura y sin transeúntes del centro comercial «con el fin de continuar y culminar su ataque sexual colectivo, no consiguiéndolo, ya que en aquel entonces apareció la otra perjudicada, quien, tras ver como tenían sujetada a la primera víctima, se dirigió a ellos con el fin de liberarla».

Entonces, el segundo acusado le propinó un puñetazo en la cara a la mujer que intentaba auxiliar a la otra que estaba siendo agredida sexualmente por los dos hombres. Mientras, la primera víctima consiguió librarse de sus agresores, «momento en el que el primer acusado le lanzó desde varios metros con fuerza una botella de cristal, la cual le impactó en la parte posterior izquierda de la espalda».

La segunda perjudicada, la que recibió el puñetazo en la cara, junto con otras personas que fueron alertadas al lugar, consiguieron liberar a la primera de los acusados, acompañándola a la parada de taxi para que pudiera acudir al centro médico.