Al menos 80 aves han fallecido en la isla en 2 años al chocar con aerogeneradores

El Cabildo confirma que los accidentes contra las aspas de los 44 parques eólicos son más que los notificados. El ave más afectada es el cernícalo

JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria.

Los agentes de Medio Ambiente del Cabildo han recogido a lo largo de los últimos dos años 80 cadáveres de aves que chocaron contra las aspas de los aerogeneradores instalados en la isla en labores de inspección, visitas a los parques eólicos y tras recibir avisos de tales accidentes tanto de los gestores de los molinos como de ciudadanos.

Así lo desveló ayer el agente Víctor Delgado, adscrito a la Brigada de Flora, Fauna, Caza y Pesca Continental (BRIFFA) de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo en la ponencia que ofreció en las XXVIII Jornadas Forestales de Gran Canaria, que tendrán continuidad hasta este próximo sábado.

La charla de Delgado, bajo el título 'Impacto de los parques eólicos en la avifauna de Gran Canaria', evidenció la existencia de numerosos accidentes mortales de aves de diferente tamaño, particularmente rapaces, contra las aspas de los 44 parques eólicos operativos hoy en la isla, en la que están en trámites de autorización otros 78 conjuntos de aerogeneradores.

Los datos expuestos por Delgado parten de una investigación realizada por la BRIFFA en 2018, tras ser informada por el Gobierno de Canarias de que no se había producido incidente alguno con la avifauna en los parques eólicos de la isla atendiendo a la información facilitada por sus responsables.

«Era inverosímil que la incidencia fuera cero», comentó Delgado, por lo que la brigada hizo un seguimiento directo de los posibles accidentes en cuatro parques eólicos, situados en el barranco de Tirajana, Santa Lucía de Tirajana, Agüimes y Gáldar, en el que localizó los cadáveres de 44 aves.

A la vista de estos resultados contradictorios, la BRIFFA solicitó nueva información al Gobierno regional, encargado de hacer cumplir las declaraciones de impacto de los parques eólicos, que suelen exigir el seguimiento de los accidentes con la avifauna, una información que todavía no ha recibido.

Delgado explicó que cuando la BRIFFA disponga de esa respuesta, y en función de su contenido, el Cabildo «valorará la posibilidad de adoptar medidas legales» para garantizar el cumplimiento de las medidas de protección de la avifauna.

En el área en la que se concentran los parques eólicos de la isla, la plataforma costera del sur-sureste, entre el aeropuerto y Castillo del Romeral, habitan tanto aves esteparias como migrantes acuícolas, si bien la incidencia no se limita a ellas.

Al respecto, Delgado indica que los cernícalos son la especie más afectada por los accidentes mortales contra las aspas de los aerogeneradores, contra las que también chocan otras rapaces como halcones. Pero no son solo aves las que ven seccionadas sus alas en pleno vuelo. También hay pájaros de pequeño tamaño que no consiguen evitar el giro de las aspas en el aire.

La incidencia aumenta en los aerogeneradores de mayor tamaño y en los situados en los extremos de sus alineaciones.