Del ‘veroño’ a la lluvia torrencial

Tras un octubre extremadamente cálido, en el que se sufrió la ola de calor más fuerte desde el año 1983, la esperada lluvia llegó a Canarias. Y si bien el pasado fin de semana cayó tranquila, ayer llegó a ser torrencial en el norte de La Palma, donde se llegaron a recoger más de 200 litros por metro cuadrado en ocho horas.

ROSA RODRÍGUEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Mientras las temperaturas se desplomaban y las lluvias torrenciales inundaban este martes buena parte de la geografía palmera y por la tarde chubascaba en el El Hierro y las islas centrales, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) hacía público el resumen climatológico de octubre que venía a corroborar lo que todos ya saben en Canarias, que el pasado fue un mes no solo cálido, sino extremadamente cálido en prácticamente todo el territorio del archipiélago.

Lo de este martes fue algo más, sin embargo, que el tiempo típico del otoño del que media Canarias empezó a disfrutar el pasado fin de semana y que había puesto fin al ya bautizado como veroño, un tiempo de verano en otoño. La masa de aire frío procedente del norte situada cobre archipiélago ha llevado a que desde la noche del lunes la condiciones meteorológica cambiaran por completo en buena parte del archipiélago, pero sobre todo en las islas más occidentales, como en La Palma, donde en diez horas se recogieron 200 litros por metro cuadrado. El Ayuntamiento de Garafía confirmó que en un pluviómetro manual situado cerca del casco de Santo Domingo se llegaron a recoger 230 litros.

Por la tarde, los desarrollos tormentosos se producían en El Hierro y la nubosidad de tipo convectivo aumentaba en las islas centrales, mientras que Fuerteventura y Lanzarote esperaban a que el agua las rociara avistando ya la calima en altura que la Aemet previó desde el lunes.

También la previsión de la agencia estatal hablada de la posibilidad de tormentas en La Palma, pero no se llegó estimar la potencia de la tromba de agua que podía caer y no fue hasta media mañana de este martes cuando activó el aviso naranja por lluvia. También el Gobierno de Canarias declaró la alerta en la isla, por «fenómeno observado», que retiró a media tarde.

En su giro de oeste a este, la bolsa de aire frío dejó algunos chubascos en las islas orientales y actividad eléctrica en altura.

De cara a este miércoles, la Aemet tiene activado en La Palma el aviso amarillo por oleaje y persiste el riesgo de chubascos fuertes en los nortes de las islas más occidentales y Gran Canaria y se mantiene la posibilidad de tormentas aisladas en Lanzarote y Fuerteventura. En estas dos islas, además, se mantiene la previsión de calima debido al sistema de bajas presiones situado al sureste del archipiélago que arrastra hasta polvo en suspensión del continente africano.

Reumen climatológico.

El resumen climatológico de octubre hecho público este martes por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) arroja, además de esa consideración de un mes extremadamente cálido, datos que dan medida de lo anómalo que meteorológicamente ha resultado. Así, constata que la ola de calor que se sufrió en las islas a partir del día 10, con el punto más álgido entre el 13 y el 16, es la primera que se registra en Canarias desde 1983.

También destaca la Aemet el hecho de que nunca antes de 1974 se había registrado en un mes de octubre la temperatura más alta del año. Los días 13 y 14 la temperatura media fue de 34 grados centígrados, con máximas como los 43,3 grados que se registraron en Jandía, en Fuerteventura.

En la costa de las islas hubo un total de 24 noches tropicales, es decir, con los termómetros por encima de 20 grados centígrados. La temperatura del agua del mar, que alcanzó los 23,4 grados en el norte y los 24 en el sur.

Pero, además, el octubre pasado ha sido un mes muy seco. El acumulado en lo que va de año agrícola no llega, dice la Aemet, ni a la cuarta parte de lo esperado.