Imagen de la vista oral celebrada ayer ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas. / F. J. F.

La niña relató cómo su tío abuelo abusó presuntamente de ella en varias ocasiones

El fiscal interesa una condena de 12 años de prisión y el pago de 40.000 euros de indemnización por los daños morales sufridos

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Una menor que en la época de los hechos tenía solo ocho años, relató en la prueba preconstituida cómo, presuntamente, su tío abuelo había abusado sexualmente de ella en reiteradas ocasiones. Todo ello en el juicio que se celebró ayer ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas en un procedimiento en el que el fiscal Mario Hernanz pide una pena para el acusado de 12 años de prisión y el pago de 40.000 euros de indemnización por los daños morales ocasionados.

Según la Fiscalía Provincial de Las Palmas, Juan R.A., los hechos sucedieron durante un periodo de tiempo cuya duración no es posible determinar pero que, en todo caso, finalizó en diciembre de 2018. El procesado, «aprovechando que la menor de edad acudía un fin de semana cada 15 días a su casa» del Tablero de Maspalomas y «prevaliéndose de la confianza que su relación de parentesco le otorgaba y con ánimo de satisfacer su deseo sexual», la besaba en la boca, le introducía un dedo en la vagina y la obligaba a realizarle felaciones, eyaculando en presencia de la menor, determina el Ministerio Público en su escrito de acusación.

En concreto, un día en que la menor acompañó al procesado a pasear al perro, sin que pueda precisarse la fecha, Juan R.A. «se sentó en un banco cercano a un parque y a su domicilio y, con ánimo libidinoso, se sacó el pene tras bajarse la cremallera y subió encima de sus piernas a la niña para, a continuación besarla en la boca».

En el juicio, el encausado negó los hechos y manifestó que nunca tuvo contactos sexuales con la menor de edad

En otra ocasión, encontrándose la menor con el procesado en el dormitorio de éste para ver la televisión y «con ánimo de satisfacer su deseo sexual», presuntamente introdujo sus genitales en la boca de ella. También le insistió en que fuera a más y se masturbó llegando a eyacular en presencia de la niña.

En la misma línea existió otro episodio en el que el procesado le bajó el pantalón del pijama a la menor y le introdujo un dedo en la entrepierna «con igual ánimo», relató el fiscal.

Unos supuestos hechos que «atentaban en todo caso contra la indemnidad sexual de la menor», y que fueron cometidos por el procesado en diversas ocasiones. Como consecuencia de ello, la víctima «padece secuelas que están repercutiendo en determinados patrones regresivos que ha presentado desde que se descubrieron los hechos, entre otros, problemas de control de esfínteres».

La menor de ocho años en la época de los hechos dijo cómo el procesado aprovechaba que iba a su casa para tocarla

Ambos progenitores de la menor, como representantes legales de ésta, declararon ayer visiblemente afectados por estos presuntos hechos y reclaman la indemnización que interesa la Fiscalía Provincial.

En este procedimiento, el acusado declaró que no reconocía ningunos de los hechos que le imputa el fiscal y la acusación particular y negó haber tenido contactos de índole sexual con la menor.

Este juicio quedó ayer visto para sentencia.