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De izquierda a derecha, Devora Peña, Domingo Javier Santana y Gema C. Fleitas. C7
La presencia de mujeres reduce la «irresponsabilidad social» empresarial

La presencia de mujeres reduce la «irresponsabilidad social» empresarial

Un estudio de la ULPGC señala que nombrar unas pocas consejeras sin poder de decisión solo crea un «efecto halo» para mejorar la imagen

Luisa del Rosario

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 9 de junio 2024, 02:00

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Al conocido 'greenwashing' o «lavado verde» que se utiliza en el mundo de la mercadotecnia para mejorar la imagen empresarial se une ahora el 'diversity washing' o lavado de diversidad, donde entra el nombramiento de mujeres en los consejos de administración. En realidad, explica un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), contar con más féminas «reduce la irresponsabilidad social» empresarial, pero han detectado que en muchas solo se nombran las justas para que no tengan poder de decisión, práctica que crea un «efecto halo» para mejorar la imagen mientras llevan a cabo conductas irresponsables. Estas suelen llevar a sanciones o multas y afectan «al desempeño de la empresa».

«Es importante considerar no solo su presencia sino también su número ya que el impacto de las consejeras en la empresa depende de su poder relativo, es decir, de su masa crítica. Un menor número de mujeres en comparación con los hombres podría tener, por tanto, un efecto simbólico, con poco o ningún impacto significativo en as decisiones reales de la empresa», señala la investigación.

El 'efecto halo' de nombrar a mujeres

Gema C. Fleitas, Devora Peña, Jerónimo Pérez y Domingo Javier Santana, del Departamento de Economía Financiera y Contabilidad de la ULPGC, son lo autores de 'Diversidad de género en el consejo de administración e irresponsabilidad social corporativa en un contexto de propietarios dominantes'. «Lo que nos hemos encontrado es que cuando se nombra a un número escaso de mujeres nos sale que produce un efecto halo para que esas empresas hagan actos socialmente irresponsables. Utilizan a las mujeres como símbolo porque no tienen la fuerza suficiente para imponer su criterio al ser pocas», explica Domingo Javier Santana.

Y al contrario, apunta el investigador, «cuando empiezan a formar una masa crítica, cuando tienen un peso importante al tener más representación y poder limitan ese comportamiento de las empresas».

Para la investigadora Gema C. Fleitas, «se ha demostrado que las mujeres son más éticas, más rigurosas, impulsan más trasparencia y reducen las conductas oportunistas». En definitiva, añaden en el estudio, «las consejeras están más preocupadas por las amenazas al capital reputacional que sus contrapartes masculinas. Al reducir lo episodios de irresponsabilidad social corporativa, las consejeras aumentaba su reputación como supervisoras confiables, lo que, a su vez, protege los nombramientos actuales en el consejo y aumenta la probabilidad de futuros nombramientos».

El número ayuda a imponer el criterio

De alguna forma, señala Gema C. Fleitas «las mujeres consideran no solo ganar dinero por ganar dinero sino que sea de una forma socialmente responsable. Y lo que se demuestra es que las mujeres cuando tienen el poder suficiente imponen más su criterio en las empresas» que aplican políticas socialmente responsables.

«Lo que se resalta es que a las mujeres les deberían dar mayores oportunidades para estar en puestos de alta dirección. Todavía, desgraciadamente, aunque ha aumentado muchísimo el número de mujeres en puestos de alta dirección, están lejos de lo que debería ser socialmente justo. Pero cada vez hay más y, de hecho, afortunadamente en muchos casos las empresas se dan cuenta de que nombrar a las mujeres para puestos de alta dirección mejora su imagen todo pero cuesta mucho romper fenómenos como 'el club de los viejos' y sus términos amigos como 'los techos de cristal', que ahora se habla de 'acantilado de cristal', que es poner a una mujer en un puesto tremendamente difícil donde es fácil fracasar y si fracasa digo que es por ser mujer no por el puesto difícil», explica Domingo Javier Santana.

El punto de inflexión: un tercio de los asientos del consejo

Los resultados de la investigación sobre 'Diversidad de género en el conejo de administración e irresponsabilidad social' indican que «el punto de inflexión de la relación en forma de U invertida se encuentra cuando as consejeras ocupan alrededor de un tercio de los asientos del consejo». La irresponsabilidad social puede reducirse también añaden, trabajando a largo plazo «fomentando una educación más inclusiva para que no sea necesario alcanzar una masa crítica de consejeras».

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