Foto de Antonio Hernández Páez durante una charla con los alumnos del CEIP que lleva su nombre, con motivo de los diez años del centro. / c7

TRIBUNALES

La casa de Antoñito El Farero, en Corralejo, es de sus herederos

Es la sentencia número 117 favorable a los vecinos del casco viejo de Corralejo. El periodista Juan Cruz recoge que era como un hombre de Macondo

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Puerto del Rosario nº 6 sentenció que la vivienda que se encuentra enclavada en la calle la Milagrosa nº 41 del casco histórico de Corralejo es de los herederos de Antonio Hernández Páez, conocido como Antoñito El Farero, de la isla de Lobos. Se trata de la sentencia número 117 favorable a los vecinos del casco viejo de esta localidad turística en defensa de sus viviendas.

Aunque Antonio Hernández Páez vivió en la isla de Lobos durante 50 años, desde que en 1936 fue nombrado auxiliar de farero, también tenía una vivienda en Corralejo que ahora los tribunales certifican que es de sus herederos. «Antes, cuando pasaba algo en Lobos, la isla más chica de Canarias, los escasos habitantes construían una hoguera para que se supiera desde Corralejo, en Fuerteventura, que en aquel paraje donde a veces tan sólo estaba Antoñito, El Farero, pasaba algo grave», recoge el periodista Juan Cruz en El País, quien también se hace eco de que Antoñito era «como un hombre de Macondo, recuerda el también periodisa canario Paco Montesdeoca; sentencioso y tranquilo, se hizo consustancial con la isla. Y hoy, los que le escucharon contar historias se lamentan de no haberle grabado sus cuentos».

Padre de ocho hijos, Antoñito ha dado nombre a un CEIP en Corralejo.