Pedro Sáncez. / EP

Pedro Sánchez: «Negar el cambio climático es un insulto a la inteligencia»

El presidente del Gobierno pide escuchar al mundo científico ante los eventos extremos que cada vez son más frecuentes

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

«Es imposible negar el cambio climático, negarlo es un insulto a la inteligencia». Con estas palabras contundentes ha iniciado Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, su intervención ante las autoridades en el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía que se celebra en Madrid este viernes. «El cambio climático trae olas de calor como la que estamos viviendo», ha añadido. «Esto provoca más aridez en nuestros suelos y más sequía», advierte.

El Borrador de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación en España cifraba en «riesgo alto o muy alto» al 75% de los suelos españoles. «No podemos desatender estos problemas», advierte el presidente del Gobierno. Por ello Moncloa ha tomado cartas en el asunto con la creación del plan “Restaurando paisajes y agua para la adaptación y la resiliencia”.

Este programa «se enmarca en la década de la restauración pautada por Naciones Unidas», recuerda Sánchez. Con esta hoja de ruta, España quiere liderar la recuperación de los suelos y luchar «contra la desertificación» con una estrategia, según ha avanzado el presidente del Gobierno, en la gestión sostenible del agua y restaurar los paisajes para frenar la desertificación.

«Tenemos que hacer un país menos vulnerable a los riesgos del cambio climático»

Pedro Sánchez

presidente del Gobierno

«No estamos ante un problema local o regional, sino que debe ser tratado a nivel global», ha apostillado minutos más tarde la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. En España, según datos de su departamento, la mitad de la población consume más agua de la que tiene disponible.

La Península Ibérica es una de las regiones con mayor estrés hídrico de la Unión Europea y una de las zonas cero del cambio climático. «La sequía provoca degradación, incrementa la vulnerabilidad y afecta a la estabilidad económica», ha comentado Sánchez. «Tenemos que hacer un país menos vulnerable a los riesgos del cambio climático».

En el último año, 26 millones de personas tuvieron problemas para acceder a alimentos. «Ningún país, ya sea rico o pobre, es inmune a la sequía», ha denunciado Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD).

España no es ajena a esta situación, ya que los informes internacionales son claros con la situación del país. «Una subida del 1,5ºC de la temperatura duplicará las sequías», alertan. Una cifra que se multiplicaría 2,4 veces si se superan los 2ºC respecto a los niveles preindustriales. «España confirma todas estas tendencias», ha comentado Sánchez.

«Estamos a tiempo»

Entre 1900 y 2019 las sequías afectaron a 2.700 millones de personas en el mundo y causaron 11,7 millones de muertes. Además, las previsiones científicas actuales pronostican que éstas irán en aumento y que podrían afectar a más de tres cuartas partes de la población mundial en 2050. «No se puede negar la evidencia científica», ha advertido Sánchez.

Los últimos informes del IPCC ya han avisado en investigaciones previas de que las líneas rojas pautadas en los Acuerdos de París están cerca de ser rebasadas y que se han producido cambios que «quizá sean irreversibles durante siglos o milenios».

«No se puede negar la evidencia científica»

Pedro Sánchez

presidente del Gobierno

Las proyecciones de sus estudios señalan a periodos más largos de calor. «En 2019 vi cómo la sequía y el cambio climático afectaba a nuestro país», ha apuntado Patricia Kombo, fundadora de la iniciativa PaTree y UNCCD Land Hero. «Los días con más de 40ºC han aumentado y eso ha provocado que no haya nada para comer y cada vez hay más inundaciones, porque el suelo es débil».

Un modelo que se podría replicar más allá del continente africano, según los modelos predictivos del IPCC. Si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en las próximas décadas, «los fenómenos extremos y su intensidad se multiplicarían», revelan.

Un destino final que, ahora mismo, parece el más propicio, ya que, según el IPCC, «si no se actúa y las emisiones siguen creciendo al mismo ritmo que hasta ahora, el informe estima que a finales de este siglo se llegaría a un incremento de 4,4 grados».