La plataforma vecinal defendió ayer su proyecto de parque. / Cober

Un parque agroambiental para preservar las charcas

La plataforma ciudadana para salvar los estanques exige al Ayuntamiento que se responsabilice de la conservación de la zona

JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La plataforma ciudadana Salvar las Charcas de San Lorenzo, que se ha vuelto a reactivar ante el peligro de que el último de estos estanques del siglo XVII se seque del todo, reclamó ayer la reactivación del proyecto de parque agroambiental que fue presentada en el Ayuntamiento hace dos décadas y que duerme el sueño de los justos en sus cajones. Pero antes, hay que garantizar el mantenimiento de este conjunto de recursos hídricos cuya importancia va más allá de los aspectos medioambientales, pues constituyen un elemento de primer orden etnográfico y cultural de la tradicional cultura del agua canaria.

Para ello, en contra de lo anunciado estos días por el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, los integrantes de la plataforma entienden que el Consistorio capitalino sí tiene medios para evitar que las charcas se sequen. «El Ayuntamiento tiene medios coercitivos para que la propiedad mantenga los valores de la zona pero el grupo de gobierno no inicia ningún expediente por desidia», aseguró el arquitecto Carmelo Suárez. En su opinión, el Consistorio tiene «competencia directa» en el asunto. «El primero que tiene que salir a dar el paso en defensa de esta zona es el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria», dijo Suárez, quien aconsejó al gobierno municipal que «firme un convenio con la propiedad para mantener el espacio».

Con ello se podría garantizar el aporte de agua a las charcas -una labor que hasta ahora venía asumiendo el propietario de los terrenos pero que ya no quiere seguir sufragando- y descontar luego el coste del llenado del precio de compraventa de la zona.

«Se escurre el bulto», lamentó Carmelo Suárez en relación a la guerra de declaraciones que se ha abierto entre la ciudad y el Cabildo de Gran Canaria sobre la responsabilidad del mantenimiento de las pozas.

Hay que recordar que el área insular de Medio Ambiente aclaró este miércoles que el deber de conservación del espacio es de la propiedad, rechazando de plano la versión ofrecida por el concejal de Urbanismo.

De hecho, el Cabildo instó al Ayuntamiento a que cierre un acuerdo de adquisición de los terrenos con los dueños, algo que sin embargo no entra en los planes del tripartito municipal hasta el año próximo.

«Valoramos estas declaraciones del Cabildo en las que se ofrece a ayudar en la negociación por los terrenos, es una oportunidad que no se debe desaprovechar», aseguró Esteban Santana, de la plataforma vecinal, «el miedo que tenemos es que esto se destine a proyectos urbanísticos». Lo dice con el recuerdo del campo de golf y la urbanización de chalés de lujo que se proyectó en la zona durante el mandato de José Manuel Soria como alcalde.

El parque como escudo

Para la plataforma Salvar las Charcas de San Lorenzo, el proyecto de parque agroambiental no solo preserva todos los valores ambientales y etnográficos de la zona, sino que la protege de la especulación.

«Es un proyecto inmenso -entre 25 y 30 hectáreas- con un coste económico mínimo», explicó Juanse Rodríguez, también involucrado en la recuperación de este entorno. La filosofía general del parque agroambiental pasa por recuperar las charcas garantizando los aportes de agua, repoblar el entorno con especies vegetales autóctonas, rehabilitar la arquitectura acuífera y favorecer un entorno para el descanso y nidificación de aves. No en vano, el coordinador de SEO/BirdLife en Gran Canaria, Rafael Amador, explicó que la zona es un punto clave para especies endémicas y aves migratorias ya que se ha constatado la presencia de hasta cuarenta especies diferentes. «La semana pasada, en cuarenta minutos, llegamos a distinguir dieciséis especies distintas», dijo.

También se plantea la recuperación definitiva del camino real que conecta San Lorenzo con Tamaraceite y su integración en el futuro parque agroambiental.

Los promotores quieren que su gestión responda a los principios de los bosqueescuelas, que trata de potenciar el aprendizaje de niños en el medio natural.

Los patos han vuelto a la charca tras los últimos aportes de agua. / Cober

La movilización ciudadana contó también con el apoyo de varios concejales de la oposición. El concejal Ignacio Guerra (PP) cree que hay tiempo para salvar las charcas «si las formaciones políticas de los pactos de gobierno del Ayuntamiento y del Cabildo tienen interés en ello».

Por su parte, el portavoz de CC-UxGC, Francis Candil, aseguró que su partido «va a reclamar al Ayuntamiento la firma urgente de un convenio con los propietarios para poder llevar a cabo distintas actuaciones que pongan en valor el lugar», al menos hasta que se firme el acuerdo de adquisición entre la propiedad y la ciudad. Ese convenio previo a la compra «daría cobertura» al Consistorio y le permitiría «actuar de manera urgente». El concejal nacionalista lamentó también «el ridículo que ha hecho el Ayuntamiento cuando el Cabildo salió a corregir las declaraciones del concejal de Urbanismo».

Para la concejala no adscrita Carmen Guerra, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria debería recuperar el proyecto de parque agroambiental que al menos en dos ocasiones ha recibido ya el respaldo de la Junta de Distrito. La edila recordó que hace dos mandatos se invirtió en la recuperación del camino real de San Lorenzo.