La exministra de Sanidad Agnès Buzyn fue imputada por su presunta mala gestión de la crisis sanitaria. / AFP

La exministra de Sanidad acusa al Gobierno francés de ignorar sus alertas sobre el Covid-19

Agnès Buzyn, imputada por su presunta mala gestión de la crisis sanitaria, asegura que advirtió en vano al Ejecutivo desde el inicio de la pandemia

BEATRIZ JUEZ París

La exministra francesa de Sanidad, Agnès Buzyn, asegura que, desde el inicio de la pandemia, alertó, en vano, al presidente, Emmanuel Macron, y al entonces primer ministro, Édouard Philippe, sobre el potencial peligro para la salud que podría representar el Covid-19, pero que éstos ignoraron sus múltiples advertencias.

Buzyn, que fue ministra de Sanidad entre mayo de 2017 y febrero de 2020, es la única responsable política que ha sido hasta ahora imputada por «puesta en peligro de la vida ajena» por el Tribunal de Justicia de la República (CJR) por su presunta mala gestión de la crisis sanitaria. «Somos el único país del mundo que ha imputado a ministros por su gestión de una pandemia mundial», lamenta Buzyn, que ha recopilado en un diario sus advertencias al Ejecutivo y ha presentado su dosier al tribunal como prueba.

Buzyn, médico de profesión especializada en hematología, sostiene que el 11 de enero de 2020 advirtió a Macron y Philippe por primera vez de lo que estaba pasando en China. Pese a su insistencia, no consiguió que el presidente la recibiera en el Palacio del Elíseo. El 8 de febrero logró por fin hablar con él por teléfono. «Tenía la impresión de no ser escuchada», explica Buzyn en una entrevista en el diario 'Le Monde', tras dos años de silencio mediático. «Tenía la impresión de tener ante mí un ejército dormido y no conseguía despertarlos», cuenta la exministra.

En febrero de 2020, Buzyn se vio obligada a dejar el Ministerio de Sanidad para presentarse como candidata a la Alcaldía de París, en sustitución de Benjamin Griveaux. El candidato oficial del partido de Macron dimitió después de que saliera a luz un vídeo sexual suyo.

«Decían que solo era una gripecita»

«Me hicieron pasar por una idiota que no había visto nada, cuando fue lo contrario. No solo lo había visto, sino que lo advertí. Fui, de lejos, la que estaba más en alerta, pero a nadie le importaba. La gente me decía que ese virus era una gripecita y que yo estaba perdiendo los nervios», recuerda la exministra, que asegura que desaconsejó la celebración de las elecciones municipales en marzo de 2020, pero que el Gobierno no le hizo caso y mantuvo los comicios.

A diferencia de Buzyn, Philippe, que fue primer ministro entre mayo de 2017 y julio de 2020, no ha sido imputado por el CJR. Los jueces han otorgado a Philippe, que ahora es alcalde de Le Havre, el estatus de «testigo asistido». No le imputan formalmente de ningún delito, al no haber encontrado suficientes pruebas contra él, pero dejan la puerta abierta a una acusación posterior si las consiguen. Macron no será juzgado por el Tribunal de Justicia de la República por la gestión de la pandemia, ya que el presidente goza de inmunidad durante toda la duración de su mandato.