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Efe / Madrid

Santamaría y Casado mantienen diferencias a la espera de su primer encuentro

Los dos candidatos a presidir el PP, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, han vuelto a escenificar este martes sus diferencias para alcanzar un acuerdo antes del congreso, a la espera del encuentro previsto en una cena del grupo parlamentario.

Ambos han estado comunicándose continuamente a través de los medios, con intercambio de declaraciones, pero este martes tenían previsto verse cara a cara después de que Sáenz de Santamaría llamase a Casado el pasado domingo para buscar una cita.

Entonces, quedaron en buscar un "hueco para hablar" sobre la "unidad" en el partido, a la que los dos apelan en sus comparecencias públicas pero que cada uno interpreta de diferente manera.

Así, mientras la exvicepresidenta del Gobierno ha vuelto a reclamar este martes una lista única en torno a su candidatura para el congreso extraordinario de los días 20 y 21 de julio, el vicesecretario de Comunicación del PP habla de integración en torno a la suya, pero después de que voten los compromisarios en el congreso.

Con esta diferencia fundamental, además de otras muchas que se han puesto de manifiesto en los últimos días, los dos candidatos compartirán mesa en la cena del Grupo Popular, que se celebra en un restaurante de Madrid.

También está prevista la presencia de tres de los cuatro precandidatos que cayeron en la primera vuelta, María Dolores de Cospedal, José Manuel García-Margallo y José Ramón García-Hernández, que son diputados.

Apuesta de ganadores

Cuando queda algo más de una semana para terminar esta campaña, antes de que el jueves 19 de julio se inicie el congreso extraordinario en Madrid, tanto Santamaría como Casado se ven ganadores y aseguran que tendrán el apoyo mayoritario de los compromisarios.

Casado ha insistido este martes en que han echado sus cuentas y "van muy bien" con un apoyo estimado de alrededor de dos mil compromisarios, entre ellos cerca de la mitad de los que acudirán al congreso extraordinario desde Andalucía, una comunidad en la que el apoyo de los militantes fue mayoritariamente para la otra candidatura.

De hecho, Santamaría ha puesto en valor que ella ha ganado en la primera vuelta en la mitad de las circunscripciones, en 30 sitios, y además ha superado la barrera de los 20.000 votos para concluir que está mejor posicionada que Casado para presidir el PP.

El regreso de María San Gil

Pero el equipo del vicesecretario de Comunicación del partido ha dado por hecho el apoyo de la candidatura de Cospedal, que no pasó el primer corte pero ganó en Galicia y Castilla-La Mancha. Y este martes ha sumado el apoyo público de la expresidenta del PP vasco María San Gil, un "referente moral y político" que Casado ha convertido en su noticia del día.

Lo cierto es que la carrera por presidir el PP está ahora en manos de los 3.184 compromisarios que votarán en el congreso, de los que más de 2.612 fueron elegidos por los militantes el pasado jueves, y otros 522 tienen carácter nato, es decir son algún cargo en el partido o tienen algún puesto público.

La anécdota que deja este nuevo día de campaña es el debate sobre la continuidad en la sede del PP en la Calle Génova, en Madrid. La tan reclamada renovación en el partido parece pasar hasta por la posibilidad de vender este edificio que, según Sáenz de Santamaría, le han comentado muchos compromisarios y muchos afiliados.

Sin embargo, para Casado el problema del PP es de "fondo" y no "la sede, ni un logotipo, ni un himno, ni un nombre", por lo que para "reconectar" con la sociedad y el electorado no se trata de cambiar de edificio.