Parque La Marjal inundado. / Aguas de alicante

De parque a embalse ocasional: el arma secreta contra las inundaciones

La infraestructura está preparada para acoger 45.000 metros cúbicos de agua, aunque nunca ha llegado a su límite

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

Bancos, senderos, zonas verdes, aparcamientos para bicicletas, zonas de ocio y hasta una cascada. Este es el inventario del parque La Marjal en Alicante y que podría, perfectamente, ser el de otra ciudad. Pero, tras la tierra y el agua de este espacio alicantino esconde una obra de ingeniería única en España. «Somos el primer parque inundable de España», explica Amelia Navarro, directora de desarrollo sostenible de Aguas de Alicante.

Un total de 36.700 metros cuadrados singulares que han sido reconocidos como solución pionera basada en la naturaleza para resolver los problemas de inundaciones en las grandes ciudades. Este parque mediterráneo cumple tres funciones: social, ambiental e hidráulica. «Es un auténtico pulmón verde»

Ubicado en una zona de urbanizaciones, La Marjal es un ejemplo de infraestructura verde y, además, su nombre no está escogido al azar. Este apelativo denomina a los humedales típicos de la región mediterránea que, además de amortiguar los efectos de las inundaciones, sirven también de refugio a especies vegetales y fauna avícola de la región. Y esa es la función del parque alicantino.

Parque La Marjal. / Ayuntamiento de Alicante

«Está en un lugar que en los últimos años ha vivido un fuerte desarrollo urbanístico», señala Navarro. Un cambio del terreno que dejó una zona por debajo del nivel del mar y que «cada vez que llovía se inundaba la zona», destaca.

Un problema con tres soluciones sobre la mesa: abrir un canal hacia el mar para verter el agua, un depósito de hormigón de acumulación temporal o un parque inundable. «Lo normal y convencional es el depósito de hormigón», asegura Navarro. Sin embargo, la elección fue una infraestructura verde, «para nosotros era la solución más económica», destaca.

Así, desde 2015, las inundaciones que se sufrían en la confluencia de las avenidas de Las Naciones y Oviedo se han convertido en láminas de agua de un humedal que acogen «más de 100 especies de aves observadas».

Recirculación del agua

Desde su inauguración, La Marjal ha recogido más de 50.000 m3 de agua pluvial. «Nunca se ha inundado por completo», asegura la directora de desarrollo sostenible de Aguas de Alicante. «Lo más cerca fue en agosto de 2019 con unas lluvias torrenciales que llenó el parque a la mitad de su capacidad, más o menos unos 22.000 metros cúbicos», añade. La infraestructura alicantina está preparada para recoger hasta 45.000 metros cúbicos de agua pluvial y que «luego se distribuye a la red cuando es necesario».

La Marjal. / Aguas de Alicante

Bajo las 3,67 hectáreas del parque, existe una red de canalizaciones que traen el agua pluvial a La Marjal, aunque «no siempre que llueve se llenan», advierte Navarro. Estas conducciones se van llenando y «cuando se desbordan las enviamos al parque y así evitamos la inundación de casas o garajes», explica. «El nivel del estanque sube lentamente y, además, contamos con una serie de alarmas sonoras y visuales», detalla la directora de sostenibilidad de Aguas de Alicante.

Cascada en el parque. / Ayuntamiento de Alicante

Una vez controlada la crecida, «teníamos la opción de verterla al Mediterráneo», señala, pero «el agua se lleva a la planta de depuración de aguas residuales para luego ser reutilizada», apostilla.

En 2018, Alicante recibió el Premio Ciudad Sostenible de la Fundación Fórum Ambiental y Ecomed en la categoría del Ciclo Integral del Agua, por la candidatura Gestión Sostenible del Parque Urbano Inundable de La Marjal. Además, es uno de los símbolos verdes de la ciudada mediterránea y ha contribuido en múltiples ocasiones a la visibilidad de la ciudad de Alicante, siendo presentado en el Pabellón de España durante la COP25 en 2019.