Varios espectadores esperan a que empiece la película, en una sala de cine de Vitoria.

La encrucijada de los cines

¿Sólo un paréntesis? La decisión de Warner de estrenar sus grandes películas en plataformas online coloca en situación complicada a las salas de exhibición, que confían en que la situación vuelva a la normalidad cuando acabe la pandemia

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

Después del complicado año que han atravesado las salas de cine de todo el mundo a consecuencia de la pandemia, el pasado 3 de diciembre Warner Bros tomaba una decisión inédita en el sector: durante 2021, todos los grandes títulos del estudio se estrenarán simultáneamente en las salas de cine y en HBO Max, la plataforma premium de HBO, que de momento solo opera en EE UU. De esta forma, películas tan esperadas como 'Dune', 'Matrix 4','The Suicide Squad', 'Tom & Jerry', 'Space Jam: A New Legacy' o 'Godzilla vs. Kong' convivirán durante su primer mes de vida en las salas y en el servicio, sin coste adicional para los suscriptores que ya pagan 14,99 dólares al mes. Posteriormente, cada película continuará su recorrido habitual por las distintas ventanas de explotación (cine, formato físico, televisiones de pago…) hasta que regresen a la plataforma para quedarse de forma permanente.

El anuncio no solo provocó la respuesta airada de las cadenas de salas, sino también de cineastas como Christopher Nolan, responsable de 'Interstellar' o la más reciente 'Tenet', que en declaraciones a 'The Hollywood Reporter' lamentó que directores y estrellas «se fueran a la cama pensando que estaban trabajando para el mejor estudio de cine y se despertasen descubriendo que estaban trabajando para la peor plataforma de streaming» y se quejó de que ni siquiera les hubieran consultado al respecto. En la misma línea iba la columna para 'Variety' que escribió Denis Villeneuve, director del 'reboot' de 'Dune': «Me enteré de que Warner había decidido estrenar 'Dune' en HBO Max con el uso de imágenes de nuestra película para promocionar su servicio de 'streaming'». Iba, incluso, más allá al asegurar que el 'streaming' por sí solo «no puede mantener la industria del cine como la conocíamos antes del coronavirus» y que con su decisión Warner «podría haber matado la franquicia».

Curiosamente, la primera damnificada ante esta medida, la directora Patty Jenkins, se ha mostrado algo más comprensiva. Después de varios retrasos, su 'Wonder Woman 1984' desembarcará el 25 de diciembre en EE UU -en España se ha estrenado este viernes- en esta nueva modalidad. «Si me hubieses dicho hace un año que iba a estrenarse directamente en 'streaming', me hubiese cabreado muchísimo. Sin embargo, ha sido un año de locos. Todos estamos dilucidando cómo seguir con nuestra vidas, cómo hacerlo lo mejor que podamos. Al final es increíble compartirla en este momento e intentar llegar a la gente de la forma que sea», confió a la radio SiriousXM. Lo que no contó la realizadora es que, a diferencia de lo que ha ocurrido con el resto de sus compañeros, Warner sí consultó con ella y con Gal Gadot, la actriz que encarna a la superheroína, antes de tomar la decisión, procediendo a pagar un bonus de más de 10 millones de dólares a cada una, según informó 'The New York Times'.

Arriba, un fotograma de 'Dune', de Denis Villeneuve. Debajo, 'Tom & Jerry' y 'Wonder Woman 1984'.

Es un cambio en las reglas del juego motivado, sin duda, por la incertidumbre en la que está sumida la industria cinematográfica a cuenta de la expansión del coronavirus, tras el cierre temporal de muchas de las salas durante los meses más duros de la pandemia y los retrasos de algunas de las películas más importantes. «Es una decisión que, de momento, se restringe a EE UU porque allí la mayor parte de los cines están cerrados y la situación pandémica es muy distinta a la española», señala Borja de Benito, portavoz de la Federación de Cines de España (Fece). No en vano desde el estudio no esconden que el mal funcionamiento en taquilla de 'Tenet', a nivel mundial -en España si funcionó bien-, les ha dado la pista. Los datos de la sangría están ahí. Durante 2020 solo en Estados Unidos y Canadá, los cines han tenido una caída de ingresos del 80% respecto al año anterior, obteniendo 2.300 millones de dólares frente a los más de 11.000 que alcanzaron el pasado año. Para muestra un botón: 'Vengadores: Endgame', la película más taquillera del pasado año, obtuvo más de 855 millones de dólares con la venta de entradas en EE UU y suma lo mismo que las diez más exitosas de este año.

En España, las cosas no van mucho mejor y eso que 2019 fue un año a celebrar, «el mejor de los últimos diez», decían desde Fece. Los exhibidores recaudaron 624,1 millones de euros y reunieron a 105,5 millones de espectadores, 7,7 millones de personas más que en 2018. En seis años la asistencia a las salas de cine había crecido un 37% y se habían sumado 153 nuevas pantallas, hasta alcanzar las 3.593 en toda España. La pandemia, sin embargo, ha dado al traste con los buenos resultados y aunque de momento ningún cine ha cerrado permanente, la taquilla ha caído un 70% por la falta de grandes estrenos y la reducción de los aforos.

Disney decidió estrenar 'Mulan' directamente en Disney+.

Pero la del coronavirus no es la única razón detrás de un movimiento que ha hecho temblar a los exhibidores. La guerra que plataformas como Disney+, Apple TV+, HBO Max, Netflix o Amazon Prime Video están librando en estos momentos y la carrera por obtener el mayor número de suscriptores posibles también están detrás de este cambio de paradigma. De hecho, fue Disney la primera que se atrevió a dar el paso con 'Mulan'. Tras varios retrasos, la adaptación a imagen real de la cinta de dibujos animados de Disney se acabó estrenando el 4 de septiembre directamente en Disney+. Eso sí, los abonados al servicio debían pagar un coste extra de 21,99 euros para poder acceder a la película, algo que no sucederá con 'Soul', la nueva película del director de 'Del revés (Inside Out)' y 'Up', que llegará a la plataforma el día de Navidad sin coste adicional para los suscriptores. «Para nosotros este cambio es una señal de que igual 'Mulan' no funcionó tan bien -comenta De Benito-. De todas maneras, las plataformas tienen una gran opacidad en sus datos y no podemos valorar si esas iniciativas han sido un éxito o no, pero sí que es significativo el movimiento». «Simplemente, creo que están experimentando con las distintas posibilidades», afirma por su parte Adolfo Blanco, principal accionista de los cines Verdi y Conde Duque de Madrid y Barcelona. Responsable de la distribuidora A Contracorriente y productor de títulos como 'La librería', está convencido de que la iniciativa de Warner también se pondrá en marcha en España si el mercado sigue al ralentí cuando la plataforma desembarque en Europa, en el segundo semestre del año. «Son directrices mundiales y estando el mercado lesionado, cualquiera lo haría. Warner también va a intentar ganar abonados desde España y lo va a hacer utilizando sus grandes activos, porque sabe que de una tacada se posiciona. Van a lograr en poco tiempo lo que iban a tardar años en tener, un número de abonados muy importante», afirma.

Lo cierto es que la irrupción de las plataformas ya había trastocado en parte una industria que seguía aferrada a las ventanas de distribución. El hecho de que Amazon Prime Video o Netflix estuvieran detrás de algunos de los últimos grandes éxitos cinematográficos han hecho que algunas de las películas salten, casi inmediatamente después de su estreno en cines, a los servicios de suscripción. «Lo han transformado todo y la pandemia lo está acelerando», dice Daniel Calparsoro, que estos días promociona su último largometraje, 'Hasta el cielo'. ¿La buena noticia? «Hay una gran demanda de contenidos que no había antes. Hemos descubierto que la gente tiene un deseo de ver ficción, en el formato que sea, y es como una segunda edad de oro del audiovisual».

Tom Cruise, en 'Top Gun: Maverick', que se estrenará el 2 de julio de 2021.

De lo que los tres están seguros es de que esto no significa el fin de las salas. «Las películas volverán a los cines porque es donde se maximizan los ingresos económicos», apunta De Benito. Prueba de ello es que los grandes estudios no dejan de retrasar los títulos más importantes. Este año a los superhéroes de Marvel no se les ha visto el pelo por las salas y blockbusters como la última entrega del agente 007, 'Sin tiempo para morir', 'Top Gun: Maverick', la secuela de 'Venom' o 'Ghostbusters: más allá' se han retrasado hasta bien entrado 2021. Y no solo eso. En el evento anual que dedica a sus accionistas, además de medio centenar de contenidos para su plataforma, Disney anunció nuevas películas para su estreno en salas como 'Rogue Squadron', de la franquicia 'Star Wars', o la quinta entrega de Indiana Jones. Blanco lo resume con una pregunta: «¿Crees que Disney hace sus parques temáticos y su merchandising solo a través de millones de abonados? No, el merchandising lo haces con una película accesible a todo el mundo y con una campaña importante y eso solo te lo dan las salas. Ninguno de estos estudios que ahora está intentando ganar abonados renunciará a una ambiciosa explotación en salas, no veo que el modelo vaya a cambiar en lo esencial. No tengo ninguna duda de que cuando el mercado esté recuperado los grandes estrenos volverán a tener una ventana, otra cosa es que se estreche y no sea de 85 días como en EE UU o de 112 como en España. Esto es solo un paréntesis ante el que los exhibidores tenemos que tomarnos una tila, un parón jodido porque les pilla a las salas muy flojas de oxígeno y algunas pueden morir de inanición o podrían ser adquiridas por los grandes estudios». Por su parte, Calparsoro considera que a las salas de cine «se les ha dado por muertas muchas veces. Es cierto que esto puede dar lugar a un cambio de hábitos, pero el cine siempre será irreproducible en una casa y seguirá siendo algo especial. Quizá se convierta en una cosa más 'gourmet' pero no creo que vaya a desaparecer, ni mucho menos».

Un fotograma de 'Mank', la última película de David Fincher.

Lo que hace diferente a Netflix, Amazon Prime Video o Apple TV+

Cierto es que las plataformas llevan ya años produciendo sus propios contenidos para no depender de terceros. Es más, en esta alocada guerra de las plataformas no sería nada raro que la todopoderosa Amazon acabara comprando un gran estudio. Pero Adolfo Blanco marca diferencias entre los movimientos que han hecho Disney y Warner y los que están haciendo compañías como Netflix, Apple TV+ o Amazon Prime Video, que, por ejemplo, acaban de estrenar las últimas películas de David Fincher ('Mank'), Sofia Coppola ('On The Rocks') y Sacha Baron Cohen ('Borat 2'), respectivamente. El caso de Netflix es singular. «Es un videoclub venido a más. Nunca han hecho negocio en los cines y empieza a interesarse por ellos cuando se ve en la necesidad de complacer al talento y de ganar premios para ennoblecer parte de su catálogo», sostiene Blanco. Dicho de otro modo: «Alfonso Cuarón no hubiera hecho con Netflix 'Roma' si no hubiera tenido cierta presencia en salas y acceso a los grandes premios». En su opinión, el caso de Warner y Disney es distinto «porque se han hecho millonarios en las salas. Dar este paso les ha costado más porque es, de alguna manera, morder a quien te ha estado dando de comer todo el rato».