Almería recobra la normalidad con la asesina de Gabriel en la cárcel

17/03/2018

La comarca almeriense de Níjar regresa a la normalidad una vez que la asesina confesa del niño Gabriel Cruz ha ingresado en la cárcel almeriense del Acebuche, tras los días en que ha prestado declaración ante el juez, las pesquisas policiales, el entierro del menor y las dos semanas largas de su búsqueda.

Ana Julia Quezada, la autora confesa de la muerte, ha pasado su segunda noche en el módulo de mujeres del centro penitenciario de El Acebuche, después de que el juez ordenara el jueves su ingreso en prisión acusada de asesinato, detención ilegal y contra la integridad moral.

Tras su declaración ante el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Almería, Quezada fue trasladada ayer por la tarde a la cárcel de la capital almeriense, donde el protocolo dicta que a su llegada sea reconocida por el servicio médico y entrevistada por un equipo técnico formado por diferentes profesionales, como son educador, trabajadora social o psicólogo.

En el auto en el que ordena el ingreso en prisión, el juez Rafael Soriano dice que Ana Julia Quezada asfixió al niño con sus manos siguiendo una "malvada voluntad" y señala que el hecho de que la detenida sea originaria de la República Dominicana, con familia en dicho país, "hace evidente un elevado y patente riesgo de fuga caso de quedar en libertad".

Incide además en que es "preciso evitar que por la detenida puedan destruirse pruebas o indicios que aún no han sido descubiertos por los investigadores judiciales".

El juez asegura que resulta "incuestionable" la participación de la detenida en la muerte del menor, "por cuanto no sólo es que ella misma haya reconocido tan luctuoso suceso, sino de que de las intervenciones acordadas judicialmente y pruebas recopiladas, se infiere una malvada voluntad dirigida especialmente a asegurar la comisión del crimen".

En la ciudad de Almería, al final de la avenida Federico García Lorca se encuentra una pequeña boca de agua donde una figura cubierta por mosaicos recuerda que ahí se encuentra enterrada una ballena varada, un monumento que ahora se ha convertido en un inesperado altar para Gabriel Cruz.

Almería recobra la normalidad con la asesina de Gabriel en la cárcel

El «pescaíto» Gabriel, como tantas veces ha insistido en llamarlo su madre, quería ser biólogo marino y los vecinos de la capital almeriense no han tenido dudas a la hora de elegir un punto de la ciudad para recordar y rendir homenaje al pequeño, asesinado -según su confesión- por Ana Julia Quezada, la pareja de su padre.

Avenida abajo aún son muchos los establecimientos que lucen los carteles de búsqueda de Gabriel, que llegaron a casi todos los puntos de la provincia después de que se perdiera su rastro el 27 de febrero en Las Hortichuelas Bajas de Níjar (Almería).

La mirada del niño acompaña a muchos de los que descienden esta vía principal de Almería para llegar hasta la ballena que se encuentra protegida por el antiguo cargadero de mineral, el popular Cable Inglés de Almería.

Una vez allí, el visitante es recibido por un número incontable de velas, flores, carteles y cartas de niños de la ciudad que recuerdan a Gabriel y cómo «ha despertado la bondad de la gente».

Como si fuese un pequeño santo, muchos encienden una vela, rezan allí y piden por Gabriel.

La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha declarado hoy que «España no se merecía el debate de ayer» en el Congreso de los Diputados sobre la prisión permanente revisable, cuando hacía horas que se había enterrado «al pequeño Gabriel».

Díaz, a preguntas de los periodistas en Jaén, ha dicho que «todavía estoy conmocionada y horrorizada e impactada de lo que he vivido, de lo que he visto estos días, ha sido muy duro y yo creo que España no se merecía el debate de ayer».