@The Ella Roberta Family Foundation

Ella, la primera víctima 'oficial' de la contaminación

Una madre londinense logra que la Justicia reconozca que la polución provocó la enfermedad que mató a su hija a los 9 años

Jacob Petrus
JACOB PETRUS

Madre coraje y activista medioambiental. Activista medioambiental y madre coraje. El orden de los factores no altera el producto, sobre todo cuando el leitmotiv de la vida de una persona es luchar contra un enemigo tan invisible como mortífero: la contaminación que genera el tráfico rodado. Porque algo tan sencillo como vivir cerca de una calle apestada de vehículos y atascos puede acabar con tu vida, o peor aún, con la de una de tus hijos.

Esta es la cruel historia de Rosamund Adoo-Kissi-Debrah, una profesora de primaria que en 2013, vio fallecer a su hija, Ella Adoo-Kissi-Debrah, de tan solo 9 años, a causa de un fallo respiratorio agudo ocasionado por una extraña forma de asma. Desde ese fatídico momento, en la cabeza de Rosamund comenzó a repetirse la pregunta que su hija le trasladó una y otra vez, durante los 30 ingresos hospitalarios que vivieron en apenas 3 años en 5 centros sanitarios distintos de la ciudad de Londres: ¿Por qué a mi?

¿Por qué una niña sana, espabilada, deportista, buena estudiante, curiosa, amante de la música y sin problemas de salud previos sufre un cambio tan repentino a los 7 años? Ninguno de los médicos que trató a Ella sugirió que la contaminación podría ser el desencadenante de su enfermedad, un tipo de asma nada común en el Reino Unido, que provocaba ataques de tos, convulsiones e hipoxia.

Por supuesto, nadie informó a Rosamund que la polución agravaba los síntomas de la enfermedad, ni que que un traslado a otras zonas menos contaminadas sería beneficioso. Todo derivó en un fulminante y fatídico ataque al corazón de la menor la noche de invierno del 15 de febrero de 2013, bajo un episodio de mala calidad del aire sobre la ciudad de Londres, muy evidente en el barrio de Lewisham, donde vivió Ella su corta vida y por donde pasa la South Circular, una congestionada carretera por la que circulan miles de camiones.

Certificado en la autopsia

La primera autopsia realizada a la pequeña no estableció ninguna conexión entre su muerte y la contaminación ambiental, pero Rosamund no se dio por vencida e, inspirada por el espíritu batallador y optimista de tuvo su hija hasta el último momento, comenzó una lucha para descubrir qué provocó la aparición de la enfermedad.

Las sospechas llevaron a guardar muestras de tejidos de la piel de la pequeña, y tras someterse a una segunda autopsia, el forense Philip Barlow estableció que la prolongada exposición a la contaminación ambiental durante toda la vida de Ella provocó la aparición de la enfermedad, aumentó sus efectos y derivó en un fallo respiratorio grave.

Según la autopsia, Ella estuvo expuesta durante su enfermedad, entre 2010 y 2013, a altos niveles de dióxido de nitrógeno y partículas en suspensión, que superaron los umbrales recomendados por la Organización Meteorológica Mundial.

El origen de dichos contaminantes es evidente: el tráfico rodado, el que genera las agresivas PM2.5, pequeñas partículas de un diámetro inferior a las 2.5 micrómetros, el equivalente a un 3% del grosor de un pelo humano, que penetran fácilmente en los pulmones, traspasan a la circulación sanguínea y pueden provocan daños importantes en venas y órganos del cuerpo humano. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente, las PM2.5 están detrás de las casi 38.000 muertes prematuras que cada año se producen en el Reino Unido y que superan las 25.000 en el caso de España.

Una mayor conciencia

De esta forma, y gracias a la persistencia de su madre, Ella Adoo-Kissi-Debrah, ha sido reconocida como la primera persona víctima de la contaminación ambiental en el Reino Unido y en el mundo, aumentando la presión sobre el Gobierno y las autoridades locales para que tomen decisiones drásticas y protejan la vida sus ciudadanos.

Una población que, según el informe final del forense Barlow, no está informada correctamente de los efectos adversos de la polución en la salud humana, en un problema compartido por medio mundo.

Actualmente, Rosamund Adoo-Kissi-Debrah mantiene su compromiso por la defensa del Medio Ambiente, y ha fundado la Ella Roberta Family Foundation, una organización que denuncia los altos niveles de contaminación de la ciudad de Londres y como 872 escuelas se sitúan en zonas que rebasan los niveles permitidos por la Unión Europea.

Rosamund ha sido elegida en la Asamblea de Londres por el partido verde, desde donde lucha para conseguir una ampliación de la zona de bajas emisiones de la ciudad y es defensora de la salud y la calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud, en una batalla que ha seguido librando recientemente en los pasillos de la COP26 en Glasgow.

La historia de Ella y el coraje de Rosamund han aumentado la conciencia ambiental en la ciudad de Londres y en el barrio de Lewisham, que ha sido escogido distrito cultural en 2022. Entre todos los actos programados, destaca 'Respira', una obra animada del artista Dryden Goodwin, que aparecerá desde el mes de abril muy cerca de la South Circular, a pocos metros de la casa de Ella.

Con una serie de dibujos a lápiz de cinco activistas medioambientales de la zona, entre ellos Rosamund Adoo-Kissi-Debrah, que se animarán cada vez que alguien pase por delante, Goodwin pretende dar voz a aquellos que luchan para poder respirar.