Tomás Romagosa, momentos antes de su ponencia en el seminario. / ARCADIO SUÁREZ

«Chira-Soria es una oportunidad muy buena para la eólica-marina en Canarias»

Apunta que en España se identifica a Canarias como la punta de lanza en eólica marina flotante. ¿El problema? Que hoy la ley no permite instalarla

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

Tomás Romagosa es el director técnico de la Asociación Empresarial Eólica y este miércoles pronunció una ponencia en el seminario titulada 'Parques Eólicos Marinos'.

-¿Qué potencial tiene la energía eólica marina en Canarias?

-Aunque el sistema eléctrico de Canarias es relativamente pequeño en comparación con el de la península, tiene ciertas características que le hacen muy interesante para que el desarrollo en España empiece por Canarias. De hecho, se la identifica como la punta de lanza de la eólica marina flotante en España.

-¿Y por qué?

-Por varias razones. Primero, aunque la eólica marina flotante es todavía un poco más cara que otras tecnologías renovables, ya es una tecnología desarrollada comercialmente y es más barata hoy en día respecto a los costes de generación que existen en Canarias, que son bastante elevados porque están basados en centrales de ciclo combinado de gasoil y de diésel, combustibles fósiles. Supone por tanto una oportunidad de abaratar los costes de electricidad en Canarias.

Y en segundo lugar, hay también unas zonas con muy buen recurso eólico. Hay zonas en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura donde hay muy buen viento, con velocidades medias anuales muy elevadas y además estables, que es otra de las características.

Los vientos alisios en Canarias proporcionan unas condiciones de viento muy estables que hacen que los factores de utilización de un parque eólico marino sean bastante más elevados que en otros lugares. Eso hace que sean muy interesantes.

-¿Y por qué no se desarrolla?

-Porque ahora mismo la normativa que permite tramitar parques eólicos marinos está en una situación de moratoria, está como en suspenso, porque viene de hace mucho tiempo, es de 2007, tiene cosas que están anticuadas y que deben modificarse. El Gobierno de España todavía no ha hecho esas modificaciones, con lo que todo está parado hasta que se actualice la normativa.

Además, se tienen que aprobar también los planes de ordenación del espacio marino y se deben diseñar los mecanismos de subastas para parques eólicos marinos. Hasta que eso no esté terminado no veremos parques comerciales.

Sí se pueden instalar parques experimentales, o de I+D, o más prototipos, como el que está aquí en Canarias. Se puede hacer en las plataformas de ensayo como la Plocan, pero también ahora mismo la tramitación de esos permisos es muy lenta, muy burocrática, y excesivamente compleja. Por eso, otro de los temas que el Gobierno también tiene pendiente de desarrollar es una simplificación administrativa para poder instalar prototipos de I+D de una manera sencilla.

Ahora, por ejemplo, Plocan no puede instalar cables de conexión a tierra para poder conectar más prototipos en el mar. Puede, pero tarda dos o tres años en conseguirlo con los permisos y eso es algo que no tiene ni pies ni cabeza y es otro de los temas que debe solucionarse con urgencia.

-¿El Gobierno ha dado plazos?

-El Gobierno aprobó la hoja de ruta para el desarrollo de la eólica marina en España a finales del año pasado, en diciembre, y ahí identificó los elementos normativos que hay que modificar y tiene previsto hacerlo durante este año, tanto aprobar los planes de ordenación del espacio marino como modificar la normativa. Pero el problema es que vamos con retraso y esto debería haberse hecho años atrás.

-En Canarias preocupa el impacto visual de los molinos en el horizonte...

-Todos los proyectos incorporan un apartado, dentro del estudio de impacto ambiental, que estudia el impacto paisajístico, incorporan análisis de cuál va ser en función de las alturas de los aerogeneradores y de las distancias a la costa y hacen simulaciones.

Y en muchos de los proyectos el impacto es insignificante, no se ven. En casi todas las zonas identificadas en los borradores de los planes de ordenación que hay en España están a distancias de más de 15 kilómetros y el impacto visual es insignificante.

-¿Cuánto porcentaje de la demanda eléctrica podría cubrir la eólica marina en Canarias?

-El Gobierno de Canarias ha aprobado recientemente la estrategia de eólica marina de Canarias dentro del Plan de Transición Energética de Canarias, lo han anunciado en el último mes, y prevén para 2030 unos objetivos de eólica marina de 430 megavatios y luego continuar en la próxima década. 430 megavatios repartidos en 200 megavatios en Gran Canaria, 130 en Tenerife, 50 en Fuerteventura y 50 en Lanzarote.

Son cifras que a priori pueden no parecer volúmenes grandes, pero que en proporción con la demanda de las islas son cantidades interesantes. Hay que tener en cuenta que las renovables presentan problemas de integración en los sistemas eléctricos porque no tenemos control sobre cuándo va a existir el recurso eólico y para eso son interesantes los proyectos de almacenamiento y bombeo como el de Chira-Soria.

Para integrar más renovables, tanto terrestres como marinas en las islas, es muy importante desarrollar el almacenamiento para que cuando la demanda es baja, poder almacenar la energía generada, y poder verterla a la red cuando la demanda es alta y a lo mejor no está soplando viento o hay poco sol. Es fundamental. Chira-Soria es una oportunidad muy buena para la eólica marina en Canarias.

-¿Puede ser Canarias el primer punto de España donde se instale un parque eólico marino?

-Las condiciones todavía no se dan, pero es lo que está previsto en la hoja de ruta del Gobierno. Las condiciones de recurso eólico, de disponibilidad de emplazamiento y de interés de los inversores están ahí. Solo falta el último empujón regulatorio. Hay solo un problema, que lo viene siendo desde hace años. Que la eólica marina no haya despegado aún en Canarias es por un problema regulatorio. Porque la normativa ahora mismo no lo permite.