Canarias7
Ignacio S. Acedo

La necesaria vuelta a los orígenes

En el regreso al ruedo de la UD, el viernes ante el Nástic y en casa, Manolo Jiménez volverá al origen de todo, al dibujo táctico que más y mejor conviene a un equipo confeccionado para dominar partidos y someter a rivales. Nada de experimentos como en La Romareda, con tres centrales y un ataque de vértigo. Las consecuencias de su erróneo planteamiento en Zaragoza, rectificado al descanso, pudieron ser peores que las del empate que, finalmente, se rescató. El propio Jiménez ya ha admitido que erró el tiro con un sistema de achique multitudinario y que, además, no estaba convenientemente trabajado como así se evidenció sobre el césped, con los jugadores mal colocados, marcajes deficientes y un adversario con metros y balón para probar los guantes de Raúl una y otra vez. Ahí quedó el aviso. En otras circunstancias, la derrota hubiese sido el castigo a la especulación. No ocurrió así y permite aprender desde un empate que puede hacerse bueno en las semanas venideras. Es la intención. Que La Romareda marque un punto de inflexión en lo que queda por venir.

El Nástic no es el Zaragoza, pero tampoco conviene el debate de los contrarios. Porque se entiende que la UD ha de emplearse de la misma manera y que le identifique de punta a punta del calendario. Jugadores y alternativas tiene de sobra para consolidar su propuesta y, tras el último bandazo, la lección parece asumida. Las Palmas se maneja mejor desde el gobierno de los encuentros, sin que eso implique renunciar al contragolpe que tan bien se explota con atacantes como Rubén, y el plan es crecer desde la posesión y la iniciativa. Y así pretende comportarse la UD en una jornada en la que, tras dos empates consecutivos, ha de privilegiar la conquista de los tres puntos. En la entidad relativizan las urgencias en estos momentos, aunque sí filtran que en un proyecto como el actual, tampoco es buen negocio dilatar más de lo debido expectativas en cuanto a resultados.

En el vestuario hay plena confianza en lograr los ajustes necesarios para ofrecer un rendimiento más uniforme y fiable. Se considera normal que, a comienzos de septiembre, todavía no haya la coordinación necesaria, y más al estimarse la cantidad de jugadores nuevos, y llamados a ser importantes, que han de mezclar, varios de ellos todavía pendientes de debutar, casos de Blum, De la Bella, Timor, Deivid o el repescado Araujo. De ahí que Jiménez mantenga la calma pese al irregular balance de puntos hasta la fecha y gestione la situación desde la certeza de que se está en camino de adquirir esa armonía que pretende. La activación física, aún en proceso, también se considera un factor diferencial. Todo está medido en la planificación de esta parcela y contempla picos y valles en este primer tramo de la competición. La línea será más uniforme en unas semanas y eso, indudablemente, tendrá repercusión directa en el rendimiento.

El entrenador no es advenedizo, conoce los tiempos de la categoría y la importancia de mantener una progresión que permita llegar a la fase decisiva, febrero, marzo y abril cocinarán la configuración final de la tabla, en las condiciones necesarias para abordar el desafío. Tiene una hoja de ruta marcada, aunque necesita, como es de ley en cualquier aspirante, el respaldo de los resultados. Ganar tiempo con la despensa llena.

Con la obligada baja de Mir, convocado con la selección sub-21, Tana llamando a la puerta y varios fichajes esperando su turno, se barruntan cambios para el compromiso de pasado mañana y en todas las líneas. Innegociable Raúl bajo palos, en defensa, Lemos y Dani Castellano podrían perder su sitio en beneficio de Parras y De la Bella, respectivamente, y el argentino Mantovani también está en las quinielas de caerse de la foto inicial.

Cala y David García siguen por delante en el eje de la retaguardia porque Deivid todavía necesita más para entrar, tras una pretemporada atípica y en la que no terminó de estar como pretende. La Copa del Rey, ya la semana que viene frente al Rayo Majadahonda, será su banco de pruebas.

En el centro del campo, la inclusión de Timor se da por segura, ahí el sacrificado apunta a Javi Castellano, y el alemán Blum, que ha impresionado en los cuatro entrenamientos que ha realizado, ha puesto en dudas a Jiménez. Tana, Pekhart y Fidel pugnan por entrar. Galarreta y Rivera también computan...

Viene un dolor de cabeza para el encargado de gestionar esta abundancia de elementos. Una plantilla extensa y fiable que, de una vez, debe activar para convertirla en una máquina de ganar.