2.865 millas náuticas a la carrera

Marina Lanzarote mañana acogerá la salida de la RORC Transatlantic Race, con final fijado en el Caribe

JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LÓPEZ | ARRECIFE

El Royal Ocean Racing Club, organizador de múltiples eventos de calado internacional como la Rolex Fastnet Race o la Caribbean 600, ha vuelto a elegir las instalaciones de Marina Lanzarote de Arrecife para albergar la salida de la prestigiosa RORC Transatlantic Race. Este notorio evento náutico estrenará mañana su sexta edición, quinta consecutiva que da comienzo desde la capital lanzaroteña. Los navegantes, en media decena de embarcaciones, desde el miércoles se encuentran en la isla, aprovechando para entrenar y hacer el último acopio de materiales.

La regata, que finalizará en la caribeña Granada después cruzar el Atlántico, contará con la presencia de varios maxiyates, además de una serie de VO65 de diseño único entre los que se incluye el Childhood 1, capitaneado por la leyenda holandesa Bouwe Bekking. También se cuenta con el Wally 100 Dark Shadow, el yate de mayor tamaño de la lista de competidores, patroneado por el australiano Yerin Hobson, que tiene como principal objetivo superar su récord de menos de 12 días en completar el recorrido.

Otros inscritos en la RORC 2019 son el Lombard 46 Pata Negra de Giles Redpath, quien tuvo que retirarse en la cita de 2016 tras dañar el timón, pero que vuelve a competir tras imponerse en la Sevenstar Round Race de Gran Bretaña e Irlanda y la Antigua Bermuda Race; y el 47.7 Kali de Benedikt Clauberg, propiedad del Swiss Ocean Racing Club. Asimismo, a la travesía de 2.865 millas náuticas también asistirá el británico JPK 10.10 Jangada de Richard Palmer, campeón de IRC 2 e IRC Two-Handed en 2017.

Por aspectos logísticos va a faltar finalmente el Austrian Ocean Racing Project de Konstantin Kobal. Y tampoco saldrá el francés Mylius 60 Lady First 3 de Jean Pierre Dreau, ganador general de la Trinité Cowes Race 2019.

La regata tiene el respaldo de la International Maxi Association y está considerada como una prueba de categoría mundial de vela 1. Los barcos deben ser completamente autosuficientes.