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Óliver Suárez Armas

Baloncesto

Leticia Romero: «Poder estar en la WNBA fue un privilegio»

— Descansa en Gran Canaria. Momento para desconectar y disfrutar de su familia tras una temporada larga lejos de casa...

— Ya hacía falta disponer de un tiempo para desconectar después de una temporada en Praga y disputar la WNBA. Son muchas cosas para mi primer año después de la universidad, así que espero que este tiempo, que ha sido corto, me haya servido un poco para despejar la mente y empezar con ganas.

— Cumplió su primera temporada en el USK Praga, un club que suma ochos títulos seguidos en el campeonato checo. ¿Qué análisis hace de su participación?

— Creo que me costó un poco al principio, sobre todo porque venía de estar cuatro años en Estados Unidos jugando la liga universitaria, en la que te enfrentas a gente de tu edad, y llegar a la Euroliga, donde hay muchas veteranas en mi posición y en la que para ser rookie tienes que mandar y organizar al equipo, me costó arrancar y adaptarme al juego europeo. Pienso que a medida que caminó la liga, sobre todo la segunda parte a partir de Navidad, me vi mucho mejor, con más confianza y estaba jugando mucho más, así que espero que haya servido para que este año continúe donde lo dejé y prosiga avanzando.

— Un equipo que ganó la Euroliga en 2015 y que estuvo en la Final Four en 2017. ¿Es el gran reto volver a reinar en Europa?

— El objetivo del club siempre está en llegar lo más alto posible en la Euroliga, sabiendo que hay equipo para luchar por estar en la Final Four. Una vez ahí, el propósito es ganarla si se puede. Creo que es muy pronto todavía para ver si realmente tenemos un equipo muy competitivo para estar ahí, ya que sabemos que hay conjuntos que siempre tienen nivel para llegar, como los rusos o los turcos.

— ¿Le gusta la ciudad?

— Me gusta mucho. Fui sabiendo que Praga es una ciudad muy bonita, pero me sorprendió. Lo único que no me gusta es el frío que hay, sobre todo a partir de noviembre, diciembre, enero y febrero, esos cuatro meses son duros y encima yo lo llevo muy mal, pero es muy bonita. Es muy cómoda para caminar, para usar el metro, siempre hay cosas que ver y sitios a los que ir. Me encontré muy cómoda e hice amigos españoles también.

— Connecticut Suns la escogió en el número 16 de la segunda ronda del draft de la WNBA el pasado año y debutó este verano con Dallas Wings. ¿Qué valoración hace?

— La temporada estuvo bien. Quería probar porque siempre es una buena experiencia decir que has jugado en la WNBA, una competición llena de estrellas y la mejor liga del mundo femenina. Fue un privilegio poder estar en la WNBA y aprendí muchísimo. Me hubiese gustado jugar más, tener más importancia y pienso que podría haber ayudado más al equipo, pero es verdad que, siendo europea y de primer año, es más complicado. Además, era la segunda base después de Skylar Diggins-Smith, que es una eminencia. No me quejo porque en los entrenamientos podía aprender mucho de ella y me ha servido bastante.

— Una campaña aderezada con la clasificación para el Playoff por el anillo tras finalizar en la octava plaza con un balance de 15 triunfos y 19 derrotas...

— Sí, a mitad de temporada estuvimos muy bien y ganamos muchos partidos, incluso llegamos a estar en la cuarta posición, pero, de repente, el equipo volvió bastante mal tras el All-Star y perdimos muchos partidos seguidos. No sabíamos por qué estábamos haciéndolo completamente diferente a lo que habíamos mostrado al principio. Teníamos un equipo para luchar por el título y fue una pena, creo que fue un problema más de química. Cesaron al entrenador y fue una serie de cosas juntas que hicieron que el equipo no respondiese de una manera satisfactoria. Caímos en la primera eliminatoria del Playoff, pero fue una experiencia llegar, que no todos los equipos pueden decirlo, y, personalmente, fue muy positivo.

— Se produjo un momento histórico para el baloncesto español y canario cuando se enfrentó al Chicago Sky de otra canterana del Spar Gran Canaria como Astou Ndour. ¿Cómo vivió esa situación?

— Fue muy extraño (risas). Vernos las dos en Estados Unidos jugando en la WNBA, cuando tengo recuerdos de hace ocho o diez años que empezamos en el Spar Gran Canaria. Me acuerdo cuando ella llegó por primera vez, que no hablaba español, todos los campeonatos de Canarias y España que jugamos juntas, con la selección en las categorías de formación, y vernos allí fue bastante bonito. No sé cómo expresar lo que sentimos, pero me gustó mucho tener la oportunidad de jugar contra ella. Además, Domingo Díaz y Begoña Santana quisieron ir y fue un momento histórico.

— Tantos años juntas en el pabellón de La Paterna, tantos partidos en las categorías de formación y en el primer equipo hasta llegar a coincidir en la mejor liga del mundo...

— Fue muy especial. Veía cómo Astou dominaba en los campeonatos de España y tenía muy claro que ella iba a ser una jugadora que llegara muy lejos. No tenía dudas de que la WNBA sería una opción bastante clara para ella. Mi situación no la veía tan clara (risas), pero siempre soñaba con eso, es verdad que lo hablas desde pequeña, ves los partidos y poder cumplirlo con ella es difícil, por ser dos jugadoras que han estado en Gran Canaria, y cuando te das cuenta de lo que ha sucedido te llena de orgullo.

— ¿Qué es lo que más le llamó la atención de la WNBA?

— Por un parte, deportivamente es muy competitiva. Me ha gustado porque, además, es corta y se juegan muchos partidos seguidos. No tienes tiempo de lamentarte por un encuentro porque a los dos días ya juegas otro. Por ese lado, me gusta bastante porque puedes aprender mucho, pero, a nivel de organización, no es la mejor liga que existe en ese ámbito, creo que hay muchas cosas que mejorar para que tenga la importancia que se merece, teniendo en cuenta el talento que existe en la competición. Se le debe dar mucho más bombo, las jugadoras no son tratadas con la profesionalidad que deberían, se les exige mucho y no se les da igual, y eso si no lo cambian las jugadoras van a empezar a no querer jugarla, ya que saben que en Europa hay otras ligas que te ofrecen lo que no hace la WNBA, no solo a nivel económico sino en el trato.

— Acumula cuatro medallas con el combinado nacional (plata en el Mundial 2014, bronce en el Europeo 2015, Plata en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y Oro en el Europeo de la República Checa 2017). Era una fija desde 2014 para el seleccionador Lucas Mondelo, pero no contó con usted para la disputa del Mundial, que será del 22 al 30 de este mes en Tenerife. ¿Le explicó la decisión?

— Sabían que desde el año pasado cuando fueron las ventanas FIBA hablamos de la posibilidad de ir a la WNBA. Era algo que pretendía experimentar y no quería cerrarme puertas. Ya había renunciado el año anterior para ir con la selección y este año había decidido que quería probar. Se habló y sabía que estaba arriesgando la oportunidad de ir a la selección. Creo que la selección es un grupo en el que prácticamente nadie es imprescindible, hay algunas que son muy importantes y otras no tanto, y yo soy bastante joven y que aún no tiene la importancia de otras veteranas. No estaba segura y sabía que podía ponerlo en riesgo. Lo asumí, pero, a partir de ahí, hay una equipo muy completo vaya quien vaya, contando todas las jugadoras que hay en mi posición pueden ir hasta ocho que van a hacer el mismo trabajo. Por ese motivo, ahora debo centrarme en hacerlo lo mejor posible en Praga, intentar tener minutos el año que viene y, por supuesto, quiero estar otra vez y me prepararé para eso.

— Mondelo declaró en una entrevista a CANARIAS7 el pasado domingo que no había sido una buena temporada para usted y que había mucha competencia en su posición de base...

— Es verdad que ahora mismo el nivel de las jugadoras en España es altísimo, hay muchísimo talento y, si no estás al día y haciéndolo muy bien, hay otras que sí lo están. Eso lo entiendo perfectamente y sé que tengo que trabajar y trabajar. Es cierto lo que dice que hay otras jugadoras que son más veteranas y han tenido mejores números en sus ligas y en la Euroliga, y se merecen estar ahí. Creo que esto es muy competitivo, la competencia es sana, y ahora debo centrarme en intentar sacar lo mejor de mí, hacerlo lo mejor posible y así seguro que volveré a estar.

— ¿Duele no estar en un torneo que tendrá lugar al lado de casa?

— Sí, duele porque no es solo una competición que hayamos traído a España sino que es en Canarias. Es algo que ves con más ilusión, ya jugué un Campeonato de Europa sub-20 en Lanzarote, que fue muy especial, y te queda esa espinita, pero esto es deporte y esas cosas pasan. Lo bueno es que siempre hay algo diferente cada año, si no es un Mundial es un Europeo o unos Juegos Olímpicos, y se afrontará con ilusión. Ir a la selección española y representar a tu país, independientemente de la competición y el país en el que sea, siempre es un motivo de alegría. Hay que mirar hacia adelante.

— Tras subir al podio en las últimas cinco citas internacionales, ¿será España capaz de obtener su sexta medalla consecutiva?

— Estoy completamente segura de que la selección es capaz de todo, incluso de ganar el Mundial, no solo estar en el podio. Es una selección que tiene un grupo muy sólido, hay química, buen rollo y las jugadoras son amigas, algo que es vital para el éxito. Lucas es un gran entrenador que sabe sacar lo mejor de cada una y ahí están los números. Cada campeonato España demuestra que está en el podio, siempre jugando bien y con un estilo bastante bonito.

— No sé si ha tenido la oportunidad de hablar con sus compañeras. ¿Sienten esa presión que ostenta la condición de anfitrión?

— Es algo nuevo. Antes teníamos la de que estamos ganando y parece fácil (risas), todos esperan que ganemos medallas y estaba esa presión. Es la que se ve desde fuera, pero dentro no se nota porque el equipo está tan concentrado en trabajar para mejorar, jugar bien y entenderse que no hay espacio para la presión de fuera. Lo intentamos dejar a un lado, pienso que es algo que siempre hemos hecho muy bien. Es verdad que es una presión añadida el hecho de jugar en casa y de que todos esperan que mantengamos el nivel de juego de los últimos años, pero estoy segura de que lo van a saber sobrellevar.

— Estarán las también canteranas Leonor Rodríguez y Ndour...

— Que tengamos canarias en la selección siempre es un motivo de orgullo. Son dos jugadoras que llevan tiempo yendo a la selección y, por supuesto, que hay que volcarse con ellas y con la selección en general. Ahí estaré yo también viéndolo desde la República Checa. Ojalá que Leonor y Astou tengan importancia y lleguen lo más alto posible.

— Precisamente, la entidad en la que se formó no consiguió recuperar la plaza en la Liga Femenina el pasado ejercicio. ¿Espera que vuelva a estar en la élite?

— Estuvieron muy cerquita, pude ir a ver un par de partidos y estaban jugando muy bien. Tenía fe, pero hicieron una gran temporada y no hay espacio para lamentarse porque realmente lo hicieron genial. La promoción es una lotería y salió que no, pero tienen otra oportunidad este año. Maikel López es un gran entrenador y seguro que sabrá sacarlo adelante para que lo consigan.