Finaliza la concesión del Náutico y solo podrá seguir si se la compra al Puerto

En 2028 finaliza el otorgamiento y la ley impide una prórroga. Ibarra plantea como solución la adquisición del suelo portuario. El Club prevé ir a la vía judicial

Imagen de la fachada exterior del Real Club Náutico de Gran Canaria. / C7
Imagen de la fachada exterior del Real Club Náutico de Gran Canaria. / C7
SILVIA FERNÁNDEZ

La concesión del Real Club Náutico de Gran Canaria, otorgada por el Puerto en 1966, llegará a su fin en 2028 y no hay posibilidad de prórrogas. Ese año el Náutico deberá devolver la concesión al Puerto, tal y como establece la norma estatal, que recoge que todas las concesiones otorgadas antes de 1992 decaen transcurridos 35 años.

El Náutico podría volver a optar de nuevo a la concesión y permanecer en su espacio pero el precio a pagar al Puerto ya no sería el mismo. Las tasas se verían multiplicadas por dos o tres respecto a las cantidades actuales, lo que colocaría al Club en una situación «financiera complicada» y sería inviable. Así lo indicó ayer el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, tras el consejo de administración celebrado ayer en en el que se acordó desestimar la petición del Náutico de prorrogar su concesión. «Puertos del Estado ya nos ha dejado claro que es imposible avanzar en la ampliación de los plazos», indicó Ibarra, que junto al Ayuntamiento de las Las Palmas de Gran Canaria y el Club Náutico trata de buscar una solución.

La opción planteada por Ibarra y con un «coste inferior» pasa por que el Náutico adquiera a la Autoridad Portuaria, mediante una hipoteca a 50 años, el suelo de la concesión que no tiene uso portuario, como es el edificio (una parte es del Club y otra es del Puerto), las piscinas, las canchas de padel y el solarium. Al margen de la adquisición quedaría el embarcadero y la zona de la bahía. «Es un expediente complejo pero ya hemos hablado con Costas de Canarias y no hay problema para vender ese suelo. Lo que hay que hacerlo es iniciarlo cuanto antes para generar tranquilidad a los socios, ya que el objetivo del Puerto es que sigan ellos en esas instalaciones durante mucho tiempo», indicó Ibarra.

Ibarra presupuso ayer que el Club Náutico recurrirá a la vía judicial la no ampliación de la concesión aunque entiende que «juridicamente no va a tener recorrido», indican estas fuentes.

Según explicó el presidente de la Autoridad Portuaria, la situación en la que se encuentra actualmente el Náutico es la misma que vivió en su día el Club Metropole, que también se ubicaba en una concesión portuaria. «Entonces, el suelo no tenía uso portuario porque estaba en medio de la ciudad, y se vendió con una hipoteca que se ha dejado de pagar hace tres o cuatro años», dijo Ibarra. Son varios los clubes náuticos de España que se han visto afectados en los últimos años por esta situación de finalización de la concesión e imposibilidad de prórroga. Ibarra abogó por actuar rápido para ganar tiempo ante unos trámites «complejos». «Vamos a adelantar para la desafección a la espera del recurso del Náutico», manifestó.

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La concesión del Real Club Náutico de Gran Canaria, otorgada por el Puerto en 1966, llegará a su fin en 2028 y no hay posibilidad de prórrogas. Ese año el Náutico deberá devolver la concesión al Puerto, tal y como establece la norma estatal, que recoge que todas las concesiones otorgadas antes de 1992 decaen transcurridos 35 años.

El Náutico podría volver a optar de nuevo a la concesión y permanecer en su espacio pero el precio a pagar al Puerto ya no sería el mismo. Las tasas se verían multiplicadas por dos o tres respecto a las cantidades actuales, lo que colocaría al Club en una situación «financiera complicada» y sería inviable. Así lo indicó ayer el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, tras el consejo de administración celebrado ayer en en el que se acordó desestimar la petición del Náutico de prorrogar su concesión. «Puertos del Estado ya nos ha dejado claro que es imposible avanzar en la ampliación de los plazos», indicó Ibarra, que junto al Ayuntamiento de las Las Palmas de Gran Canaria y el Club Náutico trata de buscar una solución.

La opción planteada por Ibarra y con un «coste inferior» pasa por que el Náutico adquiera a la Autoridad Portuaria, mediante una hipoteca a 50 años, el suelo de la concesión que no tiene uso portuario, como es el edificio (una parte es del Club y otra es del Puerto), las piscinas, las canchas de padel y el solarium. Al margen de la adquisición quedaría el embarcadero y la zona de la bahía. «Es un expediente complejo pero ya hemos hablado con Costas de Canarias y no hay problema para vender ese suelo. Lo que hay que hacerlo es iniciarlo cuanto antes para generar tranquilidad a los socios, ya que el objetivo del Puerto es que sigan ellos en esas instalaciones durante mucho tiempo», indicó Ibarra.

Ibarra presupuso ayer que el Club Náutico recurrirá a la vía judicial la no ampliación de la concesión aunque entiende que «juridicamente no va a tener recorrido», indican estas fuentes.

Según explicó el presidente de la Autoridad Portuaria, la situación en la que se encuentra actualmente el Náutico es la misma que vivió en su día el Club Metropole, que también se ubicaba en una concesión portuaria. «Entonces, el suelo no tenía uso portuario porque estaba en medio de la ciudad, y se vendió con una hipoteca que se ha dejado de pagar hace tres o cuatro años», dijo Ibarra. Son varios los clubes náuticos de España que se han visto afectados en los últimos años por esta situación de finalización de la concesión e imposibilidad de prórroga. Ibarra abogó por actuar rápido para ganar tiempo ante unos trámites «complejos». «Vamos a adelantar para la desafección a la espera del recurso del Náutico», manifestó.

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