Cuevas de Ajuy, dentro de la Finca de Ajuy y monumento natural, que forma parte del Parque Rural de Betancuria. / C7

El Ayuntamiento de Pájara compra la Finca de Ajuy y frena su deterioro

El alcalde Pedro Armas firma ante notario el acuerdo de adquisición ante notario. La finca mide 501.769 metros cuadrados y discurre desde el naciente de la Madre del Agua, los sucesivos palmerales (casi todos abandonados), gavias rotas por el paso del barranco y termina en la playa en el monumento natural de las Cuevas de Ajuy, el lugar más antiguo de Canarias, que forma parte del Parque Rural de Betancuria

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

«Por lo que significa la finca para el municipio, por la importancia del patrimonio geológico de las cuevas, por frenar el deterioro medio ambiental de las palmeras y las gavias». El alcalde de Pájara, Pedro Armas, enumera las numerosas razones por las que el Ayuntamiento ha firmado ante notario un acuerdo para la adquisición de la Finca de Ajuy, espacio clave en el entorno natural de la isla y considerado la primera piedra de Canarias, es decir, el más antiguo del archipiélago.

La Finca de Ajuy, de 501.769 metros cuadrados, empieza en el naciente de la Madre del Agua, corre paralelo a la antigua vía de la vagoneta que enlazaba con el Puerto de la Peña, discurre por la Rosa del Marqués con sus palmeras, sigue por delante de la casona en ruinas de la finca y las gavias también deterioradas por el abandono y el paso del agua del barranco y termina en el monumento natural situado en la playa cuyas cuevas reciben cientos de turistas diarios. El alcalde no adelanta ninguna cifra de compra puesto que está pendiente de la tasación y de acuerdo con el propietario, pero sí confirma que el expediente de adquisición debe estará resuelto en seis meses.

El futuro de la Finca de Ajuy está por concretar, aunque Pedro Armas deja claro que pasa por varios condicionantes como son la restauración del palmeral, la recuperación del grupo de viviendas y la puesta en marcha de un centro de interpretación de los valores medio ambientales y geológicos. «Primero vamos a escuchar a los ecologistas, a los vecinos, a los técnicos, a los geólogos y luego ya el Ayuntamiento de Pájara diseñará un proyecto global».

El alcalde de Pájara, Pedro Armas, acompañado por el teniente de alcalde, Alexis Alonso, y la segunda teniente de alcalde, Dunia Álvaro, firmó con el representante de la empresa propietaria la compra de este enclave con el objetivo de convertirlo en un gran paraje de recuperación medioambiental para el municipio del sur.

«Hemos acordado la compra de este monumento natural, desde el barranco de la Madre del Agua hasta las cuevas de Ajuy, que alberga un paraje de especial importancia para Fuerteventura y para su entorno y que permitirá a Pájara gestionar un espacio de valor medioambiental y paisajístico intangible para nuestro municipio», explica el alcalde. «La preservación de todos los valores naturales y científicos, el potencial socioeconómico para la vida de la población local y la propia sostenibilidad de los espacios de este monumento, así como la puesta en valor de los espacios libres en la post pandemia, que incluyen a los propios terrenos, las cuevas, el agua, las edificaciones, aconsejaban la necesidad de su compra reiteradas veces frustradas y que, ahora, aprovechando la voluntad expresa de sus actuales propietarios, hemos podido formalizar», añade.

El principal atractivo de este espacio lo encontramos en que está formado por las piedras más antiguas de toda Canarias (el complejo basal), formado por materiales que dan a conocer los orígenes y la formación de la isla, hace más de 70 millones de años, cuando el archipiélago no había empezado el proceso de formación.