El vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez (c), ayer en un momento durante la sesión plenaria del Parlamento de Canarias. / EFE

Rodríguez saca pecho con el presupuesto pese a las críticas

La oposición cuestiona que no se ejecutaran 467 millones de euros en 2020 y asegura que los datos aportados «no son para presumir»

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

El Gobierno de Canarias volvió a mostrarse satisfecho del avance de los datos de la ejecución de los presupuestos de 2020 ayer en el Parlamento pese a las críticas de la oposición, que no los considera suficientes. La diputada del grupo nacionalista (CC-PNC), Rosa Dávila, cuestionó al vicepresidente y consejero de Hacienda, Presupuestos y Asuntos Europeos, Román Rodríguez, sobre los 467 millones de euros que no se habían gastado en el pasado ejercicio. «Somos conscientes de que estábamos en un año excepcional y que había que tomar decisiones, pero también disponíamos de los mayores recursos que el Gobierno nunca ha tenido».

En esta línea, Dávila inquirió al vicepresidente sobre los 206 millones que faltaron por ejecutar en el apartado de inversiones, prácticamente la anualidad del convenio de carreteras; los más de 66 millones que se dejaron de aplicar en todos los servicios sociales, también para que las corporaciones locales incorporaran plazas sociosanitarias; los 139 millones que tenían que haberse destinado al empleo; los 97 millones que no se gastaron en Obras Públicas; los 83 millones que debían haberse invertido en políticas de empleo; los 40 millones sobrantes en Vivienda o los 15 millones en Agricultura, que equivaldrían a todo el Posei. «Lo que tienen que hacer -puntualizó Dávila en su intervención- es trabajar y centrarse en los asuntos que les importan a los canarios: el empleo y las políticas sociales, que es precisamente, donde no se han gastado el dinero».

La respuesta del Ejecutivo volvió a remitirse a los datos, comparados, además, con los de 2018, un año «sin polvo, ni paja», indicó Rodríguez, puesto que el siguiente sufrió los altibajos de las elecciones y el cambio de Gobierno. En ese sentido, recalcó que pese al contexto de la pandemia se consiguió ejecutar el 96,6% del presupuesto ajustado, incluyendo las operaciones financieras, lo que superó el 94,5% de 2018. Y añadió que se partía, además, de un presupuesto mayor y con políticas «más progresistas».

A estas críticas se sumaron las del Grupo Mixto, que descalificaron los 165 millones que el Gobierno destinará a las ayudas directas a las pymes, asegurando que «son los mismos impuestos que cobraron a los autónomos y familias durante el año pasado».

Sobre los datos aportados por el Ejecutivo, Fernando Enseñat, del Grupo Popular, declaró no entender «cómo sacan pecho». Apuntó que en el análisis habría que prestar atención a los capítulos «difíciles», los correspondientes al IV, VI y VII, y no al de gastos personal, del que presumen. Concretamente, se refirió a la inversión directa, de la que faltó por ejecutar el 20%.

Por otro lado, aseguró que el Gobierno está «muy lejos del sufrimiento de los canarios» evidenciando las altas tasas de desempleo, pobreza y negocios que no reciben ayudas. «Si a los 467 millones le sumamos los 321 del superávit de 2019, que se podían haber gastado, y los 416 del superávit de carreteras de 2018, tenían caso 100 millones de euros para rescatar a las empresas y familias de esta crisis», aseveró. «No me vale que se compare con otros años porque este era donde había que dar el callo».

Sobre este aspecto, Román Rodríguez reconoció que solo se podía evaluar la eficacia del Gobierno en relación a otros ejercicios y que los datos, que asegura serán mejores cuando se conozcan los definitivos, antes del cierre de junio, son «mejorables pero positivos». Defendió que los créditos adicionales se produjeron en el segundo semestre del año, por lo que la mayor parte del gasto se produjo en ese periodo y algunos no pudieron ejecutarse. Es el caso, asegura, de los 43 millones destinados a plazas sociosanitarias que los cabildos no pudieron certificar a tiempo. También se refirió a la paralización de algunos procesos judiciales que impidieron ejecutar los créditos vinculados a obras públicas. «Cualquiera que trabaje en la Administración sabe cómo va esto, pero no traten de deteriorar lo que funciona razonablemente bien».