Una quincena de usuarios participan del programa de respiro familiar

El verano, también sin barreras

17/08/2017

La Casa de la Juventud acoge por primera vez el programa de respiro familiar Diviértete sin barreras, donde una quincena de usuarios disfrutan de talleres y de actividades de ocio adaptado. La iniciativa pretende mejorar la vida de las personas con necesidades especiales y de sus cuidadores.

Las actividades comenzaron el pasado 1 de agosto y culminarán el día 25 gracias a la financiación del Cabildo de Gran Canaria que aporta más de 17.000 euros para llevar a cabo esta alternativa. El programa tiene dos finalidades, por un lado dar un respiro a los familiares cuidadores y, por otro, una atención integral a los usuarios con edades comprendidas entre los 18 y 60 años.

Los participantes recibieron ayer la visita de la alcaldesa accidental de Telde, Celeste López, y del edil de Servicios Sociales, Diego Ojeda, que aprovecharon para compartir con ellos algunos de los talleres. Durante el lunes y ayer, los usuarios incentivaron la motricidad fina gracias a la elaboración de bolitas de papel que convirtieron en mar, pero también pintaron con tizas sal gruesa para que pareciera arena. Todas las creaciones las colocaron en un mural que durante la mañana se encargaron de decorar, pegándoles peces y medusas realizadas con platos de cartón y bolitas de papel. Un entretenimiento que les ayuda a mejorar su psicomotricidad, pero que también les permite tener un momento de encuentro con los demás usuarios.

Un total de siete personas, cinco auxiliares, una trabajadora social y una integradora social, se encargan estos días de programar actividades que van enfocadas a reforzar su autonomía personal para lograr una vida independiente, por lo que se estimulan los hábitos básicos, pero también el aspecto sensorial y el motriz. Además, gracias a talleres de educación física, teatro, música o baile buscan favorecer la comunicación alternativa en aquellas personas que tienen más dificultades para la expresión verbal. Por otro lado, en el bloque ocupacional se realizan talleres de manualidades o juegos de mesa para conseguir más destrezas. Algunos de los usuarios aprovechan también para utilizar los ordenadores.

La Casa de la Juventud se ha convertido estos días es un espacio de ocio adaptado, igualitario e inclusivo, pero también una propuesta para facilitar la conciliación familiar. Es la primera vez que acoge este programa que se desarrolla hace años en Telde.