Vecinos de La Palma observan el volcán. / europa press

La erupción tiene cada vez menos energía pero los expertos se apuntan a la cautela

Los indicadores eruptivos siguen mostrando una tendencia a la estabilidad o a la baja pero desde el IGN se aboga por la prudencia y por esperar unos días para que la evolución se confirme

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA Las Palmas de Gran Canaria

La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN), María José Blanco, indicó ayer en vista de la tendencia estable o a la baja de los principales indicadores de la erupción -emisión de gases, deformación, sismicidad y tremor- que el sistema cada vez tiene menos energía aunque advirtió de la necesidad de esperar para que se confirme esa evolución descendente y que podría suponer el principio del fin. Las emisiones de dióxido de azufre volvieron a descender ayer y registraron una tasa muy inferior a los días previos, con entre 2.000 y 4.000 toneladas diarias, lejos de las 53.000 que se registraron a finales de septiembre. La sismicidad superficial ha desaparecido y la intermedia sigue a la baja, mientras que la profunda está estable, aunque no se descarta la posibilidad de que se produzcan sismos sentidos de intensidad cinco o seis.

La meteorología en La Palma es favorable para la disperción de los contaminantes, a la vez que permite la operatividad de los aeropuertos en todas las islas. En tanto en cuanto a las partículas en suspensión, en zonas habitadas, se ha tenido que impedir el paso de las personas a las zonas evacuadas. Asimismo, hay 1.019 hectáreas destruidas por las coladas, 1,12 más que ayer. «Todo debido a la lava que se ha vuelto a derramar», indicó Julio Pérez, consejero responsable del Pevolca. Por otro lado, aseveró que hay 481 personas atendidas en dos centros. Además, sigue cayendo lava hacia la playa de Los Guirres.

Cabe destacar que ya 1.460 edificaciones han sido engullidas ya por el volcán, de las cuales 1.181 son de uso residencial, mientras que 150 son agrícolas, 67 industrial, 34 de ocio y hostelería, 13 de uso público y 15 de otros usos.

«Estamos en el día 62 de la emergencia. En las últimas 24 horas, tenemos que referirnos a la continuidad de las coladas. Ahora mismo trasncurren sobre las primeras, no hay problema añadido. Sigue alimentándose el delta lávico. Se mantienen más deformaciones cerca del cono y en cuanto a la emisión de gases, hay unas emisiones de dióxido de azufre que continúan en descenso.

«Sabemos que en La Palma, en El Hierro, Tenerife o Lanzarote va a haber erupciones. Las han tenido en la corta historia escrita de Canarias y las van a seguir teniendo. En octubre de 2017, el Instituto Geográfico Nacional venía detectando una actividad sísmica anómala», expuso Blanco.

«Crecen los deltas, principalmente el 2. Respecto a la previsión meteorológica, dispondrá a la nube de ceniza dirección oeste-sudoeste. A día de hoy no se espera que la baja presión afecte a las islas. Se mantiene la sismicidad a 20 kilómetros. Se pueden alcanzar más sismos de cinco o seis», definió María José Blanco, del Comité de Expertos.

Cabe destacar que la configuración del viento prevista, dispondrá la nube de cenizas y SO2 hacia el O-SO del foco. Durante las próximas 36-48 horas continuará el escenario favorable para la operatividad aeronáutica.