Karel Mark Chichon, director titular y artístico de la OFGC, en una imagen de archivo al frente de esta formación musical en el Auditorio Alfredo Kraus. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Un informe de investigación externo concluye que no hubo acoso laboral de Chichon a un músico

El proceso desarrollado por la empresa Écija nace de una denuncia interna del clarinetista Miguel Ángel Vélez contra el director de la OFGC

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El informe de investigación elaborado por la empresa jurídica externa Écija concluye que no se produjo un caso de acoso laboral por parte de Karel Mark Chichon, director titular y artístico de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), sobre Miguel Ángel Rodríguez Vélez, clarinete tutti de esta formación musical dependiente del Cabildo.

Los autores del informe, al que ha tenido acceso este periódico, aclaran antes de sus conclusiones que «el veredicto de la instrucción no es concluyente y podría variar de haberse podido comprobar todos los hechos denunciados».

El primer hecho denunciado por Rodríguez Vélez consistía en que Chichon «rectificó delante del resto de la orquesta la ejecución musical del clarinete bajo, incluso de forma injusta».

El informe concluye que «no se ha probado que las rectificaciones sean injustas». Es más, añade que «al contrario, ha quedado acreditado que uno de los principales deberes del denunciado (Chichon) como director titular es asegurar la calidad técnica de los músicos. En este sentido, el denunciado debía realizar rectificaciones en los ensayos si algún músico no se adaptaba al nivel». Destaca Ecija que «todas las testificales han insistido en la baja calidad de las aportaciones musicales del denunciante, por lo que la ejecución no sería manifiestamente injustificada».

El segundo hecho que Miguel Ángel Rodríguez Vélez consideró como objeto de acoso laboral por parte de Chichon es que el director británico lo llamara «clarinete bajo» en lugar de por su nombre, «como hace con el resto de músicos» de la OFGC. «Se ha confirmado que la forma de referirse al músico con el nombre del instrumento que interpreta es común en el sector, por todos los testigos», concluye Écija.

El tercer y último hecho que sustentaba la denuncia interna por acoso laboral presentada por Rodríguez Vélez «sí se ha probado», según Écija, y consistió en «la remisión de un correo electrónico el 16 de diciembre» en el que Chichon «manifiesta su insatisfacción con el desempeño del denunciante, estando en copia Radovan Cavallin, jefe de cuerda de viento madera».

Se concluye que «podría haberse realizado con el objetivo de asegurar el cumplimiento del objeto del contrato del denunciado, dado que, como han explicado los testigos, el denunciante asistía sin preparación a los ensayos, lo que perjudicaba el resultado de toda la orquesta. De conformidad con la jurisprudencia, no constituyen acoso las conductas que no constituyan comportamientos violentos, como las amonestaciones por no realizar bien un trabajo cuando no contengan descalificaciones improcedentes. No se aprecia intención de producir terror, desprecio o desánimo en el denunciante, sino de rectificar su interpretación».

En el informe de investigación, se hace una apreciación significativa sobre «una cadena de correos electrónicos» previos a partir del concierto de abono número 9, en el que Chichon «realiza indicaciones técnicas» sobre la «intonación» de este clarinetista que influye en la «general del grupo de maderas» y donde también se le indica que «adopta un sonido muy distinto al de su solista, lo que perjudica el embaste de sonido y el balance».

De baja

«Por el contenido de la cadena, se infiere que la cadena ha sido manipulada para eliminar las respuestas del denunciante (el clarinetista tutti), dado que el segundo de los correos parece ser una respuesta del anterior. En el correo se percibe una actitud amenazante del denunciante al denunciado. En todo caso, el objeto del presente informe es analizar la existencia o no de acoso del denunciado al denunciante, y no al contrario, por lo que no se entrará a valorar el contenido de esta comunicación, más allá de aclarar que existía un conflicto entre ambas partes», se detalla.

Cuando en la Fundación OFGC se activó el protocolo interno de acoso laboral ante la denuncia de Rodríguez Vélez, este músico estaba de baja por una causa que no detallamos en este periódico para preservar su intimidad y que el músico atribuye a la actitud hacia él de Karel Mark Chichon. Écija concluye que «si bien ha quedado probado que el denunciante se encuentra de baja, la jurisprudencia remarca que la existencia de una incapacidad temporal por ansiedad no prueba por sí misma la concurrencia de acoso». Aclara, también, que el correo enviado por el director británico «no supone una conducta de hostigamiento grave» y que no se «aprecia dolo» en su actitud.

Autor confeso de una estafa por valor de 161.750 euros en San Mateo

Tal y como informó este periódico el pasado 10 de marzo, a raíz de una información remitida por Europa Press ocho días antes sobre una persona detenida en San Mateo por la Guardia Civil, acusada de ser el autor de una estafa por valor de 161.750 euros, se trataba del clarinetista tutti de la OFGC, Miguel Ángel Rodríguez Vélez. Fue puesto en libertad tras reconocer los hechos ante la Benemérita. Confesó, tal y como apuntó Europa Press, que no recordaba en qué había empleado el dinero de la presunta estafa.

Cuando se produjeron estos hechos ya estaba en marcha una investigación previa, a la que siguió esta de Écija cuyas conclusiones avanzamos hoy. Se desarrolló durante «115 días». En la transcurso de la misma, Karel Mark Chichon declaró y a su vez aportó cinco testigos. Cuatro fueron entrevistados por los responsables de Écija y con otro no lograron contactar.

Miguel Ángel Rodríguez Vélez, no declaró porque, dijo a Écija, no podía hacerlo por su estado de salud.

A esta denuncia interna por acoso laboral contra Karel Mark Chichon se suman otras dos que sí han acabado en los tribunales. El magistrado-juez titular del Juzgado de lo Social de Las Palmas de Gran Canaria número 8, Gumersindo Pedro Manso Abizanda, desestimó la presentada contra Chichon y la Fundación OFGC por Isabel Turienzo. La hoy exjefa de producción recurrió ante el TSJC, que no ha dictaminado. En marzo de 2022 está fijado el juicio por la demanda presentada por el que fuera gerente de la OFGC, Christian Roig Puig.