María del Carmen del Arco, catedrática de Prehistoria de la Universidad de La Laguna y codirectora de las campañas arqueológicas en el taller romano de púrpura en la isla de Lobos. / Javier Melián / Acfi Press

Carmen del Arco: «En el taller de púrpura de Lobos, todo es culturalmente romano. Nada nos habla de presencia indígena«

La catedrática de Prehistoria de la Universidad de La Laguna destaca que el yacimiento no es único, en el sentido de que tienen que existir más puntos de acopio y tratamiento de moluscos de donde se extraía el tinte. Las 29 dataciones arrojan que el taller de Lobos permaneció activo cerca de una centuria, desde la casi mitad del siglo I de la era hasta la mitad del siglo I después de la era

Catalina García
CATALINA GARCÍA Betancuria

La catedrática de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, y codirectora de las seis campañas arqueológicas realizadas en la isla de Lobos, participó en el primer Taller Internacional sobre arqueología y patrimonio arqueológico de Canarias y el Norte de África que organiza la Dirección General de Patrimonio Cultural en Fuerteventura.

- Se cumplen diez años del descubrimiento fortuito del yacimiento arqueológico que amplió las fronteras del Imperio Romano, situando los intereses romanos en el taller de elaboración de púrpura de la isla de Lobos a partir de la conocida en Fuerteventura como canaílla (thais haemastoma).

- Sí, hace diez años del hallazgo y de la primera campaña. Las campañas arqueológicas de campo en la playa de la Concha han sufrido el parón de la covid-19, pero ha seguido en paralelo la labor de investigación, de laboratorio, de estudios de los materiales y de contextualización. Esta tarea ha abarcado distintos campos, uno de ellos ha sido caracterizar los concheros de la actividad de la explotación de la púrpura, que se enmarca en la tesis doctoral de Ramón Cebrián que se leyó a comienzos de abril de 2022. En esta tesis hemos podido valorar los procesos tecnológicos, es decir cuáles son los pasos que se dan en la explotación, los sistemas de captura de los moluscos y la transformación para obtener la púrpura. Esto ha supuesto también desarrollar un programa de arqueología experimental, de tal manera que se reprodujeron esos elementos que consideramos son los pasos más fundamentales de la explotación de la isla de Lobos para elaborar los tipos de instrumentos, los residuos. Otro de los trabajos ha sido analizar los tipos de cerámica, donde tiene mucho peso la vajilla común con elementos de cocina y de mesa, en el marco de la tesis doctoral de Elia Garrido que supone que hagamos la caracterización de las pastas cerámicas, permitiéndonos establecer que hay en Lobos cerámicas fabricadas en el Valle del Betis, de la Bahía gaditana y de origen pompeyano. También hemos estudiado la funcionalidad de esos recipientes.

- También indicó usted que han estudiado la fauna terrestre, es decir los huesos encontrados en el taller romano de Lobos y que se entiende que se comerían los trabajadores de la púrpura.

- Sí, los residuos del yacimiento, de tal manera que tenemos restos de cabras, ovejas y cerdos que nos hablan del sacrificio allí mismo y consumo de unos animales domésticos. Resulta interesante caracterizar genéticamente esas carnes para comparar con las que hay en otros puntos de las islas, como por ejemplo en la Cueva de Villaverde en Fuerteventura, o con el taller romano de púrpura de El Olivillo, en Cádiz.

- También aparecieron restos de cetáceos, tortugas y lobos marinos en el yacimiento de Lobos.

- Sí, hemos identificado restos de fauna marina: rorcual, lobos marinos y tortugas. Todo eso da un abanico de explotación de recursos que existían en este territorio y que trasciende más allá de lo que llamamos taller de púrpura. Al final tenemos un elenco de producción sobre distintos recursos potenciales de todo el territorio. También analizamos los instrumentos de piedra usados por los trabajadores de la púrpura en Lobos, los que llamamos yunques y percutores, donde aparecen sustancias adheridas, algunas con tonalidades oscuras, marrón, rojiza o violáceas, que también aparecen en algunas zonas de los sedimentos. Nosotros interpretamos que las que están en las piedras proceden de las manos impregnadas de moluscos de los trabajadores y que las sustancias que están en los sedimentos proceden del proceso de cocción de la púrpura, es decir de la espumarejo que genera el hervido y que se vacía en los sedimentos. Con lo cual se cierra ese ciclo de explotación que significa que Lobos tuvo una extracción de esos moluscos marinos, que se procesaron en ese lugar, es decir se machacaron y se sometieron a un proceso de cocción en el mismo lugar. Tenemos en el mismo yacimiento los restos de calderos de plomo donde se realizó el proceso de cocción que a su vez están manchados de esas sustancias.

- Con la financiación de la fundación La Caixa, la investigación se trasladó de la isla de Lobos a la costa de Fuerteventura.

- Sí, nos permitió hacer quince nuevas dataciones en la costa de Fuerteventura, con lo que tenemos ya 29 dataciones que nos sitúan en un período desde la casi la mitad del siglo I antes de la era hasta la mitad del siglo I después de la era, es decir más o menos una centuria de trabajo y explotación de los recursos en Lobos. Las prospecciones realizadas en la costa de Fuerteventura arrojan que existen indicios que aproximan a que podamos tener un futuro prometedor en ese aspecto, es decir que pudiera haber áreas de efectivamente de producción y de acopio de esos recursos marinos para su procesado fuera del islote de Lobos. Debiera haberlos y sería lógico que se pudieran encontrar también en las costas de Lanzarote. A veces es difícil de identificar porque son espacios situados muy cerca a la línea de costa por operatividad: zonas donde desembarcar la carga, con lugares que funcionarían como viveros para mantener a los moluscos hasta empezar a trabajar con ellos. La localización de estos lugares choca con la remodelación del territorio muy fuerte y la otra remodelación por circunstancias naturales. Por ejemplo, hay zonas en el yacimiento de Lobos donde para empezar a encontrar indicios de la ocupación, igual hemos tenido que eliminar un metro de arena que lo cubre. Hay que recordar que el taller se localiza por una circunstancia realmente favorable: una arremetida muy fuerte del mar desmonta un pequeño frente de arena y empiezan a aparecer los moluscos. No hay que olvidar que, en el mundo romano, el conocimiento de un recurso en una zona es explotado intensamente, hay que sacarle rentabilidad y, obviamente, Lobos no puede ser único. En este sentido, tiene que haber distintos puntos porque deben aprovechar el montaje de unas expediciones de explotación económico para obtener unos recursos ingentes.

- ¿Puede esbozar el futuro del yacimiento arqueológico de Lobos para los próximos diez años?

- Lobos puede dar mucho más de sí, es decir tenemos un futuro amplio. En esta isla igualmente hay otros puntos ya identificados con restos coetáneos al taller de púrpura.

- ¿Las investigaciones han indicado si existía población indígena trabajando en el taller romano de Lobos?

- Todo lo que tenemos en el yacimiento de la isla de Lobos es culturalmente romano, es decir no tenemos ningún elemento, artefacto o manufactura que nos hable de una presencia indígena. Hay elementos que pudieran pertenecer a esa comunidad indígena como por ejemplo el ganado: hay reses ovicaprinas y cerdos que han sido sacrificados en Lobos y comido por la gente que está en la isla. Las hipótesis pueden ser varias: ese ganado lo traen en las expediciones como bases sustantiva de las expediciones, algo muy común en el mundo antiguo porque te subes a un barco con semillas y con ganado y, cuando llegas, lo sueltas para obtener leche y luego comer la carne. El ganado pudo haber sido obtenido por ejemplo en Fuerteventura, por eso analizamos la línea de estudio de análisis genético de los restos de ganado, es decir ver si algunos de los ganados de la Cueva de Villaverde son similares a los de Lobos. Pero, la realidad es que esos análisis paleogenéticos, al final el mundo atlántico, el mundo del Estrecho de Gibraltar y el mundo mediterráneo occidental nunca han sido abismos entre las dos orillas sino que la gente se ha estado moviendo constantemente. Es decir, la gente, las simientes, los ganados, han estado circulando constantemente. En definitiva, en el taller de púrpura de Lobos no tenemos ningun elemento que nos hable de manufactura indígena. Lo único claro que se puede decir es que la empresa era una empresa romana, probablemente con origen en Gades [la actual Cádiz], ahora quiénes eran los trabajadores: pues probablemente había una fuerte multietnicidad, pero hoy por hoy, la arqueología nuestra, la de Lobos, no nos ha permitido identificar esas etnicidades porque carecemos de restos humanos, tampoco inscripciones.