La Fuente Santa se hace balneario

15/09/2017

Los vecinos de Fuencaliente, en La Palma, conocieron anoche, de primera mano, cómo será el futuro balneario de la Fuente Santa. Se los explicó en detalle el arquitecto que ganó el concurso internacional en 2015. Si nada se tuerce, y siendo realistas, desde el Cabildo estiman que las obras podrían empezar en dos años.

/ Santa Cruz de Tenerife

La fama sanadora de las aguas de la Fuente Santa llevaron hasta La Palma a miles enfermos esperanzados en curar sus males si se bañaban en ellas. Eso ocurrió hasta que las lavas del volcán de San Antonio la sepultaron en 1677. El redescubrimiento del manantial en 2005 fue un acontecimiento en la isla, pero tras muchos años de ideas, de análisis y quimeras no es hasta el año 2015 cuando por fin hay un proyecto real para volver a convertir el lugar en un balneario al que vuelva todo aquel que requiera mejorar su piel o acabar con sus dolores de huesos.

Las aguas de la Fuente Santa están especialmente indicadas para problemas de piel y óseos y de articulaciones y pensando precisamente en los tratamientos que se puedan ofrecer para estos usuarios el estudio de arquitectura que dirige Federico Soriano ha diseñado un espacio que ayer conocieron ya en detalle los vecinos de Fuencaliente.

La de anoche no fue la primera vez que los fuencalentaros se acercaban a lo que será el balneario, pero sí pudieron ver y escuchar de primera mano los detalles del proyecto Piedra de Fuego y otras dos cosas muy importantes. Por un lado, que la potencialidad del balneario es prácticamente idéntica a la del balneario de La Toja, en Galicia, y, por otro, que no va a llevar adosado ningún hotel.

Con documentación gráfica, con una maqueta desmontable y con un modelo en tres dimensiones, Federico Soriano y parte de su equipo -incluido un especialista en balnearios, responsable del diseño de más de 50 espacios en la península- detallaron qué tratamientos se van a ofrecer y cómo se ajustan al proyecto inicial, que «recupera la geografía del lugar, surcado por lenguas de lava» y crea unas de charcas, de formas y construcción escalonadas, con apariencia de naturales y totalmente integradas en el paisaje volcánico.

«Será un polo de atracción muy importante en la isla», decía ayer Soriano, al tiempo que destacaba que, desde su punto de vista, «va a funcionar mejor sin infraestructuras turísticas» adosadas. Sí es cierto que el proyecto se pretende complementar con oferta alojativa, pero físicamente separada cientos de metros del balneario e integrada en las finca de plataneras próximas.

También está descartado que el agua, de gran potencial terapéutico, se lleven a hoteles y centro termales de la isla, como propusieron vecinos y empresarios.