Imagen del frente de edificios que se quiere preservar. / Juan Carlos Alonso

Los cinco pilares del primer BIC que lucirá Las Canteras

Conozca la historia y las razones por las que el Cabildo de Gran Canaria quiere preservar estos edificios, cuatro de ellos en primera línea de playa

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La playa tendrá su primer Bien de Interés Cultural en caso de que prospere la iniciativa del Cabildo de Gran Canaria, que ha iniciado el expediente para la preservación de lo que se considera un «frente ecléctico». en torno al hospital de San José.

Estos son los inmuebles que ahora se quieren preservar:

1. El hospital de San José

Según la información contenida en el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, el edificio fue proyectado como hospital y escuelas. El doctor Bartolomé Apolinario Macías (1856-1929) decidió crearlo para atender a los obreros y a sus familias, a enfermos, navegantes y viajeros que llegaban a la ciudad siguiendo la llamada del Puerto.

Con el apoyo económico de diversas empresas portuarias, el 1 de marzo de 1891 abre el primer asilo en la calle Juan Rejón. Poco después, se trasladaría al lugar que ahora ocupa el hospital. «El doctor Bartolomé Apolinario conocía de las cualidades salutíferas de la playa de Las Canteras, donde las personas enfermas, especialmente con enfermedades respiratorias se podían recuperar mejor, aprovechando el aire yodado, el sol y los baños de mar. Por ello la primera línea de playa fue el lugar elegido para el Hospital. Por su privilegiada ubicación, servicios sanitarios y de beneficencia, y cualidades arquitectónicas, se convertiría en un lugar emblemático de la playa, de modo equivalente a otros sanatorios en ciudades costeras europeas», señalan los historiadores.

Para su construcción, dispuso de varios solares de su familia y encargó el proyecto a Laureano Arroyo y Velasco, arquitecto municipal y diocesano. La obra se inicia en verano de 1895 en lo que sería «el primer hospital extramuros de la ciudad».

«El proyecto planteó una nueva tipología de pabellón hospitalario, con galería abierta, frente a los otros hospitales existentes en la ciudad, Hospital de San Martín y Hospital de San Lázaro, que eran de tipología de casa patio o casa con varios patios», exponen los técnicos de Patrimonio.

«El 18 de julio 1900, tras varios años de obras, se abrió al uso el edificio actual de la Obra Benéfica que viene funcionando hasta hoy en día. (…) Cuando se inauguró, ofrecía servicios de Casa de Socorro, Consultorio- Dispensario, hospitalización de adultos, Hospital infantil y escuelas. Las escuelas tuvieron que trasladarse al poco tiempo tras una epidemia de viruela en 1903. En 1925, por necesidades del centro, se planteó la ampliación de la Casa-Asilo, con proyecto del arquitecto Rafael Masanet y Fauss».

Hospital de San José. / Juan Carlos Alonso

2. La casa del doctor Apolinario Macías

Cuatro años después de la inauguración del hospital, ya en 1904, el doctor Apolinario compró la parcela colindante, que tenía un molino. La construcción de la vivienda se hizo en base al proyecto de Fernando Navarro.

Los técnicos aseguran que la casa fue la residencia y domicilio familiar del Dr. Bartolomé Apolinario Macías, algo que no comparte la investigación histórica realizada por los actuales propietarios del inmueble.

«En la búsqueda para confirmar su domicilio en La Playa de Las Canteras, hemos encontrado su esquela y partida de defunción, donde consta que estaba domiciliado en La Playa de las Canteras, nº 68 y que falleció en su domicilio el 12 de enero de 1929», justifican los técnicos de Patrimonio.

Sí reconocen que quien compró la casa en 1972 emprendió una reforma que hizo desaparecer el balcón original y lo sustituyó por otro canario, de madera. «En la fachada se eliminan los elementos decorativos de estilo académico, romántico o ecléctico y se sustituyen por elementos decorativos regionalistas», recoge el expediente del BIC, que apunta que la estructura original y su tipología se mantiene.

Y justifican que «el balcón canario es un elemento compositivo que no le resta valor a la edificación, sino que le aporta el testimonio de su época».

Es más, consideran que como otros balcones canarios han desaparecido de Las Canteras, el de la casa del doctor Apolinario supone una «singularidad muy destacable». Así, se dice que «el presente balcón, sin duda, constituye un elemento de referencia y presencia de la identidad canaria, tanto para los ciudadanos como para los millones de turistas que visitan la Playa, en un abigarrado conjunto urbano de estilo internacional e indiferenciado».

Casa del doctor Apolinario Macías, en el centro de la imagen. / C7

3. La Iglesia de San José, la Escuela y la Casa de los Padres Franciscanos

La epidemia de viruela de 1903 obliga a separar la escuela del hospital de San José. En 1905, Laureano Arroyo presenta un proyecto de residencia y capilla para los padres franciscanos.

«La iglesia, escuela y casa estuvieron vinculados a la Casa-Asilo, desde su origen, por su historia, actividad, arquitecto y estilo. Su diversidad de funciones y la escala de los servicios ofrecidos (hospital, iglesia y escuelas) conformaron el primer lugar de centralidad de equipamientos en este sector del Istmo y playa, próximo al Parque de Santa Catalina».

Iglesia de San José. / Juan Carlos Alonso

4. Comandancia de Marina

Este edificio es el resultado del encargo que Domingo Artiles Pérez hizo al arquitecto Fernando Navarro y Navarro. Se construyó sobre una vivienda anterior de Cayetano Inglott.

«El inmueble albergó el primer hotel de la playa de Las Canteras, que abrió sus puertas en 1919 como el Hotel Fargher regentado por una familia inglesa, y posteriormente sería conocido como Hotel Towers», recoge el expediente del Bien de Interés Cultural.

Tras su cierre, en 1938, fue adquirido por un nuevo propietario que lo puso en uso como Grand Hotel Playa, aunque el negocio no duró mucho.

«En 1940 se arrendó a la Comandancia de Marina de Las Palmas. Finalmente, en 1986 fue adquirido por el Estado, y actualmente alberga a la Delegación de Defensa, Subdelegación de Las Palmas», recoge el documento.

«Se trata de un edificio de arquitectura ecléctica, singular y único en la playa por su calidad arquitectónica, ornamentación, autoría y presencia en el paseo, siendo un magnífico representante de la arquitectura de principios del siglo XX», concluyen los especialistas.

Comandancia de Marina. / Juan Carlos Alonso

5. Casa de José Mesa y López

Se construyó a instancias de José de Mesa y López, quien fue tanto presidente del Cabildo de Gran Canaria (1916-1919) como alcalde de la capital en dos periodos: de 1922 a 1923, y de 1929 a 1931. El proyecto fue encargado al arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre.

«El proyecto de 1923 se planteó como Hotel para cuatro viviendas», recoge el texto publicado en el Boletín Oficial de Canarias, «la edificación y sus fachadas reflejan la influencia británica, en el uso del estilo cottage, según modelo de casa de campo pintoresca, muy utilizados en las casas de veraneo de costa en Europa desde finales del siglo XIX, que se caracterizan por el uso de entramados de madera en fachadas, y la yuxtaposición de distintas cubiertas inclinadas a menudo aprovechadas para su uso, evocando las casas de campo inglesas y normandas».

Según los técnicos de Patrimonio, se trata una construcción que sigue la filosofía de otros inmuebles emblemáticos, como el Palacio Real de Miramar en San Sebastián (1893) y el Palacio de la Magdalena en Santander (1911).

«La edificación es uno de los pocos ejemplos que quedan de la casa de recreo, en este caso plurifamiliar, y rememora el ambiente social y cultural de las primeras décadas del siglo XX. Su construcción singular y llamativa, tiene una gran presencia en la playa, por su posición en esquina, calidad de diseño y dimensiones, y la hacen única en Paseo de Las Canteras», concluyen los especialistas.

Casa de José Mesa y López. / Juan Carlos Alonso

La protección de estos cinco edificios es fruto de una polémica que se produjo en redes sociales en cuanto se supo que la casa del doctor Apolinario Macías, que carecía de cualquier tipo de protección, iba a ser demolida para construir, en su lugar, varios apartamentos.

Los dueños de la casa entienden que la propiedad carece de valores a proteger. La posibilidad de que reclamen una indemnización por los aprovechamientos perdidos debido a la catalogación del inmueble en caso de que prospere el BIC es un escenario que ya están estudiando las distintas instituciones públicas.