Canarias7
José L. Reina

Café para todos

El proyecto galáctico de la UD Las Palmas

Una vez superado el drama que supuso el descenso, la UD Las Palmas ha sabido devolver a los decepcionados aficionados amarillos la ilusión perdida.

¿Cómo? Pues a base de fichajes de renombre, calidad y experiencia. Para empezar, firmando al que sin duda es el mejor entrenador de la categoría de plata. Ninguno tiene el currículum de Manolo Jiménez, que además viene de ganar la liga griega, que no es cosa menor. A partir de ahí, un bloque que bien podría competir en Primera, con Rubén Castro, Araujo y Rafa Mir a la cabeza. Este último, una de las grandes joyas jóvenes del fútbol nacional, que en combinación con el eterno olfato de gol que tiene Castro, y la nueva versión recuperada para la causa, gracias en gran parte a Jiménez, de Sergio Araujo, conforman un trío en ataque inimaginable en cualquier equipo que no esté en Primera.

«No recuerdo ningún equipo que haya juntado a tanto jugón en Segunda División, y eso es digno de mención».

Pero con la UD es diferente. Los jugadores se sienten atraídos por un proyecto hecho para subir por la vía rápida a Primera. Sin excusas. Todo lo que no sea un ascenso directo se puede considerar un fracaso, y eso lo tienen bien claro en la plantilla, mentalizada y motivada para el objetivo común. El buen ritmo de renovaciones de abonos demuestra que la parroquia amarilla está ilusionada, porque pocas cosas hay más bonitas en el fútbol que vivir un ascenso, y aunque no sea garantía de nada, la cosa tiene muy buena pinta.

Los fichajes que están al llegar, que no son pocos, mantienen el mismo perfil que los realizados hasta el momento. Jugadores curtidos y de un perfil alto, que se unirán en un bloque lleno de ‘galácticos’. No recuerdo ningún equipo que haya juntado a tanto jugón en Segunda División, y eso es digno de mención.

Ahora bien, la gran labor de Jiménez será la de mantener la humildad en un vestuario tan singular. No será tarea fácil la de transmitir tranquilidad y sacrificio a unos jugadores que saldrán a cada campo sabiendo que son favoritos. Y, desde luego, no hay mejor perfil para esa tarea que la de entrenador andaluz, que no se caracteriza precisamente por ser blando. Pase lo que pase, nos espera un gran año.