Yolanda Quesada, autora, y Marina López-Leitón, ilustradora, en la Biblioteca de Corralejo. / JAVIER MELIÁN / ACFI PRESS

'El camino de Shuan' de Yolanda Quesada o cuando escribir es un ejercicio de compartirte

La autora y abogada publica su primer libro, cuya recaudación se destina a una ong que trabaja con los y las jóvenes de Ghana

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Yolanda Quesada Santana empezó a escribir desde niña, en su mundo a caballo entre El Aaiún y Las Palmas de Gran Canaria, aunque se estrena ahora en la literatura infantil con 'El camino de Shuan'. «De alguna manera he comprendido que publicar no es más que compartirte y dejar que la inspiración circule libre y poderosa».

En este fase de compartir, la acompaña Marina López-Leitón, que ilustra el libro editado por Babidibú. Los fondos recaudados se destinan a Nasco Feeding Minds (@osumanumar), una ong que trabaja por la educación digital para mejorar el futuro de los y las jóvenes de Ghana. «La historia de su fundador Ousman Umar nos cautivó», corrobora.

El origen de 'El camino de Shuan', que es el primero de dos proyectos editoriales más, nació de una noticia «que alguien escribió porque unos niños hicieron algo valiente, y a su vez este libro puede inspirar otra creación». Y es que, como cree a ciencia cierta Yolanda Quesada, «continuamente estamos practicando la energía de dar y de recibir».

La escritora trabajó durante trece años en la ciudad alemana de Hamburgo en la atención a la mujer inmigrante

La protagonista es una niña que extraña a su madre, quien ha emigrado y no ha podido llevarla con ella. Por eso vive con su abuela y su primo. «Trata de los apoyos que puedes dar a seres que amas. Cada uno de nosotros lo practica en el día a día. A veces ni siquiera ves esos apoyos, quizá sólo cuando los planes se tuercen y esa persona que te ha apoyado, ha de plantar cara por haberte apoyado». En este sentido, echa mano de un refrán africano: si quieres ir rápido, ve solo, pero si quieres ir lejos, ve acompañado. «Una puede ir muy lejos, viajando hacia adentro, apreciando lo que tiene».

Que la protagonista sea una niña no es casualidad. «Los niños viven con pureza cualquier emoción, sin censuras se entregan a ella. La emoción es un viaje para cada edad, y en ese sentido todos somos niños, grandes o pequeños. Abrazar la emoción es algo que venimos a aprender»..

Quesada Santana nació y vivió hasta los seis años en El Aaiún, para después criarse en Las Palmas de Gran Canaria. Abogada de profesión, residió trece años en Hamburgo donde trabajó vinculada a la mujer inmigrante. De allí se trasladó a Fuerteventura, la tierra de sus padres.

El nacimiento de su hija hizo a Marina López-Leitón navegar por la creatividad. A partir de esta colaboración, la autora recomienda la experiencia de «hacerlo con otra persona. Marina me aportó inspiración y ruta».