La diputada Meri Pita ofreció en rueda de prensa explicaciones sobre su ruptura con Podemos y la marcha al Grupo Mixto. / EFE

La izquierda se sienta en el diván en busca de soluciones

Los partidos reconocen cierta inestabilidad que podría impactar en las urnas pero también creen que es una oportunidad para fortalecer las organizaciones

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

Decía Yolanda Díaz en una entrevista que no quería reducir su presencia a la izquierda del PSOE porque era «un espacio muy marginal». Esa esquinita, en realidad, no lo era tanto hasta la irrupción de Podemos en el escenario político –allá por el 2014–, que con su bandera de movimiento ciudadano consiguió aunar en un cajón de sastre a una militancia y un electorado cansados del bipartidismo.

El tiempo, no obstante, les ha obligado a moldearse a imagen y semejanza de las estructuras organizativas tradicionales para penetrar en los gobiernos y, como en toda familia numerosa, esto ha terminado por provocar desavenencias que salen a la luz.

« La izquierda tiene más bien una tendencia a disgregarse, y más cuando lo que estamos viendo últimamente es que se sacrifican los criterios de un partido por mantenerse en el poder», afirma Pedro Pablo Medina, portavoz de Los Verdes.

La formación ecologista observa un escenario «incongruente» donde la verticalidad está impidiendo a las autonomías defender los intereses del pueblo. Si bien su máxima pasa por pensar en global, actuar local, aseguran que los posicionamientos deberían partir de los territorios y confluir en Madrid. «¿Es esa la realidad? No».

Los verdes

«Lo de Podemos era previsible. Sorprende cómo cada vez que se llevan asuntos de Canarias al Congreso o al Parlamento se está pendiente de Madrid»

Pedro pablo medina

Este posicionamiento no es particular y, de hecho, ha sido abanderado históricamente por los nacionalistas para defender los intereses de Canarias sin las ataduras de un partido con presencia nacional. Sin embargo, Medina es crítico al asegurar que esas declaraciones no dan garantías a los isleños.

A su juicio, un claro ejemplo está en el modelo energético: «NC está en el Gobierno con un enfoque socialdemócrata que no beneficia a las islas sino que se apoya en la distribución de los recursos entre un par de empresas», apunta Medina.

El coordinador regional de IU, Ramón Trujillo, ofrece una visión menos pesimista. No niega la división ni los errores, pero tampoco cree que este sea el escenario que llegará a las urnas. «El principal problema de la izquierda en la última década es que se ha reconocido más el liderazgo, a título individual, que al proyecto colectivo», afirma IU.

Es la cultura política construida en torno a Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Manuela Carmena o Meri Pita. «El hecho de que no haya querido abandonar su acta como diputada es un claro ejemplo», añade.

Izquierda Unida

«Tenemos que lograr proyectos sólidos, solventes y de larga duración. Me preocupa que se valore más el liderazgo que esto»

Ramón Trujillo

Pero lo cierto es que en todas partes cuecen habas: esta disputa se añade a una lista en la que podrían entrar l os roces entre Augusto Hidalgo y Sebastián Franquis, las duras críticas entre los socios del Pacto de las Flores por el giro del Sáhara o, si se mira a la casa de enfrente, el «relevo pactado» de Australia Navarro.

Con esta óptica, los partidos dan cierta perspectiva del clima de inestabilidad que percibe el electorado. De cara a los próximos comicios, además, optan por interpretar la situación actual como una oportunidad para realizar cambios estructurales y donde las formaciones minoritarias tienen mucho que aportar.

Los Verdes aseguran que ya están confluyendo con algunas organizaciones a través de un foro, que no solo prioriza un modelo ambiental sostenible sino que viene acompañado de una propuesta sociopolítica y económica «para dar soluciones reales». Es el momento, aseguran, de apostar por un cambio estructural y no por la «teoría del pelotazo».

El diálogo, afirman desde IU, va a seguir siendo imprescindible en el futuro. «Si no logramos un nivel de unidad, que es lo que espera la ciudadanía, la fragmentación del voto podría hacernos mucho daño», reconoce Trujillo.

El coordinador regional de la formación apunta también a la «responsabilidad política» frente a la avanzadilla de la ultraderecha y asegura que su mejor baza es consolidar las formaciones actuales.

Equo

«La situación en Canarias es terrible. Estamos en un momento en que necesitamos que se pongan proyectos realistas, generosos y pensando en el bien común»

Jesús Rosales

Los cambios de mayor calado, explica, han venido de la mano de organizaciones participativas pero consolidadas. «Ahora mismo creo que sería un error crear algo nuevo, lo que hay que recuperar es el poner al ciudadano en el centro de las iniciativas», dice.

En esta línea se suma, también, Equo. Pese a que el partido verde asegura que ha tendido puentes sin pensar en 'izquierda' o 'derecha', ve que falta generosidad política. Entre sus mayores preocupaciones continúa estando el alto índice de pobreza en las islas o la gestión de los fondos europeos que, a su juicio, se invertirán en «megaproyectos que destrozan el territorio».

El coportavoz del partido en Canarias, Jesús Rosales, se queja de que las propuestas políticas actuales están «al margen de la realidad» y las necesidades de la ciudadanía. Como antídoto, apuestan por una cooperativa «plural, generosa, realista e innovadora».

Frente unido

El discurso de aunar fuerzas se ha vuelto una constante que trasciende las fronteras del archipiélago. Por esa tangente se mueve también el proyecto de la actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el que asegura que no solo entrarán las organizaciones sino movimientos ciudadanos o sectores profesionales.

Los isleños aquí se muestran cautos. Como iniciativa, basada en propuestas compartidas por la izquierda y bajo el paraguas del diálogo, poco hay que decir. Sin embargo, aún se desconoce cómo se articulará o quiénes estarán al frente. Además, Díaz ha paralizado su «proceso de escucha» debido a la coyuntura.

«Dudo que cuaje», asegura Medina. Con unos tiempos ajustados que marcan el final de la legislatura, Los Verdes no creen que llegue para el próximo año. Una percepción que comparte Equo.

«Estamos en un momento en el que cada organización debe hacer sus propuestas y en función de eso la ciudadanía tenderá a irse a un lado u otro, porque lo que les importa son las soluciones, vengan de donde vengan», apunta Rosales que, no obstante, critica falta de capacidad para proponer proyectos sensatos.

Desde IU, Trujillo insiste en otra preocupación: que la cuestión de los liderazgos termine por opacar el papel de las organizaciones en ese espacio plural. «Sé que son importantes porque ayuda a dar fiabilidad, pero lo que no puede pasar es que nos refundemos cada cuatro o cinco años entorno a ciertas personas porque no consolidamos estructuras», señala el coordinador regional.

En cualquier caso, coinciden los partidos en que la política en Canarias tiene todo de particular. Por ello, aseguran que lo que «urge» es tender puentes y «decantarse» cuanto antes con sus proyectos. Lo que le espera ahora a la 'esquina' a la izquierda del PSOE al levantarse del diván en busca de soluciones.