Escombros y grafitis de la capital a Agaete

CANARIAS7 hace un recorrido por el corredor hacia el norte de la isla, recogiendo de manera gráfica, los puntos negros que tiene esta vía que recorren más de 70.000 personas a diario entre locales y turistas que entran por el puerto de Agaete o se desplazan desde el sur para conocer las bondades de la mancomunidad del norte.

Alberto Artiles Castellano
ALBERTO ARTILES CASTELLANO

De la misma manera que ocurre hacia el sur de la isla, la falta de civismo ciudadano, el descuido empresarial y la dejadez de las administraciones, Cabildo y ayuntamientos, ha derivado en una degradación del paisaje del norte grancanario. El principal problema del recorrido, además de cientos de pintadas de dudoso gusto, es la proliferación de vertederos improvisados en los que la población ha acumulado escombros, basuras, restos agrícolas y residuos de la construcción o restos de edificaciones. Algunas sin acabar y que están al amparo de okupas o del pillaje.

Regeneración paisajística

El Cabildo de Gran Canaria ha impulsado un plan director para la regeneración paisajística de la autovía del Norte (GC-2). Una acción que, como sucede con la GC-1 hacia las zonas turísticas del sur, buscará mejorar la imagen de la isla en la principal arteria desde la capital a los municipios norteños.

Con un presupuesto de 18,7 millones de euros a invertir en 360 actuaciones, el plan contempla acciones de impacto desde la salida del túnel Julio Luengo en la capital grancanaria hasta la bienvenida al municipio de Agaete. Un total de 34,6 kilómetros en los dos sentidos.

Plan de choque

El plan del Cabildo de Gran Canaria contempla limpiar escombros, basuras y vallas publicitarias que incumplan la normativa del sector y reducirá el impacto de las naves industriales, taludes y solares abandonados entre Las Palmas de Gran Canaria y Agaete o viceversa.

Ideado desde el Observatorio del Paisaje de la Consejería de Política Territorial del Cabildo, el plan hará hincapié en la desembocadura de los túneles Julio Luengo en sentido norte, la zona de El Lloret, El Rincón, Costa Ayala y Tinocas, El Callao de Tinocas, la Granja Agrícola, El Puertillo, Quintanilla, Los Enanos, San Andrés, El Altillo-El Roque, entre la GC-2 la GC-200 rumbo al Cenobio de Valerón, San Isidro y Agaete.

Imagen deplorable desde el coche

El golpe visual es inmediato tras salir de la oscuridad del túnel de Julio Luengo. Las zonas de El Lloret y El Rincón están plagadas de naves industriales y zonas agrícolas abandonadas, cuyo entorno está cubierto de basura por vertederos ilegales. Escombros de construcciones y restos de podas de jardines y plantaciones ‘decoran’ el comienzo del camino hacia el norte. También las infraviviendas o chabolas salpican el arranque de la excursión hacia el norte. Una estampa apocalíptica pintada con los colores chillones de los grafitis.

En Tinoca, más de lo mismo. Inmundicia por los márgenes de la carretera y montañas de basura al margen de los barrancos. Las vallas publicitarias, algunas desconchadas o estructuras oxidadas abandonas, nos persiguen amenazantes por la carretera en los dos sentidos. Aquí ya se empiezan a atisbar a golpe de vista desde el coche varias explotaciones ganaderas construidas con escombros y cañizos, en las que los animales pastan en llanuras en dudoso estado de salubridad.

Más vergüenza en el entorno de Bañaderos

Con pintadas malsonantes animando el viaje, las chabolas se multiplican en los agujeros de lava que el mar cinceló cerca de la costa. Aquí, cerca de las salinas de El Bufadero en Arucas, proliferan los puntos de encuentros furtivos donde los restos orgánicos se confunden con las escombreras improvisadas. Incluso en las paredes se apuntan teléfonos y ‘ofertas’ para que la visita al lugar tenga un final feliz...

Los artistas callejeros no se han conformado en bañaderos con mancillar falladas abandonadas, medianeras o carteles publicitarios, también se atreven con casas aparentemente habitadas que sean visibles desde la carretera, o el mobiliario urbano. El arte mal entendido.

Imagen de la mancomunidad

Sucede lo mismo con el grafiti institucional que nos recuerda nuestra estancia en los dominios de la mancomunidad del norte. En el lateral de una vivienda en San Andrés (se entiende que con la connivencia de los propietarios) se pintó un mural con fondo azul y colores llamativos para que no fuese lienzo de los desaprensivos. Pero ni siquiera los grafiteros se respetan entre sí y el mural ha sido manchado con firmar absurdas y esbozos de dibujos.

Junto al cartel gigante, más basura y restos de lo que un día fueron construcciones. Incluso lo que fue una casona a pie de carretera ha sido desvalijada y con el motor en marcha, sin necesidad de bajarse, se puede apreciar como todas sus habitaciones han sido decoradas con pintadas en lo que parece un lugar de encuentro para jóvenes rebeldes o politoxicómanos.

Y así hasta Agaete recorriendo la GC-2 por Arucas, Guía y Gáldar, cruzando el viaducto de Silva. Medianeras descuidadas, fachadas inacabadas o en estado ruinoso, muros perimetrales dañados de la GC-2 durante todo su recorrido, jardines marchitos o llenos de basura, taludes abandonados, cartelería sin unificar y decoraciones antagónicas de un municipio a otro y grafitis por doquier sin ningún valor artístico.

Según el plan previsto por el Cabildo de Gran Canaria, los trabajos irán enfocados a eliminar instalaciones y maquinaria agrícola abandonada, se demolerán edificios abandonados o en estado ruinoso, se rellenarán taludes con picón y plantas autóctonas, se acondicionarán u ordenarán áreas de aparcamiento, se crearán jardines en los bordes urbanos, industriales y comerciales, se pintarán las fachadas de naves industriales, se sustituirá la cartelería en mal estado y se crearán nuevos carriles bici y pasos peatonales.

El coste de todas estas acciones correrá a cargo del Cabildo de Gran Canaria, impulsor del proyecto, con la complicidad burocrática de los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria, Arucas, Moya, Guía, Gáldar y Agaete.