Igor González Sola, en una imagen de archivo. / E.C.

Encuentran muerto a un preso de ETA en su celda de la cárcel de Martutene

Igor González Sola, de 47 años, había cumplido las tres cuartas partes de su condena en marzo

E.C. Bilbao

El preso de ETA Igor González Sola fue hallado muerto en la tarde de este viernes en el interior de su celda individual de la prisión de Martutene, en San Sebastián, durante el recuento que se efectúa después de comer. Nada más descubrir el cadáver, las autoridades dieron aviso a la familia y al juzgado de guardia, que se ha hecho cargo del caso, según informaron fuentes de Instituciones Penitenciarias. A falta de conocerse el resultado de la autopsia, fuentes del centro penitenciario explicaron que los primeros indicios observados apuntan a que el interno podría haberse suicidado.

González, natural de Bilbao, había cumplido las tres cuartas partes de su condena el pasado mes de marzo. Desde 2005 purgaba una pena de 20 años por los delitos de colaboración con banda armada, depósito de armas y falsificación de documento oficial dentro de su actividad en el 'comando Amaiur', integrado en el 'complejo Donosti'.

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias aprobó en noviembre de 2018 el traslado del etarra de Madrid II al centro penitenciario de Soria, al considerar que el recluso cumplía la «legalidad penitenciaria». Posteriormente, durante este verano, fue derivado a Martutene.

Tras conocerse la muerte de Igor González, EH Bildu señaló que es «es imprescindible que los presos vuelvan de inmediato a sus casas». A través de un comunicado, la formación abertzale sostiene que «cuando ya han pasado 9 años desde que ETA anunciase el cese definitivo de la violencia y se cumplen más de dos años de la desaparición de la organización, sigue siendo incomprensible que las y los presos vascos permanezcan en prisión».

Por su parte, Sare, la red de apoyo a presos de ETA, ha denunciado la muerte de González y ha convocado una manifestación que recorrerá las calles de Bilbao este domingo. «La muerte violenta de cualquier preso o presa, supone el fracaso del sistema penitenciario y esto es lo que venimos denunciando desde Sare, desde hace mucho tiempo», señala la organización en una nota. Sare señala que «la cárcel no puede ser un almacén de personas, donde se apilan hasta finalizar su condena».