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Imagen de la avenida de la playa de Las Canteras este sábado. cober

Canarias se echa a la calle sin mascarilla con prudencia

El Gobierno central se guarda la posibilidad de recular y volver a imponer por decreto ley si lo datos aumentan

canarias7

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 26 de junio 2021, 11:31

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Más de trece meses después de que el 21 de mayo entrara en vigor la norma que obligaba a llevar la mascarilla en toda circunstancia siempre que no se pudiera respetar la distancia de seguridad, los 47 millones de españoles este sábado podrán al fin descubrirse en público la boca. O, al menos, siempre que no estén bajo techo.

En el caso de Canarias, los isleños han asumido la nueva normalidad con las mascarillas, y la «libertad» de no usarla obligatoriamente en la calle, con prudencia. Más teniendo en cuenta los últimos datos epidemiológicos, que han obligado, por ejemplo, a subir a Tenerife al nivel 3 de alerta desde este sábado.

Uno de los puntos con mayor tránsito en la capital grancanara, la avenida de la playa de Las Canteras, amanecía este sábado, primer día de la flexibilización del uso del tapabocas en el exterior, con muchos usuarios de la playa, tanto en la arena como paseando por la avenida, sin la mascarilla puesta pero preparada en la mano o en el bolsillo por si se dan algunas de las excepciones, como en las aglomeraciones o en el interior de comercios y lugares de ocio.

Imagen principal - Canarias se echa a la calle sin mascarilla con prudencia
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El real decreto que reforma la denominada ley de 'nueva normalidad' acaba con la prohibición generalizada de usar tapabocas siempre, aunque se estuviera en espacios abiertos. En líneas generales, la protección seguirá siendo obligada en lugares públicos bajo techo, pero no en exteriores si se puede guardar la distancia de seguridad de 1,5 metros o si se está acompañado de personas convivientes.

En los recintos cerrados las concesiones son pocas. Solo podrán quitarse el tapabocas bajo techo los usuarios de las residencias de ancianos en los que la vacunación haya superado el 80% o los empleados esenciales que estén de guardia en su lugar de trabajo, y siempre que el 80% de la plantilla haya sido inoculada.

La retirada este sábado de las mascarillas, no obstante, podría ser reversible. Los responsables de Sanidad, con Carolina Darias a la cabeza, han dejado claro en los últimos días que si el virus gana terreno, el Gobierno central se guarda la posibilidad de recular y volver a imponer por decreto ley que todo el mundo se cubra la boca en exteriores, con independencia de la distancia de seguridad

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