Playa de Silva, un lugar sin ley ni control de las acampadas

La playa de Silva se ha convertido este verano en un espacio sin ley ni control. Más de una decena de tiendas de campaña están instaladas sobre la arena junto a zodiac, lanchas y vehículos. El Ayuntamiento de Telde ha pedido a Costas que intervenga, pero nadie da la orden para que se desaloje.

CRISTINA GONZÁLEZ OLIVA

La arena de la playa de Silva ha sido invadida de tiendas de campaña. Este espacio costero se ha convertido más en un vecindario que en una cala. En el sector más al norte hay una carpa junto a varias casetas, como si fueran habitaciones de una misma vivienda. Todo ello, delimitado con una hilera de piedras que hacen la suerte de vallado para reservar el lugar. En su interior también hay una zodiac de grandes dimensiones. A su lado se han montado otras casetas de diferentes tamaños. Una de ellas ha incorporado hasta una terraza con tarima de madera en el suelo. Hacia el sur, la arena sigue salpicada por otros pequeños iglúes, a los que suman varias lanchas, un furgón y otros toldos. Ese es el panorama que ofrecía ayer este lugar, encajonado entre los polígonos de Salinetas y El Goro.

Actas.

Agentes de la Policía Local de Telde han levantado hasta siete actas por esta infracción, ya que está prohibido acampar en estos espacios de dominio público, según explicó ayer el edil de Seguridad, Juan Martel. Estas denuncias han sido derivadas a la Concejalía de Playas, que dirige Gloria Cabrera, que a su vez las remite a la Demarcación de Costas. Según la concejala, este organismo del Estado es el responsable de intervenir, al igual que sucede con las casetas en la playa de San Borondón, en La Garita. Los efectivos no pueden ordenar el desalojo, solo pueden hacer constar la infracción, explica Martel. Pero hasta ahora ninguna administración toma una decisión.

Vecinos de la zona se quejan de que si no se actúa ante estas infracciones, lo que se provoca es un efecto llamada, ya que al ver que no hay ni desalojo ni multas, la gente se sigue instalando. Por ello piden que algún organismo intervenga, ya sea la Fiscalía, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, o la Policía Nacional, quien tenga las competencias para revertir esta situación.