Siri. / Archivo

Siri ya no es hombre ni mujer: escucha cómo suena ahora

Apple, tras muchas críticas, incorpora la «voz neutra» para alejarse del sexismo y alcanzar la igualdad

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

«A 500 metros gire a la izquierda», «tome la siguiente salida», «ha llegado a su destino. ¿Cómo recuerdas el tono de voz de estas frases muy comunes en el GPS? Hasta no hace mucho estas ayudas en la conducción tenían un solo género. Una cualidad que también se ha trasladado a los actuales asistentes virtuales.

Es muy común preguntar a Alexa (Amazon), a Siri (Apple), Aura (Telefónica), Bixby (Samsung), Irene (Renfe) o, hasta hace unos meses, a Cortana de Windows. Todos o, quizá mejor dicho, todas tienen nombre femenino, aunque aseguren que «no tienen sexo, como los cactus y algunos peces», responde Siri a esta cuestión.

Sin embargo, esa feminización de los asistentes virtuales se da desde el nombre hasta el tono predeterminado por los gigantes tecnológicos. «Los asistentes virtuales que ayudan son nombres de mujer, pero si son generadores de conocimiento son masculinos como Watson de IBM», destaca Lorena Fernández, la directora de comunicación digital de la Universidad de Deusto.

Casi un lustro después, la igualdad ha permeabilizado en las grandes tecnológicas, aunque escuchar a algunos asistentes con voz masculina en castellano es aún complicado. La que más lejos ha ido es Apple que en su última versión de su sistema operativo (iOS) lleva al máximo el «no tengo sexo» que responde Siri. «Es una buena noticia», destaca Fernández. «Ya era hora», añade.

La actualización 14.5 añade esta «Voice 5», así la ha bautizado el gigante de Cupertino que «busca ofrecer una voz con un género más neutro para las personas no binarias o de género definido» y así suena:

Además, Siri mantiene sus tonos de voz habituales, la masculina:

Y, también, la femenina:

Su desarrollador, Steve Moser asegura que la grabación de esta voz fue realizada por un actor de doblaje perteneciente al colectivo LGTBQ+, aunque no se sabe específicamente quién ha sido.

«Estamos en una fase de desarrollo donde trabajamos de manera reactiva», denuncia Fernández. «Encontramos un problema y lo parcheamos en lugar de trabajar con perspectiva de género», añade.

De momento, Siri cuenta con voz neutra en «inglés americano», para su versión en castellano aún no hay fecha y Apple no ha querido responder a las cuestiones.

Vieja lucha

En 2018, la agencia Tangoº puso en marcha la campaña #VocesEnIgualdad. «A veces los estereotipos de género están tan instaurados en nuestra cotidianidad que pasan desapercibidos», señalaban los promotores de la iniciativa hace cuatro años.

La idealización de la asistente virtual perfecta llegó incluso a la gran pantalla con la película Her, donde el protagonista se enamora de esta inteligencia artificial. «Máquinas obedientes y complacientes que pretenden ser mujeres están entrando a nuestros hogares, coches y oficinas», decía en un comunicado Saniye Gulser Corat, la directora de la División para la Igualdad de Género de Unesco.

«Hasta hace bien poco tenían voces femeninas predeterminadas, porque las tecnológicas se basan en estudios que aseguran que las voces femeninas ayudan y las masculinas son de mando y asertivas», denuncia Fernández.

Precisamente, este organismo internacional denunció en un informe en 2019 la estereotipación de la mujer en esta tecnología a través del texto ‘Me sonrojaría si pudiera’, respuesta que Siri daba a los usuarios cuando la llamaban «perra» o «zorra». «La sumisión de Siri ante el abuso de género y el servilismo expresado por tantos otros asistentes digitales proyectados como mujeres jóvenes proporciona una poderosa ilustración de los sesgos de género codificados en productos de tecnología», señalaban los responsables de la investigación.

Q, la primera aventura neutra

En 2019, Virtue y Copenhagen Pride crearon Q, el primer asistente de voz neutro que no sonaba ni como un hombre ni como una mujer. «Son robots, y los robots 'nacen' sin género», aseguraban sus creadores.

Para lograr la neutralidad en el sonido, los investigadores descubrieron que tendrían que establecer una frecuencia situada entre una típica voz masculina (tan grave como 85 Hz) y una femenina (tan aguda como 255 Hz). La medida ideal para que fuera percibida como una voz «sin género» resultó ser entre 145 y 175 Hz.

Los creadores de Q le preguntaron a un grupo de gente qué les decía su voz: «Un 50% la percibió sin género, el 26% como masculina y el 24% como femenina, lo cual se traduce en una división bastante equitativa», señalaron los responsables del asistente.