Fachada de la casa cuyo derribo se paralizó en Las Canteras. / JuanCarlos Alonso

La verdad sobre la casa de Las Canteras

Un recurso contra el freno a la demolición del inmueble del doctor Apolinario saca a la luz su historia: ni el médico vivió allí; ni fue diseñada por Laureano Arroyo; ni tiene valores a preservar

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Los propietarios de la conocida como casa del doctor Apolinario, en Las Canteras, han presentado un recurso contra la suspensión de las obras de demolición del inmueble dictada por el Gobierno de Canarias y ejecutada por el Cabildo.

El recurso realiza una detallada investigación sobre los orígenes del inmueble y ataca no solo todos los argumentos empleados para paralizar una obra que contaba con todas las autorizaciones necesarias - la demolición de la vivienda y construcción posterior de seis apartamentos- sino que denuncia la falta de fundamento histórico en la toma de decisión de Patrimonio Cultural.

Tras saltar la noticia de la demolición en varios medios de comunicación, el 1 de mayo una alta inspectora pedía al Cabildo la paralización cautelar de la demolición de la Casa del Médico Bartolomé Apolinario Macías, un inmueble situado en el Paseo de Las Canteras y que carece de la mínima protección.

Lo que decían los técnicos de Patrimonio

«Es una muestra de arquitectura culta, tradicional, urbana de autor, fechada en los inicios del siglo que lleva la firma de Laureano Arroyo y Velasco», decía la inspectora en relación al arquitecto que proyectó el Hospital de San José, que fue contratado por el mismo Apolinario Macías.

Dos días después, y una vez ordenada verbalmente la paralización de la obra, los arquitectos de Patrimonio Histórico del Cabildo emitían otro informe que destacaba la «relevancia de esta vivienda» y justificaba la paralización de la obra «ante el riesgo de una pérdida irreparable». El 4 de mayo, se dicta el decreto de suspensión cautelar contra el que la propiedad del inmueble ha formulado un escrito de alegaciones que supone una profusa investigación sobre los orígenes y valores de la casa en cuestión.

Lo que dicen los propietarios

«Contrariamente a lo que indocumentadamente se ha afirmado por las redes y la prensa, y se asume como propio en el expediente administrativo, la casa del Paseo de Las Canteras 17 no es conocida como la casa del doctor Apolinario Macías, no fue su residencia, no fue promovida por él, ni fue su primer propietario, no es obra del arquitecto Laureano Arroyo, no está vinculada con el complejo socio-sanitario que la rodea, no es un referente urbanístico, ni tiene valores históricos-arquitectónicos dignos de protección», arranca el recurso.

El viaje que propone el escrito de alegaciones a través de los documentos del Archivo Histórico Provincial destaca la importancia del doctor Apolinario Macías y lo señala como un prócer de la ciudad que promovió su primera casa en 1894, en la entonces calle Santa Clara 7, hoy Doctor Domingo Déniz 13. Esta vivienda, que fue proyectada por el arquitecto Laureano Arroyo fue demolida a principios de los 80.

Siete años después, el doctor Apolinario promovía una casa de recreo en el Paseo de Las Canteras. Pero no fue donde algunos medios, influencers y la alta inspectora de Patrimonio Histórico la sitúan para defender la paralización de la demolición, sino en la esquina con Padre Cueto.

Ésta también la proyectó Laureano Arroyo. En 1914 fue ampliada y permaneció en pie hasta su demolición a fin de los 60.

«En resumidas cuentas, la casa de recreo del doctor Bartolomé Apolinario Macías en el Paseo de Las Canteras, la conocida como casa del médico, construida en 1901 frente a la entrada principal de la hoy clínica de san José en base al proyecto del arquitecto Laureano Arroyo Velasco, hace años que fue demolida sin que ninguna administración pública protegiera el patrimonio histórico urbanístico de esta ciudad y de la que solo queda en el lugar un busto y una placa en memoria del doctor», sentencia.

Primero había un molino

Tras localizar la segunda residencia del doctor Apolinario en otro punto, el recurso bucea en el Archivo Histórico para encontrar que el inmueble objeto de la polémica ya existía antes de su compra por el que también fuera alcalde de la ciudad en 1902.

«Contrariamente a lo publicado en redes sociales primero, reproducido y engrosado por la prensa después, y finalmente asumido como propio por la Alta Inspección del Gobierno de Canarias, el inmueble del Paseo de Las Canteras 17 no fue edificado por el doctor Bartolomé Apolinario Macías, sino por Juan Marrero Aguiar, donde había construido un molino de viento, sin relación alguna con la clínica-asilo de San José», detalla la propiedad.

El edificio fue comprado por Apolinario en 1904. Y ese mismo año se solicitó permiso al Ayuntamiento para aumentar una altura y adaptar parte de la fachada. El proyecto fue suscrito por el arquitecto Fernando Navarro.

El escrito informa de que Bartolomé Apolinario tenía también «una faceta empresarial, dedicándose desde principios del siglo XX y hasta el final de su vida a promovier viviendas, construyendo en el entorno más próximo a la clínica de San José al menos veinidós inmuebles -algunos de ellos donde dar acomodo a los obreros-, casi todos proyectados por el célebre arquitecto Laureano Arroyo».

Cuándo adquirió la casa su imagen actual

Volviendo a la casa que es objeto de la polémica, el edificio permaneció inalterado desde que el doctor Apolinario encargó la obra, hasta el año 1972. En ese momento, su propietario, José García Roady presentaba un proyecto de reforma que se encargó al arquitecto Ernesto de Riaño Lozano.

Consistía en eliminar gran parte de la tabiquería interior y se sustituía el balcón original por otro de estilo canario, que es el que caracteriza la imagen actual de la vivienda, junto a un zócalo de cantería de Arucas.

Así fue cómo dejó la casa el doctor Apolinario. El cambio a su imagen actual se produce en 1972. / C7

Tras este recorrido histórico, los propietarios reprochan al Gobierno de Canarias que se hubiera tomado una decisión «en base a que saltó a los medios de comunicación y en las redes sociales la alarma sobre la demolición de un inmueble, asumiendo sin el menor fundamento que tal inmueble es conocido como la casa del médico Bartolomé Apolinario Macías, y afirmando, igualmente , sin soporte de ninguna clase, que este inmueble es representativo de la arquitectura doméstica perteneciente a la época en la que comenzó a perfilarse el paseo de Las Canteras» así como que fuera «una muestra de arquitectura culta, tradicional, urbana de autor, fechada en los inicios del siglo XX que lleva la firma de Laureano Arroyo».

Piden que siga la obra y reclaman una indemnización

El escrito de alegaciones califica como «arbitraria y desproporcionada» la decisión de paralizar la obra. «Aunque sea lícito (...) que una web no oficial y sin ánimo de lucro plantee 'ad cautelam' una polémica como ésta en las redes (...)», dice, «lo que de ninguna manera es admisible en un Estado de Derecho es que la Administración canaria que ostenta la Alta Inspección en materia de Patrimonio Histórico asuma sin la más mínima comprobación ni documentación, lo leído y oído en las redes y medios de comunicación sobre un asunto de su competencia, activando sin fundamento y de forma absolutamente arbitraria y desproporcionada al Cabildo para que paralice las obras perfectamente legales y debidamente autorizadas».

No duda en calificar de «infundado y tendencioso» el informe del Gobierno. Y como apoyo de esta afirmación recuerda que la casa de la que ahora se descubren estos supuestos valores no está incluida en el catálogo arquitectónico de la ciudad, que contó con el informe favorable de Patrimonio Histórico.

Por ello, se demanda el alzamiento de la suspensión de las obras, el archivo del expediente y el pago de una indemnización por el daño económico causado por la paralización de las obras.