Las venas abiertas

Piensa global, actúa local

10/09/2019

Uno de los rasgos distintivos de esta época en la que vivimos es que tenemos eslóganes para todo. Aunque su aceptación sea más notable en los muros de Facebook que en la ejecución. Circula mucho últimamente uno, muy vinculado a la sostenibilidad, que dice piensa global, actúa local.

El otro día me cuestionaban por cuál sería mi palabra favorita de nuestro idioma, y mi respuesta es identidad. Sobre todo en la segunda acepción de la Academia, la que la define como el «conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás». Me gusta especialmente cuando se vincula a un territorio y a sus gentes.

«Estamos a tiempo de que nuestra conciencia local crezca y mantener nuestras identidad»

Del eslogan referido parece que solo nos estamos quedando con lo global, y dejamos que se diluya lo local. Empezando por nuestro lenguaje, en el que hemos empezado a bautizar bochinches como guachinches, por no hablar por la proliferación desmedida de anglicismos.

También en nuestro hábitos de consumo, en los que olvidamos lo que producen nuestras tierras, con la perversa huella ecológica que eso deja. Los grandes hipermercados de esta isla, los que cada 30 de mayo hacen sonar un timple y calan el fajín a sus empleados, llenan de frutas y verduras de ultramar lo que, además con mejor sabor, se produce en nuestras tierras.

Vivimos en tiempos de un profundo desarraigo. El crecimiento de barrios plagados de edificios enormes que lo mismo podrían estar en Las Palmas de Gran Canaria que en Kuala Lumpur, concebidos para el desarrollo del mercado inmobiliario donde antes habían casas terreras o viviendas de arquitectura peculiar que distinguían a la ciudad, a cada barrio.

Estamos a tiempo de que nuestra conciencia local crezca y mantener nuestra identidad.