Política de ciencia ficción

«Es hora de tomarse en serio el deporte y huir ya de la foto y de la subvención sin ton ni son»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

Entramos en una etapa de codazos, de búsqueda de protagonismo y de puro egoísmo con el claro objetivo de poder estar en algunas listas electorales para el próximo año 2023. Este año previo es entretenido, sobre todo para los que ven que su silla peligra y deben agarrarse a otro clavo ardiendo -cambio de partido, etc- porque este vagón político puede convertirse en pasado. La incertidumbre es total, pero mientras esta batalla empieza a librarse hay sobre la mesa asuntos que se deben tratar de otra manera, porque la política de siempre está abocada ya al fracaso más absoluto.

¿Algún partido político, al margen de la típica reunión inútil en la que solo se busca la foto con deportistas o directivos, ha dado un vuelco a la política deportiva de la isla? No. Siempre caen en lo mismo. Actualmente el deporte en la isla está inmerso en una campaña de marketing, bajo el paraguas de Isla Europea del Deporte, que no tiene ni pie ni cabeza. Al margen de la infinidad de fotos del consejero de turno y de las subvenciones sin ton ni son, detrás vemos un CB Gran Canaria de mal en peor, en un proyecto caduco politizado y sin interés; un maratón fracasado durante diez años que pasa de la capital a Maspalomas con una suculenta subvención y con un 'dedazo' organizativo de fondo; clubes de fútbol que venden su ascenso a la 2ª RFEF como si fuese la panacea del fútbol grancanario y solo basta con ver la clasificación para comprobar que saldar con 105.000 euros a cada uno de ellos su presencia en esta Tercera División encubierta no aporta nada; comprobar con el paso de los años que el interés para muchos en Gran Canaria es tener un club en la élite, da igual la modalidad, y mantenerse en ella, con fichajes foráneos, para vivir de la subvención cabildicia sin entrar a estudiar cómo se encuentran esos deportes en cuanto a infraestructuras, promoción, etc.

A día de hoy es ciencia ficción ver cómo alguien en Gran Canaria se pueda preocupar de disponer de instalaciones adecuadas para la práctica deportiva, de potenciar la labor de cantera, que la isla respire deporte para todos y que se filtre de una vez y por todas esa lista infinita de subvenciones para eventos que no aportan absolutamente nada.

Hoy en Gran Canaria hay equipos que no disponen de canchas para entrenar, deportistas que se las ven y se las desean para ejercer su disciplina deportiva, clubes en la miseria que subsisten con el apoyo de los padres. La realidad del deporte en Gran Canaria está alejada del foco y de la foto. Hoy me ha dado por soñar.