Trabajadores del Ayuntamiento aseguran las vallas para impedir que pasen los viandantes. / Juan Carlos Alonso

Cinco años con un paseo hueco bajo los pies

Los vecinos de San Cristóbal afectados por el cierre del paseo aseguran que llevan advirtiendo del riesgo de desplome de la avenida desde el año 2018

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Podría afirmarse, sin temor a equivocarse, que el desplome de una parte del paseo del barrio marinero de San Cristóbal no fue una sorpresa para sus residentes. Sí se asustaron con el ruido cuando la avenida se desgajó pero para ellos era una crónica escrita. Llevan cinco años advirtiendo del riesgo que tiene este paso, carcomido por la erosión infatigable de la mar.

«Desde 2018 estamos con este problema». Antonio Izquier eleva su voz para que sobrepase el ronquido de las olas. «Pero nadie nos ha hecho caso». Él es uno de los propietarios de las cinco casas que están en el tramo de paseo que en la noche de este martes fue cerrado al paso por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por motivos de seguridad.

Lleva 77 años en la zona. La conoce. Y sabe que bajo el paseo hay una oquedad que amenaza con tragarse la avenida.

El cierre afecta a un espacio en el que hay cinco viviendas. / Juan Carlos Alonso

La misma certidumbre la comparte José Miguel Saavedra, otro de los afectados. Dice que el problema es que el mar ha ido horadando las bases del paseo. « He visto cómo la marea se llevara el hormigón como si fuera una hoja de papel», expone, «en 2021 volví a quejarme al Ayuntamiento».

Cuenta que el desplome generó un gran estruendo, «como si se quebrara algo». Pero nada comparado al efecto de la marea sobre las viviendas. « Cuando hay mar de fondo, tiemblan las casas», abunda Antonio.

José Miguel entiende que esta vez han tenido suerte. «Cuando bajé a ver qué había pasado, vi que la esquina del paseo había cedido, pero con tanta suerte que cayó sobre otro bloque», detalla.

«Por las casas no temo», prosigue este vecino, quien entiende que el destino del paseo es el mar. « Está todo en el aire y se está vertiendo aguas fecales», añade, «el paseo es muy bonito, pero hay un problema: que la playa no regenera el callao. Todo el paseo tendrá el mismo problema».

Los dos afectados no solo coinciden en el diagnóstico sino también en la cura: que pongan unos tetrápodos que protejan la avenida.

Arriba, Antonio Izquier junto al vallado. Debajo, el descalce del paseo. / Juan Carlos Alonso

Ninguna de las familias de las cinco casas ha sido desalojada. El alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, confirmó que las viviendas no sufrían daños. Además, las entradas están por el lado tierra.

El regidor vinculó los daños a un posible embolsamiento de agua en los bajos del paseo como consecuencia de las lluvias que dejó la tormenta tropical Hermine, pero los vecinos creen que el problema es la erosión marina.

El Ayuntamiento tenía previsto ejecutar un proyecto de reforma del muro, desde la playa al norte del puerto pesquero hasta el Castillo de San Cristóbal, con un presupuesto de 162.122 euros.

La oposición pide celeridad

Por su parte, el PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria solicitó actuaciones urgentes en el paseo marítimo, del que denunciaron que sufría un déficit de mantenimiento por parte del Consistorio capitalino.

«El paseo marítimo del barrio marinero de San Cristóbal lleva varios años adoleciendo de una falta de mantenimiento clamorosa», denunció el concejal Ángel Sabroso, «al final, las zonas más afectadas por las lluvias han sido las que peor mantenidas estaban, lo que debe suponer una lección para el grupo de gobierno y anticiparse a próximos episodios meteorológicos adversos».

También el portavoz de CC, Francis Candil, pidió al Consistorio una intervención de emergencia. «La seguridad de nuestros vecinos está en juego, y si el Ayuntamiento no actúa con extrema rapidez, se pueden ver afectadas las viviendas que están en primera línea de mar», dijo el edil.

«En este caso, no cabe duda que el responsable de la reparación de la zona es el Ayuntamiento, con lo cual esperamos que no se repita la situación de la Avenida Marítima, donde el Consistorio entró en una discusión con el Cabildo de la isla, el Gobierno de Canarias y Costas sobre quién era el responsable de la actuación para solventar el hundimiento de la zona peatonal anexa a la Avenida, a la altura del barrio marinero», añadió.

Reparación del cable de las viviendas de Escaleritas que estaban sin luz desde el domingo. / C7

Mientras tanto, la ciudad seguía dando pasos en la recuperación de la normalidad. El alcalde aseguró que se estaba terminando las labores de relleno y asfaltado del socavón de seis metros que se produjo en la calle Luis Benítez Inglott. Se espera que la vía se abra al tráfico a partir de este jueves.

En cuanto al problema de los cortes de luz, la compañía Endesa aseguró que confiaba en que toda la isla de Gran Canaria recuperara este jueves la normalidad en cuanto al suministro eléctrico.

Los vecinos de Escaleritas que habían denunciado que estaban sin luz desde el domingo confirmaron que desde las tres de la tarde recuperaron la electricidad, después de las reparaciones necesarias.

Lo mismo ocurrió en Tomás Morales, donde estaban afectadas unas cincuenta familias. En este caso, el primer corte de luz se produjo el domingo a las 13.00 horas y se prolongó por veinticinco horas. El segundo se inició a las 22.30 horas de este martes y no se restableció el suministro eléctrico hasta las 15.45 horas del miércoles.

Uno de los afectados explicó que, el domingo, su mujer y su hija pequeña se fueron a casa de su suegra a pasar la noche. Y eso por no contar los problemas de conservación de los alimentos y de una vacuna contra la faringitis, que cuesta casi 300 euros, que tenían en la nevera.

Por lo demás, muchos vecinos se quejaron de la demora en las reparaciones y de los incumplimientos de los plazos previstos para solucionar los problemas.

Aparte de estos puntos, también ha habido cortes de luz en Siete Palmas, La Isleta o San Juan, entre otros.

Muchos semáforos de la ciudad seguían inoperativos este jueves, cuatro días después de que pasara la tormenta. La carretera de Mata, Buenos Aires, Primero de Mayo, León y Castillo o Juan Manuel Durán son algunas de las zonas en las que se produjeron fallos.

El Ayuntamiento no facilitó este jueves el número de intersecciones afectadas por estos fallos. Hay que recordar que el contrato de mantenimiento está vencido desde 2018 y que a la empresa,que también conserva fuentes, se le deben más de quince milloness de euros.

Rama tronchada en Siete Palmas. / C7

Augusto Hidalgo explicó que con el paso de los días irán apareciendo nuevos desperfectos a causa de las lluvias, de ahí que se haya activado un protocolo de revisión de muros y otras infraestructuras.