Las zonas azules siguen pintadas, pero llevan inoperativas dos años. / ARCADIO SUÁREZ

San Bartolomé no subrogará a los once trabajadores del cobro de las zonas azules

El servicio está inactivo desde marzo de 2020 y ya quitaron hasta los parquímetros. Los empleados han recurrido a los tribunales

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana no subrogará a los 11 trabajadores del servicio de gestión de las zonas azules en las calles del municipio. Así lo aseguró este lunes en declaraciones a este periódico la alcaldesa, Conchi Narváez. «Ese contrato ha sido resuelto, por lo que en este momento son trabajadores de Perfaler y es esa empresa la que tiene que reubicarlos en otros servicios», apunta la regidora.

La propia Narváez le trasladó a los empleados esta situación en una reunión celebrada apenas unos días antes de que, el 31 e marzo de 2022, a estos 11 trabajadores se les acabara el ERTE en el que llevaban metidos desde que estalló la pandemia, en marzo de 2020. La noticia les cayó como un jarro de agua fría. «En la primera reunión que tuvimos con ella, en mayo o junio de 2020, no nos dijo eso, nos dijo que iban a municipalizar el servicio y que nos iban a subrogar», afirma uno de ellos, que prefiere no revelar su identidad.

Están desorientados y decepcionados, porque tampoco entienden lo que ha pasado. Se preguntan por qué con ellos no se ha procedido igual que con los trabajadores del servicio de hamacas o los de los chiringuitos. «Esos servicios también tenían el contrato vencido, a ellos sí se les subroga y a nosotros, no», se lamentan. Por lo pronto, algunos acudirán a los tribunales.

Retirados todos los parquímetros

Mientras, se ven en un limbo porque dicen que ni los quiere el Ayuntamiento ni la empresa tiene dónde reubicarlos. Para colmo, recuerdan, la corporación tirajana retiró los 120 o 130 parquímetros de las calles en 2021. «Si hubieran estado colocados, estaríamos trabajando».

La alcaldesa asegura que le habría gustado que la empresa municipal Emursa, que ya lleva la gestión de los aparcamientos del Faro y del Anexo 2, asumiera también las zonas azules, pero dice que no ha podido ser así.

Justifica la decisión en dos informes muy duros del jefe de Patrimonio y de la interventora, al principio del mandato, en los que se ponía sobre la mesa que el contrato estaba vencido desde 2013, que no tenía opción a prórroga de ningún tipo «y, lo más grave, que durante estos años han estado personas en la calle con el escudo municipal y cobrando en nombre del Ayuntamiento sin título habilitante, es decir, sin cobertura jurídica, cuando lo cierto es que ese dinero no ha venido a las arcas municipales, como sí pasa con el de las hamacas».

El servicio inactivo desde que estalló la pandemia

«Ante la gravedad de los dos informes -continúa Narváez- los técnicos me proponen la resolución del contrato y darle traslado a la empresa Perfaler Canarias. Y eso fue lo que hicimos. Se ordenó además a Vías y Obras la retirada de los parquímetros», concluyó. Desde que estalló la pandemia, el servicio estaba inactivo, pero es que ya no hay máquinas para cobrar. Las zonas azules no están operativas en San Bartolomé de Tirajana.

Uno de los empleados tiene claro que la clave del problema está en esa insistencia de la alcaldesa en que Perfaler no pagó canon alguno al Ayuntamiento durante estos años. «Si eso es así, es responsabilidad de la empresa, pero nos lo hacen pagar a nosotros, con nuestros empleos», se queja otro trabajador, que también reprocha al gobierno local que no haya sido transparente.

El Ayuntamiento insiste en municipalizar el servicio

Desde la empresa no se trabaja en otro escenario que la subrogación de este personal. «Es lo que dice la ley, porque además el servicio se va a seguir prestando», apuntan desde la entidad, a la que solo le consta la voluntad municipal de municipalizar el servicio. La propia Narváez lo confirmó este lunes a este periódico, aunque dijo que se hará a medio o largo plazo. Ahora no.

Desde Perfaler se aclara que el personal, por ahora, no quedará en el limbo. Los ha incluido en un ETOP (expediente temporal de regulación de empleo) por causas técnicas, por imposibilidad de poder prestar el servicio. Confía en que el consistorio los asuma cuando se extinga.