Dos jóvenes buscan una vivienda de alquiler en una inmobiliaria de Palma de Mallorca. / Matias Chiofalo

El bono al alquiler implicará pagar hasta 900 euros más a Hacienda

Gestha calcula que en algunos casos, con un sueldo medio de 16.419 euros, la declaración saldrá a pagar incluso con ayudas autonómicas

Clara Alba
CLARA ALBA

El nuevo bono joven al alquiler, que estará dotado con 250 euros mensuales durante dos años para los inquilinos que cumplan ciertos requisitos, tendrá una 'cara B' en la declaración de la renta para algunos de sus beneficiarios.

Desde el sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) recuerdan que la ayuda constituye una ganancia patrimonial, por lo que habrá que incluirla en la declaración correspondiente a 2022, que comenzará a realizarse a partir de abril de 2023. La obligación de declarar el bono, para el que el Gobierno ha destinado un presupuesto de 200 millones de euros este año, puede surgir incluso aunque los rendimientos del trabajo no superen el límite establecido para rendir cuentas con Hacienda: 22.000 euros anuales o 14.000 cuando hay más de un pagador. La Ley del IRPF también exige que las ayudas públicas que superen los 1.000 euros anuales también presenten la Declaración.

Algo que sucederá si alguno de los beneficiarios cobra la cantidad máxima del bono joven durante más de cuatro meses. Es decir, solo se librarán de justificar su ayuda ante la Agencia Tributaria aquellos que cobren un máximo de 83,33 euros al mes del bono. Pese a todo, los expertos recuerdan que la rendición de cuentas ante la Agencia Tributaria no implica necesariamente que el resultado final sea tener que pagar al fisco.

BENEFICIARIOS:

  • 70.000 El Gobierno calcula que, bajo los requisitos establecidos, el número de beneficiarios de la ayuda rondará los 70.000. No obstante, ni todos ellos estarán obligados a hacer la declaración ni todos los que la hagan terminarán con un resultado 'a pagar' al fisco.

Pero habrá quien sí tendrán que hacerlo. En una simulación realizada por Gestha para este medio, los expertos calculan subidas de hasta 900 euros en la cuota íntegra total para algunos beneficiarios del bono joven.

Para elaborar sus datos, los expertos incluyen el efecto del Mínimo personal (parte de la renta exenta de tributación) con la escala de gravamen estatal. Y las comunidades autónomas tienen las suyas propias, por lo que los importes podrían variar.

Salarios y deducciones

Bajo esa premisa, y de acuerdo con los cálculos de Gestha, aquellos beneficiarios de la totalidad del bono con un sueldo íntegro de 16.419 euros anuales pasarán a registrar un incremento en su cuota íntegra de 570 euros, al elevarse de 500 a 1.070 euros.

Los técnicos hacen un ejercicio para descontar de esa cifra la deducción autonómica de alquiler. «Las comunidades tienen aprobadas deducciones al arrendamiento a los jóvenes, entre otros colectivos, con porcentajes que oscilan entre el 3% y el 30%, con un límite máximo deducible entre 300 y 1.200 euros, por lo que nuestro cálculo se basa en una hipótesis media de aplicar una deducción limitada a un máximo de 450 euros», explican.

Así, el aumento en el IRPF para el primer caso analizado quedaría en 120 euros aplicando esa deducción.

Otro ejemplo. El aumento de la cuota sería de 853,8 euros para quienes ingresen un sueldo íntegro de 22.896 euros. Si se aplica la deducción media dejaría el incremento final del IRPF en 403,8 euros. La subida alcanzaría los 900 euros para un sueldo de 24.319 euros al año (450 euros con la deducción media aplicada).

El Gobierno calcula que la ayuda beneficiará a unos 70.000 jóvenes españoles, que deben cumplir ciertos requisitos para acceder a ella. Entre ellos, no tener más de 35 años ni contar con unos ingresos fijos anuales que superen los 24.318,84 euros (es decir, tres veces el IPREM). Se espera que antes de abril ya se pueda solicitar, con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2022.