El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. / r. c.

EE UU ejecuta la sexta subida de tipos consecutiva y enseña el camino a Europa

La Reserva Federal (Fed) mantiene su lucha contra la inflación y eleva la tasa de referencia en otros 75 puntos básicos, hasta un rango del 3,75%-4%

Clara Alba
CLARA ALBA

La Reserva Federal (Fed) estadounidense vuelve a ampliar la brecha que separa su política monetaria de la del Banco Central Europeo (BCE), con movimientos más agresivos desde hace meses en su lucha contra una desbocada inflación que cerró octubre en el 8,2% en el país.

La institución comandada por Jerome Powell decidió el miércoles una subida de los tipos de interés de otros 75 puntos básicos, hasta un rango del 3,75%-4%, niveles máximos desde finales de 2007, justo antes del estallido de la crisis financiera.

Se trata del cuarto repunte consecutivo de esa magnitud y del sexto desde que en marzo se iniciase la escalada de tipos. En este periodo, el organismo ha elevado la tasa de referencia en 375 puntos básicos. Hay que remontarse a la década de los 80, con Paul Volcker al frente de la Fed, para observar un movimiento similar.

La institución parece tener barra libre en el proceso de subidas de tipos. No solo porque la inflación sigue lejos del objetivo del 2%. También porque el mercado laboral mantiene signos de fortaleza frente a los temores de recesión, con la creación de 239.000 empleos en el sector privado en octubre, frente a los 192.000 previstos, según la encuesta ADP publicada este mismo miércoles.

Powell dejó claro ayer que «no hemos tomado ninguna decisión sobre moderar las subidas de tipos». Sin embargo, explicó que los próximos movimientos tendrán en cuenta el impacto retardado de la reciente política monetaria sobre la economía real y el sistema financiero. Durante su intervención ante los medios, expresó además que «en algún momento será apropiado frenar el ritmo de subidas».

El mercado interpretó en un principio estas palabras como una confirmación de que la Fed levantará el pie del acelerador en su próxima reunión de diciembre. Esto no significa que los tipos vayan a bajar, ni mucho menos. Pero sí que la próxima subida se 'limitará' a 50 puntos básicos. No obstante, a medida que avanzaba el discurso de Powell, las pérdidas volvían a imponerse en Wall Street. Sobre todo ante la insistencia del presidente de la Fed en que «todavía necesitamos ver que la inflación baja de forma decidida».

La volatilidad también estará asegurada este jueves en Europa, donde las Bolsas cotizarán la decisión del organismo estadounidense que, sin duda, marcarán los próximos movimientos del BCE.

Impacto en el BCE

Aunque la institución presidida por Christine Lagarde ha acelerado el proceso de endurecimiento monetario en los últimos meses –con otra subida de 75 puntos básicos hasta situar la tasa de referencia en el 2%– la realidad es que esas alzas siguen muy lejos de las acometidas en EEUU. Yse están produciendo en una situación económica mucho más frágil. Así que el riesgo de que esa estrategia contra la inflación derive en una recesión es mucho más probable en Europa.

Pese a ello, Lagarde no puede frenar en la escalada. El motivo es evidente. Las subidas de tipos en EEUUimplican una mayor fortaleza del dólar frente al euro. Y un euro débil, tras perder este año más de un 20% frente al billete verde, es inflacionista para la región, pues todo lo que compramos fuera –sobre todo las materias energéticas– nos resulta más caro. Así que, para proteger la moneda única, no queda otra que seguir los pasos de la Fed.

Esta perspectiva ya está provocando un impacto directo en los costes de financiación de empresas y particulares. Algo que resulta especialmente evidente en los precios de los préstamos hipotecarios, mucho más caros ahora al calor del repunte del euríbor.

El indicador, que suele anticipar los movimientos de los bancos centrales, ha subido este año al mayor ritmo de su historia, despidiendo octubre en una media del 2,629%, su nivel más elevado desde diciembre de 2008, cuando se situó en el 3,452%. Un año antes, se movía en el -0,477%.

Si se toma como referencia el mercado estadounidense, donde el ciclo de subida de tipos va mucho más adelantado, los intereses aplicados a las hipotecas se han disparado en los últimos meses. Según datos de Freddie Mac, uno de los principales compradores de hipotecas del país, el interés medio de los préstamos a 30 años ha roto ya la barrera del 7% en algunos bancos. Hace un año, esa tasa rondaba el 3%.