Canarias7
Carlos S. Beltrán

Javier Fernández, la excelencia artística sobre hielo

¿Qué le espera al público que acude a ver su espectáculo Revolution on ice?

Un espectáculo impresionante. Creo que el público va a disfrutar muchísimo, estamos trabajando muy duro para que así sea. Revolution On Ice es una fusión revolucionaria entre patinaje sobre hielo y música en directo. Con patinadores internacionales campeones del Mundo y medallistas olímpicos actuando al ritmo de la música de grandes artistas. Además, con una producción audiovisual que va a impresionar al público que acuda a verlo al Gran Canaria Arena.

¿Cómo surge un proyecto así? ¿Cuánto trabajo hay detrás?

El proyecto surge de la idea de acercar mi deporte al público español, dar a conocer el universo del patinaje sobre hielo. Traer este espectáculo a España es un sueño que se va a hacer realidad y, en particular, traerlo a Gran Canaria es muy especial. Mi equipo lleva trabajando más de un año en este proyecto y yo me he incorporado al grupo de trabajo nada más terminar los Juegos Olímpicos de Pieonchang 2018. Tras lograr la medalla me dije a mi mismo, ahora es el momento de dar a conocer mi deporte en España.

¿Cómo es el equipo?

El equipo es enorme. La organización corre a cargo de la empresa Last Lap que en Gran Canaria cuenta con el apoyo de DG Eventos. Ellos se encargan de la coordinación de todo.

Un equipo que se encarga de la producción del hielo, cosa que es muy complicada especialmente aquí. Otro equipo se encarga de los audiovisuales (luces, sonido y pantallas), tenemos un equipo de comunicación y relaciones públicas, coreógrafos, maquilladores, vestuario, transfers, músicos, artistas y, por supuesto, patinadores. Más de 150 personas componemos el equipo detrás de la producción Revolution On Ice.

¿Cómo afronta este nuevo reto y la gira que conlleva para llevarlo a cabo?

Con muchísima ilusión y ganas. La verdad es que estoy deseando ver plasmado el trabajo que han realizado los coreógrafos, los canadienses Sandra Bezic y David Wilson. Sandra (ganadora de un Emmy a la mejor coreografía) y David (el coreógrafo de mis programas olímpicos) están realizando un espectacular trabajo para que Revolution On Ice sea el mejor espectáculo que hasta ahora se ha visto de patinaje sobre hielo y yo estoy deseando saltar a la pista y disfrutar de ese momento.

¿Y su próximo paso por Gran Canaria?

Tenemos una visita técnica en el mes de octubre y me gustaría venir con el equipo.

Tendrá que pasar las navidades en las islas...

Eso seguro, además me hace mucha ilusión. Piensa que llevo años viviendo en Toronto y lo de pasar las navidades con calorcito va a ser una experiencia totalmente nueva para mi.

¿Qué le diría a alguien que esté indeciso con ir a disfrutar del Revolution on ice para convencerle?

Que si puede que vaya, va a merecer la pena.

Además, un euro de cada entrada lo destinamos a la Fundación CRIS para la investigación contra el Cáncer Infantil. No se trata de un argumento para vender entradas, es algo que me gusta destacar porque creo que es importante.

¿Qué se siente al saber que ha hecho historia en el deporte español?

Es un orgullo increíble.

Con un palmarés deportivo único, ¿cuál será su próxima meta deportiva?

De momento, mi próxima competición es el Japan Open y posteriormente, en enero, el Campeonato de Europa. Esos son mis próximos objetivos y, como siempre, voy a ir a por todas. Más allá de esas competiciones, ya veremos.

¿Dónde le gustaría verse en diez años?

Dónde, no lo sé, me gustaría ser feliz. El patinaje me ha hecho feliz durante muchos años, dentro de una década me gustaría seguir vinculado al patinaje.

¿Qué le diría a los jóvenes que se inician en el patinaje?

Que es un deporte maravilloso y que lo disfruten, cada uno a su nivel. No hace falta ser campeón del Mundo para disfrutar patinando.

¿Se imaginó alguna vez llegar tan alto?

Si cuando hice las maletas y dejé mi casa rumbo al extranjero para ser patinador (hace ya muchos años) me dicen que iba a lograr lo que he conseguido no me lo hubiera creído.

Si pudiese viajar en el tiempo, ¿qué consejo se daría a usted mismo cuando empezó en el patinaje? ¿Porqué?

Me diría a mi mismo que no tuviera dudas. Que el esfuerzo de vivir fuera de casa, alejarme de mi familia y sacrificarme al máximo en cada entrenamiento iba a tener su recompensa.

¿Cuál ha sido su mejor momento profesionalmente? ¿y el más duro?

El primer campeonato del mundo fue muy especial, no me lo podía creer y la medalla olímpica es algo que llevaba mucho tiempo persiguiendo y lograrlo fue muy especial. Mi momento más duro fue quedarme fuera del podio en los Juegos Olímpicos de 2014.

¿Qué otras cosas le apasionan en la vida y le roban su tiempo libre?

Me encanta estar con mi familia y con mi pareja. Es algo que no puedo hacer todo lo que me gustaría por el tipo de vida que llevo y cuando puedo estar con ellos, eso es lo que hago.

Cuando necesita desconectar, ¿cómo lo hace? ¿Tiene algún rincón al que escaparse?

He de confesar que me encanta jugar a la Play, me ayuda a desconectar y me divierto muchísimo. También me gusta ver fútbol, desde Canadá hago todo lo posible por ver los partidos de La Liga Española.

¿Qué es lo más exigente de su profesión?

Vivir fuera de España, los viajes y la presión de la alta competición.

¿Cómo se plantea su vida cuando se retire?

Vinculado de algún modo al mundo del patinaje sobre hielo. Enseñando a niños, preparado a deportistas o, quién sabe, si con Revolution On Ice por todo el mundo

¿Cómo le gustaría que se le recordase profesionalmente?

Como un deportista que se sacrificó, que lo dio todo y que tuvo su recompensa.