Asistentes a la COP27 con Boris Johnson, exprimer ministro británico, nacionalidad de uno de los presos políticos en Egipto. / EFE

Quince Nobel piden a la COP27 amnistía para los presos políticos egipcios

Escritores y científicos alzan la voz para pedir que los mandatarios y activistas que defiendan también a los que usan las palabras contra la explotación y coerción, ahora encarcelados en el país anfitrión

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

Hay quien quiere aguar la fiesta a los mandatarios que van y vienen a la Cumbre del Clima que se celebra en Egipto estos días. Herta Müller, Orhan Pamuk, Svetlana Alexievich, Mario Vargas Llosa, Kazuo Ishiguro y otros diez premios Nobel, la mayoría de Literatura pero también de Física, como Roger Penrose, y de Química, como George Smith, han publicado una carta abierta en la que advierten que «si el mundo se reúne en Egipto y se va sin siquiera decir una palabra sobre los más vulnerables, ¿qué esperanza pueden tener?», refiriéndose a «los muchos miles de presos políticos recluidos en las prisiones de Egipto».

Luchar contra la «la subida del nivel del mar» y la «reducción de emisiones» es importante pero no suficiente, plantean. «Como premios Nobel creemos en el poder de las palabras para cambiar el mundo y en la necesidad de defenderlas si queremos construir un futuro más sostenible y genuinamente más justo», escriben también J. M. Coetzee, Annie Ernaux, Louise Glück, Abdulrazak Gurnah o Patrick Modiano. «Instamos a todos los representantes de gobiernos, grupos ecologistas y empresas a utilizar los medios a su alcance para ayudar a los más vulnerables», como los «encarcelados y olvidados». «Una transición justa no puede preocuparse únicamente por reducir las emisiones, sino que debe ser una transición que se aleje de la explotación y la coerción».

Critican el clima de la Cumbre del Clima, como un escenario de autocensura y diplomacia que debe ser roto. «Si la COP27 termina siendo una reunión silenciosa, donde nadie se arriesga a hablar abiertamente por temor a enojar a la presidencia de la COP, entonces, ¿qué futuro se está negociando?», continúan los firmantes completados por las Nobel de Literatura Elfriede Jelinek, Wole Soyinka y Olga Tokarczuk. «Entendemos bien lo que está en juego con las negociaciones y su urgencia. Pero no es con la complacencia hacia el autoritarismo que se evitan las crisis. Creemos que a través de más democracia, más transparencia y más participación ciudadana se encuentra el verdadero camino hacia la sostenibilidad».

Piden a los mandatarios que «inviten a Egipto a pasar página y convertirse en un verdadero socio en la construcción de un futuro diferente: un futuro que respete la vida y la dignidad humanas. Pedimos a todos que apoyen el llamamiento de los grupos de derechos humanos egipcios e internacionales por una amnistía a los presos».

En huelga de hambre

Los quince premios Nobel hace referencia a un caso «urgente» en particular, el de Alaa Abd el-Fattah, escritor y filósofo egipcio-británico «ahora con seis meses en huelga de hambre y en riesgo de muerte». «Alaa ha pasado los últimos diez años, una cuarta parte de su vida, en prisión por las palabras que ha escrito. Por sus ensayos, publicaciones y discursos en las redes sociales y por las ideas que ha presentado al mundo; ideas sobre la democracia y la ley, la tecnología y el trabajo; ideas que deberían celebrarse, pero que en cambio le han costado su libertad».

A los reunidos en la COP27 «les pedimos que levanten los nombres de los encarcelados, que pidan su libertad», dicen los Nobel. «No podemos rendirnos ante la idea de que la desigualdad es inevitable. No podemos ceder la posibilidad de un futuro diferente a una gestión de la crisis que carezca de moral. Debemos asegurarnos de que nuestras palabras se pronuncien en defensa de los más vulnerables, porque sabemos que nuestro silencio los pone en mayor riesgo».