La princesa Leonor durante su discurso en la entrega de los Premios Princesa de Asturias de 2021.

El juramento de la princesa Leonor influirá en el calendario electoral

De agotar la legislatura, el Gobierno no podrá anunciar la convocatoria de comicios hasta que la heredera de la Corona acate la Constitución

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSO Madrid

«Juro desempeñar fielmente mis funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes, respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas y mantener fidelidad al Rey». Con estas palabras formuladas con voz firme, Felipe de Borbón y Grecia juró su acatamiento a la Constitución, al alcanzar la mayoría de edad, en una sesión solemne de las Cámaras legislativas.

Corría el 30 de enero de 1986 y el Príncipe de Asturias cumplía 18 años. Atrás quedaba su nacimiento en la clínica Nuestra Señora de Loreto de Madrid. Aquel bebé rubito que, en palabras de su progenitor, se parecía mucho a su hermana mayor Elena, se había convertido ya en adulto. Alcanzada la mayoría de edad, el heredero acometía una importante tarea. Ante la atenta mirada de sus padres, los reyes don Juan Carlos y doña Sofía, y controlado por miles de ojos que observaban los primeros pasos del que se convertiría en futuro Rey de España, debía jurar su lealtad a la Constitución y a su padre, el Rey, en el Congreso de los Diputados, aceptando así su papel como sucesor al trono.

Una ceremonia que la Cámara baja acogerá de nuevo en dos años con Felipe VI también como testigo. Será el 31 de octubre de 2023 cuando la princesa Leonor deberá prestar juramento como heredera de la Corona ante las Cortes Generales, en cumplimiento del mandato constitucional. El día más relevante en la vida de la primogénita de los Reyes, que este domingo cumple 16 años centrada en sus estudios en Gales y consolidada como un activo muy a tener en cuenta para sumar puntos a la imagen de la monarquía.

Leonor se ha ido preparando intensamente en la retaguardia para su papel de heredera, como hizo su padre. Casa Real ha impuesto para ella el mismo manual que estableció para don Felipe: estudios en el colegio Santa María de los Rosales; primeras palabras en público con trece años (él, un discurso en la primera ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias; ella, el Título Preliminar de la Constitución); primer acto en solitario con quince (él, un viaje oficial a Colombia donde recibió honores de jefe de Estado; ella, un acto conmemorativo del 30º aniversario del Instituto Cervantes); bachillerato en el extranjero (él en Lakefield College de Canadá; ella en el UWC Atlantic College de Gales); y así sucesivamente.

El laberinto electoral

No obstante, el 18 cumpleaños de la Princesa de Asturias coincidirá con el fin del mandato del actual Gobierno de coalición –las últimas elecciones se celebraron el 10 de noviembre de 2019– y, si tal y como ha repetido una y otra vez el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, se agota la legislatura, las elecciones se convocarían para ese otoño, situación que llevaría a la disolución de las Cámaras –54 días antes de la cita electoral–, lo que impediría que Leonor de Borbón preste juramento tal y como viene recogido en el artículo 61.2 de la Carta Magna.

Sobre toda la complejidad que se puede avecinar, y para dar margen suficiente al Ejecutivo y a los presidentes del Congreso y Senado en su toma de decisiones, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación hizo hincapié el pasado 18 de octubre durante la apertura del curso en los posibles escenarios a seguir por el Ejecutivo. En este sentido, la institución propone o bien se disuelvan las Cámaras con antelación suficiente para que las nuevas estén debidamente constituidas el 31 de octubre o que se alargue el mandato de las dos Cámaras hasta su extinción, sin perjuicio de que se haya producido la convocatoria electoral con anterioridad.

La solemne fecha coincidirá además con la Presidencia de turno de la Unión Europea, que España ejercerá durante el segundo semestre de 2023, razón de peso por la que el Ejecutivo podría decidir extender el mandato de las Cortes Generales y no convocar elecciones hasta finales de ese año o principios del 2024. Una decisión que permitiría hacer el juramento de la princesa Leonor ante los plenos del Congreso y del Senado con todas sus funciones constitucionales.