Ryanair intenta un acuerdo con sus pilotos

16/08/2018

Ryanair y sus pilotos irlandeses se reunieron el pasado lunes bajo la mediación de Kieran Mulvey, en un intento por resolver las diferencias entre el colectivo y la compañía que han dado lugar a cinco huelgas en julio y evitar la convocatoria de nuevos paros.

Kieran Mulvey, el mediador elegido por Ryanair y aceptado por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas de Irlanda (IALPA, por sus siglas en inglés), es un político retirado especializado en este tipo de conflictos que ha formado parte durante 25 años de la Comisión de Relaciones Laborales del Parlamento Irlandés.

Ryanair propuso la semana pasada Mulvey tras las llamadas realizadas desde Forsa, sindicato que representa a los pilotos y matriz de IALPA, para instar a buscar una mediación que desbloquee las conversaciones. Cerca de 100 de los 350 pilotos irlandeses, basados en Ryanair, secundaron la huelga del 10 de agosto, la mayor huelga de la historia de Ryanair, a la que se unieron pilotos de Bélgica, Suecia, Alemania y Holanda con un balance de casi 400 vuelos cancelados y 67.000 pasajeros afectados, según las cifras aportadas por la mayor aerolínea de bajo coste de Europa.

El portavoz de IALPA-Forsa, Bernard Harbor, ha confiando en que la disputa pueda resolverse, pero ha advertido de que «aún existen diferencias significativas entre las dos partes». «No queremos huelgas, queremos evitar las huelgas», dijo Jacobs. «Odiamos cancelar cualquier vuelo o interrupción a nuestros clientes», dijo, y agregó que la aerolínea estaba haciendo un buen progreso con los sindicatos a través de Europa.

Además, representantes de Ryanair comenzará ayer a negociar una subida salarial de los 1.000 tripulantes de cabina (TCP) con los que cuenta en Alemania con el sindicato local Verdi. Esta sería la primera negociación de la low cost con los representantes sindicales de sus TCP después de que en España, tras cinco encuentros sin éxito, se aplazaran las negociaciones hasta septiembre.

Auxiliares de vuelo de Ryanair de España, Italia, Portugal y Bélgica fueron a la huelga a finales de julio.