Chloé Zhao, con el Oscar./efe

Chloé Zhao, con el Oscar. / efe

'Nomadland' se consagra en una gala de los Oscar sin chispa

La cinta de Disney sobre la precariedad laboral en EE UU gana tres estatuillas: mejor película, actriz para Frances McDormand y dirección para Chloé Zhao, la segunda mujer de la historia en conseguirlo tras Kathryn Bigelow

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'Nomadland', la cinta de Disney, ha sido la gran vencedora en los Oscar de la pandemia con tres estatuillas: mejor película, dirección y actriz protagonista para Frances McDormand. Hollywood ha decidido premiar en el año en que cerraron las salas una película pequeña, que habla de la precariedad laboral en América tras la crisis de 2008, de nuevas formas de explotación y de trabajadores que a la edad de la jubilación se ven obligados a recorrer el país y vivir en furgonetas porque no pueden pagar un alquiler. Su directora, Chloé Zhao, dedicó el galardón «a los que viven en la carretera y nos enseñan el poder de la resiliencia y la esperanza». McDormand, por su parte, aconsejó ver 'Nomadland' «en la pantalla más grande que encuentren, sentados codo con codo a oscuras».

Bong Joon-ho, el inesperado triunfador del año pasado con 'Parásitos', entró desde un cine de Seúl para presentar en coreano el premio al mejor director. Y en esta nueva deriva internacional de los galardones, Chloé Zhao, la autora de 'Nomadland', se convirtió en la segunda mujer con la estatuilla tras Kathryn Bigelow. La directora, nacida en Pekín hace 39 años y afincada en Estados Unidos, recordó que de pequeña le dijeron que había que confiar en la bondad de los otros y confesó que es lo que sigue haciendo. «La gente en la tierra es inherentemente buena. Siempre he encontrado bondad en las personas que conocí, y este premio es para todos los que son capaces de ver y aferrarse a esa bondad», expresó con calma zen, con sus largas coletas y zapatillas de deporte blancas. La película, ya estrenada en salas, estará disponible en Disney+ a partir de este viernes.

El Oscar al mejor guion para 'Una joven prometedora', donde la actriz Emerald Fennell, la Camilla de 'The Crown', se sirve como directora del humor negro para abordar cuestiones tan escabrosas como la cultura de la violación y las historias de venganza de mujeres víctimas de abusos, también merece reseñarse en una noche con protagonismo de las mujeres y de la comunidad negra. Si Frances McDormand se lleva su tercer Oscar tras 'Fargo' y 'Tres anuncios en las afueras', Anthony Hopkins consigue el segundo tras 'El silencio de los corderos' y se convierte en el actor más veterano en ganarlo a sus 83 años. El galés no lo recogió y su premio cerró una ceremonia que, por primera vez, reservó los dos Oscar interpretativos para el final después de desvelar la mejor película.

Las actuaciones musicales con las canciones nominadas se reservaron para la alfombra roja, antes de la gala, y se emitieron grabadas. El escenario principal no fue el teatro Kodak, sino Union Station, la estación central de Los Ángeles, donde se han rodado películas como 'Blade Runner' y el 'Batman' de Christopher Nolan. El habitual patio de butacas se sustituyó por unas cuantas mesas con invitados dispuestas a diferentes niveles, a semejanza de los Globos de Oro. Los pequeños grupos estaban unos separados de otros. Todo era como a una escala reducida, no parecían los Oscar. Las lámparas de mesa con la silueta de las estatuillas, las pantallas a modo de cuadros con fotos cambiantes de actores recogiendo sus premios, las cristaleras por donde entraba la luz y las flores otorgaban un aire como entre convención y restaurante de lujo. Las barandillas recordaban a un transatlántico y hasta había un DJ en las alturas. Nadie comía ni bebía, los invitados estaban envarados en sus mesas. No se vieron mascarillas, salvo las de Zendaya y Frances McDormand en sus asientos.

Frances McDormand, Thomas Vinterberg y Florian Zeller. / Agencias

Como estaba cantado, Daniel Kaluuya fue el mejor actor de reparto por 'Judas y el Mesías negro', donde interpreta a Fred Hampton, el líder asesinado de los Panteras Negras. El actor británico de padres ugandeses, que ya estuvo nominado en 2018 por 'Déjame salir', prometió celebrarlo esa noche aunque por la extensión de su papel le hubiera correspondido el Oscar protagonista. La actriz coreana de 73 años Yuh-Jung Youn lo obtuvo en la misma categoría por 'Minari. Historia de mi familia', en la que da vida a una abuela pelín crápula que llega a Estados Unidos para recordarles sus raíces a los suyos. Glenn Close se quedó por octava vez con cara de circunstancias y además tuvo que salir a perrear en el único momento de distensión de la noche. La danesa 'Otra ronda' recibió el galardón a mejor película extranjera y su director, Thomas Vinterberg, recordó la ironía de premiar la historia de cuatro profesores borrachos, al tiempo que inundó de emoción su discurso al dedicar el premio a su hija Ida, de 19 años, fallecida de un accidente de coche el cuarto día de rodaje.

El español Sergio López-Rivera llegó a Los Ángeles con 19 años donde hizo de todo: trabajó en una heladería, en una tintorería, fue chófer… Cuando vivía en Santander jugaba a maquillar a su madre y sus hermanas. Ahora ha recibido un Oscar por hacérselo a la actriz Viola Davis, que en 'La madre del blues' encarna a Ma Rainey, una de las primeras artistas negras que grabó su música acompañada de orquesta. López-Rivera es el maquillador habitual de Davis y, aunque no habló en el escenario a pesar de ser el jefe del equipo, en las entrevistas estos días ha contado cómo la actriz no dudaba en exigirle que la mostrara más gorda y fea, a semejanza de la auténtica Ma Rainey. Para crear el look, el decimoquinto español con un Oscar se fijó en la Bette Davis de '¿Qué fue de Baby Jane?'. Antes que él, otros dos españoles, David Martí y Montse Ribó, consiguieron el Oscar de maquillaje en 2006 por 'El laberinto del fauno'.

Sergio López Rivera, junto a su equipo, que ha ganado el Oscar al mejor maquillaje por 'La madre del blues'. / Reuters

El actor Bryan Cranston recorriendo el teatro Dolby vacío, habitual escenario de la gala, provocó escalofríos y nos devolvió a estos tiempos de pandemia. El productor de la fiesta, Steven Soderbergh había prometido un espectáculo cinematográfico, pero, menos el arranque con Regina King y su recordatorio del Black Power, («como madre de un hijo negro, conozco el miedo con el que muchos viven y ninguna fama o fortuna cambia eso», afirmó), todo transcurrió sin chispa, una mera sucesión de entregas y agradecimientos larguísimos sin interrupciones para romper la rutina con clips de las películas o actuaciones musicales. Si era un homenaje a las primeras galas radiofónicas resultó tedioso. La denuncia por la violencia policial en Estados Unidos y los muertos por las armas se escucharon en alguno de los discursos, que insistieron en la necesidad de recuperar el cine en las salas. Destacó la cantidad de invitados y presentadores negros.

Jon Batiste, Trent Reznor y Atticus Ross, ganadores del premio a la mejor banda sonora original por 'Soul'. / Reuters

'Soul', la última maravilla de Pixar-Disney, fue el mejor largometraje de animación y Oscar a la banda sonora, como era previsible. «Esta película empezó como una carta de amor al jazz. Pero no teníamos ni idea de cuánto nos iba a enseñar el jazz sobre la vida», expresó su director Pete Docter. La coproducción hispano-chilena 'El agente topo' perdió el Oscar documental a manos de 'Lo que el pulpo me enseñó', precioso filme de naturaleza de Netflix en el que un director y buceador sin inspiración encuentra un inesperado cómplice creativo en un cefalópodo en el fondo del mar. Un premio discutido ante la potencia y gravedad de documentales como el rumano 'Collective', que denuncia la corrupción y el estado de la sanidad de Rumanía.

'Mank', la película de David Fincher que aspiraba a diez Oscar, se tuvo que conformar con dos: a su maravillosa fotografía en blanco y negro y al diseño de producción que recrea el Hollywood de los años 40 que vio nacer 'Ciudadano Kane'. Tras 'Roma' y 'El irlandés', Netflix, que contaba con 36 nominaciones, sigue sin alcanzar el premio que tanto ansía para obtener respetabilidad definitiva y convertirse en un estudio más. 'Sound of Metal', la producción de Amazon sobre un batería de rock duro que se queda sordo, ganó los premios al mejor sonido y montaje. La mejor canción fue 'Fight for You', de H.E.R., que se convierte en la primera cantante y compositora que gana el Grammy y el Oscar por este tema de 'Judas y el Mesías negro'. Fueron unos Oscar comprometidos con el feminismo y el Black Lives Matter, internacionales con conexiones por todo el mundo y tediosos por culpa de los largos discursos y la falta de espectáculo. Quizá Antonio Banderas, responsable de los últimos Goya, podría pasarse por la Academia de Hollywood y aconsejarles sobre cómo organizar unos Oscar en plena pandemia.