Banco Sabadell triplica beneficio con 213 millones hasta marzo

González-Bueno, que cumple un año como CEO de la entidad, defiende un camino en solitario y confirma que el consejo estudia ya la fórmula para elevar el 'pay-out'

CLARA ALBA Madrid

Ni la guerra en Ucrania ni la elevada inflación y su impacto en la recuperación económica desvían, al menos de momento, el optimismo con el que Banco Sabadell afronta este nuevo año 2022. Tras dos años marcados por la incertidumbre de la pandemia y la llegada de la nueva cúpula directiva, la entidad cerró el primer trimestre del año con un beneficio de 213 millones de euros, prácticamente triplicando los 73 millones del mismo periodo del pasado año y muy cerca de los 258,3 millones de 2019.

«Iniciamos el ejercicio mejorando todos los márgenes y continuando con la mejora de la reducción de costes tras la finalización del plan de eficiencia. Y todo ello con la consolidación de la aportación positiva de TSB», resumió César González-Bueno, consejero delegado del banco, durante la presentación de resultados.

El directivo, que ahora cumple un año en el cargo, aprovechó el encuentro con los medios para sacar pecho de la evolución del grupo «en este periodo plagado de malas noticias macro y buenas para el banco, con todo el equipo centrado en hacer que las cosas funcionen cada día mejor sin distraernos con aventuras ni de venta ni de compra». También se rechaza la venta de la filial británica TSB, que por quinto trimestre consecutivo aportó de forma positiva al beneficio del grupo con un resultado de 46 millones de libras a cierre de marzo.

El directivo defendió así su apuesta por que Sabadell siga su camino en solitario, tras la ruptura en 2020 de las negociaciones para una fusión con BBVA. «El tiempo está dando la razón a esa decisión, que fue previa a nuestra llegada al equipo», recuerda el directivo, que descartó cualquier operación corporativa «como mínimo» hasta que finalice el actual plan estratégico en 2023.

Posible premio al accionista

Un plan en el que la entidad avanza con paso firme, superando ya la previsión de rentabilidad, con un ROTE del 6,5% y una ratio de capital que alcanza ya el 12,45%.

Ante estas positivas cifras, y sin operaciones corporativas en el horizonte, González-Bueno abrió la puerta a dar una alegría a los accionistas con ese exceso de capital. En concreto, confirmó que se estudia ya una mejora en el 'pay-out' (porcentaje del beneficio que se destina al dividendo), que el pasado año se situó en el 32%. De hecho, el consejo de administración del banco ya ha empezado a analizar la naturaleza del pago (si será en efectivo o mediante recompra de acciones, por ejemplo) «para tomar la decisión cuando corresponda».

Tanto González-Bueno como el director financiero de la entidad, Leopoldo Alvear, se mostraron optimistas en torno al futuro inmediato del grupo, especialmente con la esperada subida de los tipos de interés por parte del BCE y el regreso del euríbor a terreno positivo, que beneficiarán los márgenes del sector. Sin embargo, Alvear recordó que «las hipotecas se reprecian con unos dos meses de decalaje (las que se revisan en abril toman la referencia de febrero)», con lo que el impacto positivo por esta vía será aún reducido este año, con un mayor peso a partir de 2023.

La entidad reconoce que la incertidumbre es elevada, especialmente por el impacto de la inflación en otros indicadores. «Habrá efectos cruzados difíciles de predecir», indican desde el banco. Sin embargo, confían en su previsión de crecimiento de entre el 4,5% y el 5% del PIB para este año para mantener la mejora en beneficios experimentada pese al impacto económico de la guerra.

Reducción de costes y mejora de márgenes

Esa mejora en resultados hasta marzo vino dada tanto por la reducción de costes como por la buena evolución de los márgenes. Respecto a los primeros, el total de costes asciende a 726 millones de euros a cierre del trimestre, lo que implica una disminución del 5,6% en el año, principalmente por los ahorros en gastos de personal tras las salidas acometidas en los últimos planes de eficiencia acometidos en España. La previsión es que el ahorro sea de 110 millones de euros en 2022 frente a los de 2021.

Por su parte, por el lado de los márgenes, los ingresos del negocio bancario (margen de intereses + comisiones netas) alcanzaron los 1.217 millones, un 3,6% más interanual, aunque se reducen un 3,5% respecto al trimestre anterior.

La entidad también se muestra optimista en torno a la evolución de la morosidad y de sus niveles de provisiones frente a los riesgos actuales, en un momento en el que el Banco de España ha vuelto a pedir al sector máxima prudencia a la hora de liberar las provisiones realizadas durante la pandemia.

En total, los activos problemáticos del grupo ascendieron a 7.508 millones de euros a cierre de marzo, de los que 6.210 millones son préstamos dudosos y 1.299 millones activos adjudicados. La cobertura de activos problemáticos se sitúa en el 53%, siendo la cobertura de préstamos dudosos con el total de provisiones del 56% y del 38,0% para los adjudicados. La ratio de morosidad se sitúa en el 3,66%, ligeramente superior al 3,65% en el que despidió 2021.

Respecto a los préstamos avalados por el ICO, Alvear recordó que el 92% de los créditos con carencia no presentan riesgo de impago. De los que sí son dudosos, la mayoría lo es, según explican desde la entidad, por haberse refinanciado y no por haberse dejado de pagar las cuotas.